Santa Cruz

En busca de niños con juguetes

Los más pequeños retrasan hasta la tarde salir a jugar a la calle con los regalos que les han dejado los Reyes

07.01.2016 | 02:03
En busca de niños con juguetes
El Parque García Sanabria fue el escenario que algunos escogieron ayer para estrenar sus regalos de Reyes bien entrada la tarde.

A lo lejos se escucha botar un balón que suena como si fuera de baloncesto mientras una bici derrapa para frenarse casi en seco antes de cruzar la calle junto al Reloj de Flores. Lo que hasta hace unos años era un día de Reyes en el Parque García Sanabria repleto de niños estrenando juguetes ahora se ha convertido en un parque casi desierto. Hay que esperar hasta bien entrada la tarde para poder encontrar a alguien entre los paseos de este zona verde en medio de la capital tinerfeña. Ni el buen tiempo que hubo durante gran parte de la jornada animó a salir a la calle. Hasta después del almuerzo hay que visitar muchas casas de familiares para ir recogiendo los regalos que Sus Majestades han dejado.

"Hay que mirar la parte positiva y es que hay pocos coches y es fácil encontrar aparcamiento", valoró Vanesa Pérez. Quien sí estuvo feliz desde primera hora de la mañana fue su hijo, Óscar. Los Reyes Magos pasaron por su casa de madrugada y le regalaron un perro. Ayer mismo ya pudo sacarlo a pasear. "Él sabe que ahora tiene que estar con él en la calle mucho tiempo para que se acostumbre", le retó.
Los mellizos de siete años Martín y Lucia Garrido disfrutaron con su pequeño avión teledirigido. Hasta que no se acabó la batería del aparato no pararon de lanzarlo al aire para hacer que volara. "Me ha gustado mucho", dijo Martín quien añadió que se lo prestará a la hermana aunque tiene muy claro que los Reyes le han dejado a él el juguete.

Marina Olalde es la madre de Irene Fois. Se compró unos patines porque confiaba en que Sus Majestades le dejaran a su hija unos también. Y acertó. Ayer ambas desfilaron con más o menos acierto junto a la fuente central del parque. "Los pedía y me he portado bien", argumentó la pequeña. Durante todo el día de ayer estuvo muy nerviosa. Con solo cuatro años desde las 07:00 horas estuvo despierta para abrir los regalos. "Va a dormir muy bien", bromeó su madre.

A entrenar

Quienes no dejaron de dar patadas al balón fueron los hermanos Daniel y Fabián Rodríguez, de seis y siete años respectivamente. En casa le dejaron una consola de videojuegos, algo que "a la calle no se puede sacar para jugar", explicó Fabián. Con ellos también estaba jugando Samuel Adrián González, el afortunado al que los Reyes sí le entregaron un balón. "En casa nos levantamos muy temprano", dijo para añadir que, de momento, en plena tarde, no tenía nada de sueño.

Aunque las consolas son los juguetes estrella también hay espacio para trompos –muy de moda durante los últimos meses en la Isla–, botas de fútbol de sus jugadores favoritos y equipajes de sus respectivos equipos y carritos con muñecas aun tienen espacio dentro del cargamento que dejan los tres Reyes Magos en la ciudad. "Los clásicos son los clásicos y siempre hay un hueco entre los regalos para poner una pelota de fútbol", dijo Valeria Donate, una madre del barrio de La Salud. "Yo lo que tenía ganas ya era de que acabaran las fiestas", añadió. "Quiero quitar la decoración y no saber nada más de regalos y juguetes hasta el próximo año", bromeó esta vecina del centro.

Omar Ramos, con tan solo siete años, ya maneja la bicicleta como si fuera un profesional. La que le dejaron ayer los Reyes en su casa no es la primera que tiene pero sí la que más le gusta. "La pedía y me la han dejado", aseguró sin bajarse de ella. No le hizo falta practicar demasiado para hacerse con el control total de su nuevo juguete. "Las ruedas son más anchas pero se maneja igual", matizó. Aunque su control es casi total, nunca está de más ponerse el casco de protección ante posibles caídas.

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