El árbol del mes

El misterio de la higuera sagrada

El único ejemplar de ´Ficus religiosa´ de la capital crece a las puertas del cementerio de San Rafael y San Roque sin que nadie conozca su historia

13.12.2015 | 10:38
Solo hay dos de estos árboles registrados en las Islas, el de Santa Cruz y otro en Gran Canaria.

"Santa Cruz es un jardín". El catedrático de Botánica de la Universidad de La Laguna, Wolfredo Wildpret, podrá estar obsesionado con las plantas que crecen en la capital pero lo cierto es que caminar por sus calles es hacerlo por un auténtico parque botánico. Para algunos hacen de hamacas o son el sitio en el que los pequeños encuentran un lugar para jugar al escondite. Para otros es una simple excusa para hacer un alto en el día a día, admirarlos embelesados y seguir camino. Cada uno de estos seres vegetales que embellecen Santa Cruz de Tenerife merece ser conocido. En esta ocasión le toca el turno a la higuera sagrada.

En la pequeña plazoleta de entrada al chicharrero cementerio de San Rafael y San Roque existe un árbol único en la Isla. La higuera sagrada, también conocida como la higuera de las pagodas, da la bienvenida al visitante del camposanto de manera misteriosa, puesto que muy pocos conocen la historia que ha llevado a este ejemplar a crecer en tan céntrico lugar, imponente y sin más compañía con una historia que solo él conoce.

El nombre científico de este árbol es Ficus religiosa. Es, por tanto, una de las especies del género Ficus. El vegetal procede de Nepal, India, el sudoeste de China, Indochina y el este de Vietnam. El botánico tinerfeño Wolfredo Wildpret reconoce que el que se sitúa en el cementerio de Santa Cruz es el único ejemplar que él conoce en Tenerife y solo existe otro más en toda Canarias: el que se encuentra en el Jardín Botánico de la Marquesa de Arucas, en Gran Canaria. De este modo, el Premio Canarias de Investigación aprovecha para hacer un llamamiento a la sociedad canaria y que los vecinos informen si conocen algún otro ejemplar de higuera sagrada en Canarias.

Así, poco se sabe de la historia del ejemplar del cementerio de San Rafael y San Roque. "Es un misterio cómo llegó hasta allí y cuándo lo hizo", reconoce Wolfredo Wildpret, quien explica que muy poca gente conoce la existencia de este árbol, aunque sí es un hecho que lleva muchos años en su actual ubicación.

El Ficus religiosa es un gran árbol caducifolio o semi siempreverde, que puede alcanzar más de 30 metros de altura, por lo que el diámetro de su tronco suele superar los tres metros. Sus hojas tienen entre diez y17 centímetros de longitud y unos ocho o 12 centímetros de ancho. Además, cuentan con un característico rabillo en la punta que permite distinguir a estas higueras sagradas de otras especies de Ficus. El fruto de este árbol es un pequeño higo de un poco más de un centímetro de diámetro y de color verde, que cuando madura se vuelve púrpura. Por su parte, las flores son de pequeño tamaño y de un color amarillo blanquecino.

Se trata de una especie bastante delicada, a la que no le sientan bien las bajas temperaturas. Es por esta razón por lo que se da bien en el archipiélago canario, ya que busca lugares protegidos, libres de heladas y con exposición solar. En ciertos lugares en los que se cultiva, su corteza se aplica con fines medicinales y sus hojas se emplean como forraje. Sin embargo, sus hojas son tóxicas, por lo que no se recomienda su ingesta. Por todo ello, tiene un uso primordialmente ornamental.

Los seguidores del budismo, el hinduismo y el yainismo consideran que este árbol es sagrado y precisamente por esa razón recibe el nombre de higuera sagrada en algunos lugares. En la actualidad, muchos ascetas hinduistas y budistas meditan aún bajo ejemplares de estos árboles sagrados. Según la leyenda, Siddhartha Gautama alcanzó el nirvana después de haber estado meditando debajo de una higuera espiritual y por esa razón pudo convertirse en el primer Buda. El Ficus religiosa más famoso fue el árbol Bodhi, ubicado en la región de Bodh Gaia, en el norte de India. Se cree que fue bajo este ejemplar en el que Buda alcanzó el nirvana. La leyenda cuenta que el árbol original fue destruido por lo que el árbol que se puede visitar en la actualidad sería, en realidad, un descendiente directo del anterior.

Otro árbol de esta mismas especie es el Sri Maha Bodhi, que también es otro supuesto descendiente del árbol boddhi original de Buda. En este caso, el ejemplar está en la isla de Sri Lanka, en el sur de India. Se sabe que fue plantado en el 288 antes de Cristo, lo que lo convierte en la angiosperma con mayor antigüedad verificada del mundo. Muchos árboles se han multiplicado a partir de ese antiquísimo ejemplar.

Parece que a la higuera sagrada chicharrera no le imparte que durante estas semanas se celebre la fiesta más importante de una religión que no es la suya porque el Ficus religiosa luce estos días una vistosa floración. No importa la ideología que se procese, cualquier excusa es buena para sentarse a la sombre de la higuera sagrada.

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