El Gobierno insular aprueba en solitario el reparto de los 648 millones para 2016

Las cuentas para el próximo ejercicio solo reciben el voto de confianza del consejero no adscrito, mientras que el PP se abstiene y Podemos rechaza el presupuesto

24.12.2015 | 02:00

El Gobierno insular –formado por Coalición Canaria (CC) y el Partido Socialista (PSC)– volvió a aprobar ayer sus presupuestos para el próximo ejercicio sin el apoyo de la oposición y solo con el voto de confianza del consejero no adscrito, Nicolás Hernández. Si los de este ejercicio fueron rechazados por el Partido Popular (PP), en aquel momento única fuerza en la oposición, en esta ocasión tanto esta organización política como el grupo Podemos no quisieron respaldar las cuentas elaboradas para el periodo que viene. Si el primero decidió abstenerse, el equipo morado votó en contra y fue el más crítico presentando incluso una enmienda a la totalidad del documento. Esta fue rechazada, pero no ocurrió lo mismo con algunas de las propuestas presentadas por la formación conservadora y por las que elaboraron los propios nacionalistas.

La mayoría absoluta que forman CC y PSOE sirvió para sacar adelante los presupuestos del Cabildo, que alcanzan los 648 millones de euros para 2016 y que cuenta con un superávit de 133 millones de euros, según detalló el director insular de Hacienda, Juan Carlos Pérez Frías. Tras su debate en la sesión de extraordinaria de ayer, que superó las dos horas de duración, las cuentas fueron aprobadas con pequeñas modificaciones. Por parte de Coalición, se añadieron una docena de apuntes al proyecto y, entre ellos, destacan la cobertura económica para la mejora del litoral de Valleseco (en Santa Cruz) y de la piscina de Tabaiba, así como la reubicación de la estación de bombeo de esta zona de El Rosario, tres obras que rozan los 300.000 euros, y la ligera modificación del presupuesto del Consorcio de Bomberos.

A estas enmiendas hay que sumar las medidas del PP incluidas en el documento, tres de ellas de ámbito aclaratorio y cuatro que implican partidas. Estas son los 55.000 euros para potenciar el transporte público en el Norte y en el Sur; la valoración de incluir cuatro obras viarias de mejora en función del crédito disponible en cada anualidad; la consideración de otras actuaciones relacionadas con Comercio, Deportes, Patrimonio Histórico, Cultura y Turismo; y la admisión de destinar 200.000 euros para reparar la sala de máquinas de la piscina municipal de Puerto de la Cruz.

Todos los grupos políticos coincidieron en una única valoración, en que los presupuestos son el documento más importante del Cabildo, de ahí que el Gobierno insular defendiera su documento a capa y espada y que la mayoría de la oposición se mostrara crítica. El partido más duro contra estas cuentas fue Podemos. Su portavoz, Fernando Sabaté, considera que la distribución de esos 648 millones "no se termina de traducir en medidas para afrontar la crisis". Para él, la elaboración de este documento para 2016 ha sido una "oportunidad perdida" porque las cuentas "mantienen sus inercias históricas, con un desarrollo dependiente, decadente y caduco", en vez de apostar por el "desarrollo más diversificado, sostenible y con más generación de empleo".

Sabaté defendió que el modelo económico debe basarse en ámbitos como el sector primario, las energías limpias, la rehabilitación de viviendas, la repoblación ambiental y el turismo de calidad, pero no en "grandes infraestructuras innecesarias como los trenes y la regasificadora", reprochó. Por otro lado, pidió que los fondos estatales que se presupuestan para la red ferroviaria sean reorientados para mejorar el transporte público y que se reduzcan en un 25% las retribuciones para los cargos públicos y personal de confianza, ya que la rebaja que recogen los presupuestos en este apartado deriva "del cumplimiento de la ley, acogiéndose a lo máximo posible".
La valoración que implicó un mayor debate, sin embargo, fue la que hizo Podemos respecto al gasto social. La formación morada sostiene que las partidas en este ámbito no llegan al 25%, a diferencia de lo que asevera el Gobierno insular, que mantiene que se encuentra por encima del 50%.
La portavoz de los nacionalistas, Cristina Valido, defendió, ante esta discrepancia de porcentajes, que, en su opinión, el gasto social no solo es "la atención social", sino que las "becas también son políticas sociales", dijo a modo de ejemplo. Para ella, por tanto, las cuentas son "realistas y responden a las necesidades" de los tinerfeños y tachó de "programática" la enmienda a la totalidad del documento presentado por Podemos.
Por su parte, Manuel Domínguez, del PP, no centró su discurso en las políticas sociales, algo que echaron "en falta" los socialistas, según le dijo José Antonio Valbuena, para el que los populares "cabalgan en un caballo con unas alforjas llenas de sobres".
Las críticas del PP, por el contrario, se centraron en que el Cabildo "incumpliera el plazo legal" para aprobar el presupuesto, lo que conlleva que no se tratara "como se merece", y los más de 20 millones de euros más de deuda para 2016, una cantidad que según el Gobierno insular ha sido amortizada este año. La formación conservadora, además, echa en falta el número de empleos que se prevén crear con todas esas acciones presupuestadas, lo que llevó junto a los otros motivos a abstenerse.
Por su parte, José Antonio Valbuena defendió la apuesta del Ejecutivo tinerfeño por la sostenibilidad y el bienestar social y aseguró que en los últimos cuatro años (en los que esta fuerza también formaba gobierno con CC) se ha "capeado" la crisis "centrándonos en las personas".

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