La Laguna

Las tres dulcerías más antiguas del casco, distinguidas como Patrimonio Industrial

La Catedral, La Princesa y López Echeto destacan por conservar maquinaria original y mantenerla en actividad

06.12.2015 | 02:00

Las tres dulcerías con más solera del casco histórico lagunero, La Catedral, La Princesa y López Echeto, han sido incluidas en el listado de Patrimonio Histórico Industrial del municipio. Este listado ha sido elaborado y presentado recientemente por la doctora en Historia del Arte, Amara Florido. La especialista trabaja desde 2009 con la Dirección General de Cooperación y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias realizando los inventarios de los municipios canarios.

La semana pasada, y dentro de los actos que conmemoran el 16 aniversario de la declaración de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad, Florido realizó la presentación de este catálogo. En total, el municipio cuenta con 77 bienes inscritos. "La verdad es que en el Ayuntamiento de La Laguna me he encontrado a personas muy sensibilizadas con este tema. Han colaborado conmigo en todo", explicó. Asimismo, y sobre el siguiente paso a dar en cuanto a la protección de estos vestigios culturales una vez inventariados, "el Consistorio me ha comunicado su intención de introducir este listado en el nuevo Plan General de Ordenación (PGO), lo que ya es un primer paso para su conservación y puesta en valor".

El listado del Patrimonio Industrial contiene 24 bienes inmuebles y 53 bienes muebles y entre ellos hay edificios destinados a históricas fábricas de licor, moliendas o la mítica chimenea de La Cuesta.

Dulcerías. La experta aseguró que el caso lagunero es especialmente curioso en este tipo de instalaciones dedicadas a la alimentación. "Más valiosas aún si se tiene en cuenta que las tres siguen en activo. Debo destacar especialmente este punto porque es muy valioso que mantengan la tradición familiar en la elaboración de los dulces. No es algo frecuente", explicó la historiadora.

La Catedral, uno de los establecimientos más queridos por los laguneros, fue creada en 1914 por la gaditana Rafaela Marrero. La Princesa, junto a la plaza de La Concepción, se inauguró en 1927 por el alemán Otto Rapp Singer. De los primeros años de funcionamiento conserva valiosas herramientas antiguas como batidoras o amasadoras. Finalmente, López Echeto fue abierta en 1941 en la calle San Antonio. Actualmente se encuentra al frente de ella la tercera generación y conserva también maquinaria industrial de aquellos primeros años de actividad.

Destilería. Es otro de los bienes destacados por la experta por su curiosidad y por permanecer también en funcionamiento. Se trata de la Destilería de San Bartolomé de Tejina. Abrió en 1948 de la mano de Alfredo Martín Reyes, propietario también de las Destilerías Arehucas en Gran Canaria. De los comienzos de la empresa se conserva aún la "torre de destilación flanqueada por la sala de molienda y la sala de la caldera", explica la experta en su informe. "Asimismo, son de esta etapa las oficinas instaladas en el lado opuesto y dos almacenes próximos que sirven también para albergar los depósitos de fermentación".

Molinos. El patrimonio lagunero es especialmente rico en lo que a molinos de gofio se refiere. "Durante muchos años ha sido el granero de toda la Isla y eso se nota también en la gran cantidad y calidad de trilladoras que he encontrado, muchas muy bien conservadas", precisó Florido. En este capítulo del catálogo se incluyen La Molineta, el Molino Las Mercedes, el Molino de Las Canteras, el Molino de gofio Raúl, el Molino de Doñana, el Molino de los López y el Molino de Don Ramón.

Muchos continúan en funcionamiento y la historia de la mayoría de estas instalaciones se remonta al siglo XIX. En algunos se conserva la maquinaria original, como es el caso de el de Las Mercedes. "Dos molinos completos, con todos sus elementos", refleja sobre éste el catálogo.

Panaderías. La potente industria agrícola y alimentaria lagunera marca su catálogo de bienes industriales. Destaca la Panadería La Peregrina, en la calle El Moral. "Fue instalada en 1932 por Antonio González Arbelo" y "ha sufrido importantes remodelaciones, la última en 2012". También aparece la Panadería del camino La Barranquera, instalada durante la Guerra Cilvil por Manuel Hernández.
Chocolates. La fábrica de chocolates Nivaria abrió en 1927 en la avenida Lucas Vega, alcanzó "un gran renombre por la calidad de sus productos" hasta su cierre en la década de los ochenta. Aún se conserva parte de su maquinaria.

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