Santa Cruz

El mundo gira en sus manos

Los campeones del mundo de trompo Gustavo Castro y Carlos Solís están de gira en Tenerife

26.11.2015 | 13:06
El mundo gira en sus manos
El mundo gira en sus manos

Llevan varios meses fuera de casa, lejos de sus familias y trabajando. Sin embargo, siempre tienen una sonrisa en la boca, les apasiona lo que hacen, porque han convertido una afición en su profesión. Los campeones del mundo de trompo acrobático Gustavo Castro (2013) y Carlos Solís (2012) están en Tenerife de gira.

Han recorrido una gran cantidad de colegios haciendo malabares con el trompo y ellos son los responsables de la afición que durante estas semanas han asumido los más pequeños de la casa, que en cada esquina o plaza hacen bailar lo que consideran tan solo un juguete. Sin embargo, para controlarlo a la perfección, al menos de la manera en la que estos expertos lo hacen, hacen faltan años de práctica.

Que en las Islas se considere que el trompo auténtico tiene que ser madera no es si no una tradición que durante décadas se ha consolidado en Canarias. "Los trompos de plástico existen desde hace muchos años y, aunque aquí no eran habituales, se fabrican desde siempre y recorren el mundo", explicó Gustavo Castro, quien empezó a bailar un trompo con menos de diez años en México, su país de origen. Se presentó a varias competiciones, casi siempre consiguiendo el primer puesto, pero no hasta que cumplió los 23 años cuando dejó todo para hacer de su hobby su profesión. "Ya son 20 años haciendo esto y no me canso", concretó.

"Para nosotros es agradable poder enseñar lo que hacemos y ver cómo los niños disfrutan", valoró Castro. Su compañero de gira, Carlos Solís, lleva también mucho tiempo dedicándose de forma profesional a bailar el trompo. "Son diez años ya y parece que el tiempo ha pasado volando", asumió. Durante estas semanas han organizado varios torneos entre los aficionados en la Isla. "Queremos que los niños salgan a la calle, que se diviertan también fuera de sus casas, compartiendo con los demás", subrayó Solís.

Rutinas

Las técnicas y rutinas que se preparan y enseñan estos profesionales solo acaban donde su imaginación termina: dormilón, pala, cohete, bumerán, puente, ascensor, helicóptero, dominadas, gafas o átomos. "Estamos abiertos a todo lo que nos quieran enseñar, sobre todo los niños, que entrenando y entrenando siempre tienen nuevas ideas que nos sirven a nosotros para mejorar", expuso Gustavo Castro.
Su intención es regresar a las Islas el próximo año. "Hemos sentado las bases y ahora solo nos queda mejorar", aclaró Carlos Solís. Además, indicó, bailar el trompo no está destinado a hombre o mujeres. "No se gana por tener más fuerza; solo hace falta destreza, y para tener da igual ser chico o chica", aportó.

Asimismo, tienen en mente abrir una página web en internet o un canal de YouTube abierto para que todos aquellos que lo deseen puedan exponer sus ideas. De hecho, en estos momentos ponen en práctica algunas figuras que les han hecho llegar sus seguidores, quienes después de practicar les han demostrado que con empeño siempre se puede mejorar.

Cuando terminen en Tenerife se irán unos días a Madrid para después regresar con sus familias. Ahora su mirada está puesta en Japón, donde se celebrará el próximo año el campeonato del mundo y donde no pueden faltar. "Nos creemos que el trompo es algo latino, de España y América, pero nada más lejos; en todo el mundo hay afición y de aquí puede salir un futuro campeón", concluyó Castro.

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