Santa Cruz

Jornada comercial a medio gas

Algunos vendedores ambulantes del Rastro prefieren descansar pese a que el mercadillo abrió de forma extraordinaria

09.12.2015 | 02:20
El centro de la ciudad, con los cinco cruceros que atracaron ayer en el Puerto.

Más de 15.000 visitantes llegaron ayer a Santa Cruz de Tenerife y su presencia se notó en las calles del centro de la ciudad. Era día festivo pero muchos comerciantes se animaron a abrir sus establecimientos en un intento por aprovechar que las grandes superficies sí estaban obligadas a cerrar sus puertas. Sin embargo, la sensación de muchos pequeños empresarios fue que los cruceristas, que llenaron a la capital tinerfeña, tenían muchas ganas de pasear pero pocas de comprar.

Cinco cruceros atracaron en el Puerto con 11.100 pasajeros y 3.850 tripulantes en conjunto, con lo que desde el viernes cuando se inició el puente, pasaron por la ciudad unos 43.300 visitantes. Los buques que visitaron ayer el Puerto fueron el AIDAcara, el Thomson Majesty, el MSC Magnifica, el Costa Deliziosa y el Queen Mary2. La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife informó la semana pasada de que en diciembre el tráfico de cruceros en la provincia tiene previsto hacer 59 escalas con 115.120 turistas (un 20% más que en diciembre de 2014) y 40.360 tripulantes, lo que supone una cifra global de 155.480 visitantes.

"Hay muchos turistas paseando pero pocos se animan a consumir", expuso Ruymán Rodríguez, del puesto de turrones y golosinas que ofrece sus productos durante estas fiestas en la esquina de la calle Castillo con Valentín Sanz. "Se vende muy poco y poco a poco", aclaró para después de asegurar que quienes se quedan en Santa Cruz paseando por su cuenta "son los cruceristas que tienen menos dinero". En su opinión, "si lo tuvieran, se irían de excursión por ahí, al Teide, por ejemplo".

Clara Pérez, como clienta que acudió ayer hasta el centro de Santa Cruz, afirmó sentirse "encantada" con el hecho de que las tiendas estuvieran abiertas. "Para quienes trabajan todos los días y solo tienen los fines de semana para ir a comprar que abran las tiendas una jornada en la que es festivo es toda una suerte que hay que aprovechar", subrayó. "Está claro que los dependientes tienen derecho a descansar también, pero es normal que las tiendas abran cuando hay tanta gente en la calle y la Navidad está tan próxima", sentenció.

Si las tiendas que se encuentran en la Zona de Gran Afluencia Turística tenían la oportunidad ayer de abrir sus puertas, los comerciantes del Rastro también tenían ayer el permiso municipal para colocar sus puestos. Sin embargo, muchos prefirieron no hacerlo y optar por descansar después del domingo. Ramón Guerra, que ayuda a su primo en el puesto cada domingo, lo tenía claro: "Si seguimos así solo nos va a quedar dormir en la calle, con las cosas tapadas para que no les caiga sereno; estamos físicamente cansados porque nos levantamos muy temprano para poder coger sitio". De hecho, no solo tienen que madrugar para tener todo colocado cuando comienza el día y los clientes empiezan a llegar. "Hay que dejar el furgón cerca para poder cargar las cosas y no tener que estar trayéndolas de lejos", expuso Guerra.

Mireia Hernández, a sus 80 años, lleva más de 20 colocando sus libros para poder venderlos en el mercadillo santacrucero. "Ya son muchos años, los mismos que lleva el Rastro abierto, y hemos aguantado de todo", explicó. "Este día solemos abrir y casi siempre hay poca gente que viene a comprar", matizó. Una opinión similar mostró Gracia Calvo, una de las comerciantes que también lleva un cuarto de su vida vendiendo en las calles en las que cada domingo se coloca el Rastro. "Entre que la gente está de puente, disfrutando de los días libres y de fiesta, y que ha coincidido muy pegado el día 8 con el domingo, no hemos tenido mucha suerte y no se vende demasiado", agregó.

La compensación por eliminar el domingo de ventas durante la celebración del maratón que tuvo lugar a mediados de noviembre se traducirá en poder abrir también el sábado 26 de diciembre. Alejandro Padrón, cliente habitual de este mercadillo, consideró "una falta de respeto" que muchos de los puestos no estuvieran ayer colocados para vender su mercancía. "Llevan toda la semana anunciando desde el Ayuntamiento que el Rastro iba a estar abierto y al final están poco más de la mitad de los puestos; si sé que esto iba a estar así, no hubiera venido", expuso.

La opinión de los vendedores sobre si el Consistorio les prohíbe abrir durante los domingos del Carnaval en la calle está dividida. Algunos creen que es necesario no perder la rutina de colocar su mercancía, ya que muchos clientes son habituales y acuden hasta esta zona de Santa Cruz cada domingo. Otros, sin embargo, saben que en esas jornadas los vecinos están más pendientes de disfrutar de la fiesta que de ir a comprar.

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