Los vecinos de la calle Tegueste, entre el miedo y las máquinas seis meses después

Los residentes se quejan de que por la vía no puede pasar una ambulancia o un camión de bomberos

21.12.2015 | 16:21
Los vecinos de la calle Tegueste, entre el miedo y las máquinas seis meses después

La calle Tegueste, en Puerto de la Cruz, continúa en obras. En mayo, una parte de la vía se derrumbó y, desde entonces, los vecinos viven con la eterna promesa de tener una calle nueva. La actuación en el calzada comenzó en septiembre pero los retrasos en los plazos previstos hará que no esté lista, por lo menos, hasta después de febrero. De momento, solo hay una vía de acceso. La que los propios vecinos han habilitado y acondicionado para que el resto de residentes puedan pasar. Viven con miedo. Temen que ocurra un incidente y no tengan como salir.

"Por aquí no pasa una ambulancia, tampoco los bomberos. Espero que no pase nada, porque estamos cansados de esta situación", asegura uno de los residentes en esta calle, Domingo P. A su lado, el corrillo de vecinos que se ha formado en torno a su única puerta de salida hacia el barrio, lo corroboran. "El otro día tuvieron que sacar a un vecino en una silla por que la camilla ni entra. Si al final tendremos que usar un helicóptero", añade otra portuense que prefiere no decir su nombre.

Los vecinos aseguran que la gente mayor de la calle, que son la mayoría de residentes, no puede salir de sus casas. "Tienen que dar una vuelta tremenda y encima, tanto la vía como las escaleras, están en pésimas condiciones". Destacan que sufren, día a día, "unas incomodidades tremendas". "Al principio no pasaba ni el cartero, y con el panadero y el del gas más de lo mismo. Imagínate venir por aquí cargado con las bolsas de la compra. Una locura", añade Domingo P.

Gracia a la generosidad de un grupo de vecinos, una pequeña vía privada se ha abierto al resto de residentes. Ellos la ha adecentado, pintado, e incluso, le han puesto focos de luz. "Siempre en los peores momentos es cuando salen a relucir cosas buenas", destaca otro de los residentes en la zona. El ir y venir de gente por esta especie de pasadizo es un continúo. Le han quitado la llave. "Ahora puede entrar y salir cualquiera que lo necesite", aclaran.

La mayoría de residentes critican que las obras "van a paso de tortuga". "Ya estamos cansados. Si es que la muralla china se hizo antes", ironiza una de las vecinas que asegura que incluso colocó en su casa un cartel con esta frase. Para ellos, la solución no puede esperar tres meses más. "Aún continúan varios vecinos desalojados –en concreto las familias de las dos casas más cercanas al derrumbe–y tenemos aquí a las máquinas picando todo el día", añade.

Por ello, los vecinos están pensado empezar a manifestarse. "Una buena idea sería manifestarnos un día a la semana. A ver si se dan prisa de una vez", señala Domingo P. El residente en la vía considera que lo que ha ocurrido en la calle Tegueste "es de auténtica dejadez". "La han dejado morir", apunta tajante.

En este sentido, uno de los residentes de la zona y también concejal del grupo socialista en la oposición, Emilio Fariña, reconoce que los "vecinos están alarmados". "Es normal, porque no tienen suficiente información en torno a esta actuación", añade el joven. Fariña explica que ahora mismo se está procediendo al micropilotaje. "Luego se realizará al embulonado de la calle y finalmente su asfaltado", detalla el socialista.

Fariña es de los que defiende que la zona necesita una actuación integral (a través del Plan Especial de Punta Brava). "La idea es que cuando concluya está obra se lleve a cabo un estudio que contemple toda la costa, desde la calle Tegueste hasta la ermita de la calle Víctor Machado", detalla el residente. El objetivo es analizar la peligrosidad que pueda haber en la zona, por la existencia de grietas o cuevas, "para así actuar en consecuencia".

Sobre la calle Tegueste se ha hablado incluso, de convertirla en un paseo marítimo. Algo que los vecinos ven con buenos ojos. "Lo cierto es que por aquí pasan muchos turistas y tendría mucha vida", señala otra residente. Pero por ahora, se conforman con que ellos mismos puedan transitarla. "No soñemos con estas cosas y vamos a pedir lo que necesitamos", concluye esta vecina.

Tres objetivos y 500.000 euros

La actuación en la calle Tegueste cuenta con una inversión de 500.00 euros destinada a tres grandes objetivos. Así lo asegura el concejal de Urbanismo del Ayuntamiento portuense, Juan Carlos Marrero, quien detalla que el primero de ellos es recalzar la cueva existente para garantizar la seguridad, el segundo finalizar la obra en superficie para abrir la calle al tráfico nuevamente y por último, reubicar en su hogar a las tres familias desalojadas por el desprendimiento.
En este sentido, el edil popular señala que el hormigonado de la cueva ya se ha realizado. "Ahora estamos en la fase de afianzar el acantilado que es la que más vamos a tardar", explica Marrero. Luego se procederá al asfaltado, alumbrado y saneamiento de la vía. El edil detalla que la finalización de las obras "dependerá del tiempo". "Lo bueno es que en estos momentos podemos garantizar que la parte más grave, la de la cueva, esta asegurada", apunta el responsable de Urbanismo en la ciudad turística. Marrero insiste en que lo más importante " es la seguridad". "Esta obra se ha acometido con emergencia y estamos trabajando para culminarla cuanto antes", concluye el edil popular.

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