El TS suspende el permiso que permitió la reforma de un hotel en El Médano

El Supremo corrige así el criterio del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), que había amparado a la empresa propietaria del hotel

01.12.2015 | 13:38

El Tribunal Supremo ha suspendido el permiso que permitió reformar las piscinas y las zonas verdes del hotel Arenas del Mar, en El Médano, a pesar de que esas obras no podían llevarse a cabo porque el deslinde de esa zona del litoral del sur de Tenerife todavía estaba en tramitación.

El Supremo corrige así el criterio del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), que había amparado a la empresa propietaria del hotel por entender que el hecho de que hubieran transcurrido más de 13 años desde que se inició la delimitación del dominio público de este tramo de costa era suficiente "para entender que la Administración ha renunciado a su potestad de deslindar".

El TSJC también concedía a los propietarios del hotel el beneficio del principio de "confianza legítima", pues cuando solicitaron el permiso (en 2006), el Gobierno de Canarias les informó, por error, de que si no se respondía en plazo a su petición podían entender autorizadas las obras (cuando en este tipo de cuestiones el silencio administrativo siempre es negativo).

El Supremo admite que en este caso ha habido una "insólita concatenación de errores y de pasividad administrativa", que las circunstancias del expediente son "peculiares", que resulta "anómalo" que los trabajos de un deslinde se prolonguen tanto tiempo y que la conducta del Gobierno de Canarias y del Ministerio de Medio Ambiente a lo largo de su tramitación le parece "desconcertante".

El Tribunal no entiende cómo el Gobierno canario pudo comunicar a la empresa que podría obtener el permiso por silencio administrativo, para un año más tarde, en 2007, dictar una suspensión que recordaba que desde diez años antes era imposible dar ese tipo de licencias, en tanto no se terminase el deslinde.

Y también le resulta "extraño y perturbador" que la propia administración encargada de llevar a cabo el deslinde, la Demarcación de Costas de Tenerife, emitiera en 2006 un informe favorable a las obras de ese hotel a pesar de que la Ley de Costas impone una "suspensión automática" de los permisos en toda franja litoral donde se esté tramitando un deslinde del dominio público.

Pero subraya que, a pesar de todo ello, se debe aplicar lo que establece la ley: primero, que la incoación de un procedimiento de deslinde suspende automáticamente cualquier permiso otorgado en los terrenos afectados y, segundo, que el silencio administrativo para casos como la solicitud de ese hotel implica una denegación del permiso.

"No cabe, ni aun contando con tales vicisitudes, actuar contra el dominio público marítimo terrestre y favorecer la consumación de situaciones jurídicas que le pueden afectar negativamente", remarca el ponente de la sentencia, Francisco José Navarro Sanchís.

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