Santa Cruz

Presentador con solo 7 años

El chicharrero Romén Domínguez se ha convertido en el maestro de ceremonias de moda tras conducir la Gala Infantil del pasado Carnaval y el acto del décimo aniversario de Mírame TV

14.12.2015 | 02:17

"¿Señor Clavijo, quiere hacer historia con nosotros?". Al pequeño Romén Domínguez le sobra desperpajo y si tiene que dirigirse al mismísimo presidente del Gobierno de Canarias en mitad de una sala abarrotada de personas, no le temblará la voz. El chicharrero, con solo 7 años, fue uno de los presentadores de la entrega de los Premios Tenerife que realizó la cadena Mírame Televisión el pasado 24 de noviembre y se encargó de realizar el encendido autonómico de la cadena junto al presidente Fernando Clavijo.

A tan poca edad, el pequeño Romén es todo un artista y se ha convertido en uno de los presentadores más jóvenes que ha dado el municipio de Santa Cruz de Tenerife. Y es que el pasado mes de febrero también se encargó de conducir la Gala de Elección de la Reina Infantil del Carnaval chicharrero junto a su hermana mayor, Ainara, quien tiene tanto desparpajo como Romén.

A pesar de su juventud, Romén Domínguez lleva varios años vinculado al mundo del Carnaval. Durante algún tiempo formó parte de la murga infantil Triqui–Traquitos. Fue precisamente en uno de los ensayos del grupo donde conoció la existencia del proceso de selección puesto en marcha por el director de la Gala Infantil, Enrique Camacho. Aunque solo podían presentarse niños de entre 8 y 14 años, logró convencer a su madre de que lo llevara al casting, al que su hermana se apuntó en el último momento.

Aquella prueba delante del jurado lo hizo sentirse un tanto nervioso pero el pequeño reconoce que se lo pasó muy bien durante los ensayos y en la Gala. Así, cuando lo eligieron para presentar uno de los momentos más importantes de la entrega de los Premios Tenerife no tuvo ningún problema y la voz no le tembló durante la larga narración que realizó antes del encendido regional de Mírame Televisión.

La energía que Romén tiene en su cuerpito no le cabe dentro y por eso no para quieto ni un segundo. No le gusta jugar al fútbol, pero adora patinar y es imposible hablar con él cuando se calza sus patines en línea. Como la práctica totalidad de los niños menores de 10 años, el trompo también ha llegado a la vida del pequeño chicharrero y reconoce que, aunque ya tienen uno, a los Reyes Magos le pide otro con cabeza giratoria.

Lo importante para Romén Domínguez es no quedarse sentando. Hasta un simple paseo en coche le sirve de excusa para luego no parar quieto durante media hora. Por eso, cuando se sube a un escenario nunca para quien y, cuando no está patinando, le gusta pasear con sus perros. Y por eso es raro oírlo decir que no le gusta jugar al fútbol.

El canto es otra de las cosas que le apasiona a Romén. A pesar de que ya no forma parte de la murga Triqui–Traquitos, participa en el coro del colegio, así que estos días se prepara para las emotivas actuaciones de Navidad. El talento en este aspecto también parece ser cosa de familia, porque su hermana Ainara también forma parte de estos grupos y es, incluso, solista.

El patio del colegio es uno de los lugares favoritos de los niños y Romén no iba a ser una excepción. Sin embargo, él también adora pasar un rato en la biblioteca. Ahora está leyendo Papel en blanco y con solo oírlo resumir el contenido del libro se intuye lo bien que se lo pasa cuando se sumerge en las páginas de una novela de aventuras. Por su parte, a la hora de estudiar prefiere Matemáticas o Naturales. Y es que, aunque parezca extraño, al pequeño le gustan mucho los documentales y reconoce que sus animales preferidos son los perros. De hecho, tiene dos en casa: Lola y Sacha.

Después de demostrar su desparpajo ante la pantallas, este Carnaval será diferente para Romén Domínguez y su familia. A pesar de que las fiestas están a la vuelta de la esquina, los hermanos aún no saben de qué se van a disfrazar. No obstante, Ainara sostiene que un modelo hippie sería lo más adecuado, "¿porque va de los años 80, no?", recuerda la joven chicharrera.

El chicharrero no sabe lo que es tener vergüenza y tiene claro que, con sus rubios rizos y su sonrisa de dientes caídos a media construcción, se mete al público en el bolsillo. "A mí no me hace falta maquillaje ni nada, yo me ducho y ya estoy listo", comenta despreocupado. A Romén Domínguez le gustaría mucho ser presentador cuando sea mayor. Sabe que se le da bien y, lo que es más importante, tiene mucha experiencia a pesar de que solo cuenta con 7 años de edad. Pero si la carrera de Periodismo no se le da como él pensaba, optará por casarse con la infanta Leonor porque también le gustaría ser Rey.

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