Santa Cruz

Los 'okupas' de los chalets de Llano del Moro piden a los vecinos "comprensión"

Las 15 familias que viven ilegalmente en la urbanización, muchas de ellas con niños, aseguran sentir vergüenza y que la desesperación les llevó a entrar en las viviendas

24.11.2015 | 13:39
Algunos de los ciudadanos que han ocupado de manera ilegal chalets del Residencia Nuevo Brezo, en la sede del Ayuntamiento.

Aunque aseguran sentir vergüenza por lo que "hemos tenido que hacer", finalmente han decidido dar la cara. Son algunas de las familias, muchas de ellas con niños, que han ocupado de manera ilegal 15 chalets del Residencial Nuevo Brezo, situado en las calles 128 y 129 de Llano del Moro, en la capital. Han optado por contar su historia a la opinión de tenerife después de que la comunidad de vecinos de la urbanización denunciara, el pasado sábado a través de este periódico, que la zona estaba sufriendo una "invasión de okupas" y que se había incrementado la delincuencia. Aseguran que no son "ladrones" ni "drogadictos", sino "personas trabajadoras y honradas a las que la desesperación ha llevado a entrar en unos inmuebles que no nos pertenecen". Por eso, piden "corazón" y "comprensión" a los vecinos de Llano del Moro, "porque solo anhelamos una vivienda digna bajo cuyo techo nuestros hijos puedan dormir".

Y es que tras las quejas y denuncias vecinales, y según cuentan los okupas, les han cortado el agua y pronto "también nos dejarán sin luz". Los chalets pertenecen a una urbanización formada por 33 adosados, de los que 25 son propiedad de La Caixa después de que la empresa Nueva Dimensión Canarias entrara en bancarrota. Estas familias han ocupado 15 de ellos. Los propietarios e inquilinos del resto de los chalets han asegurado que se están produciendo actos vandálicos, robos y venta y consumo de drogas. Denuncian que ya no es una zona "tranquila" y han exigido al Ayuntamiento de Santa Cruz y a la Subdelegación del Gobierno que tomen medidas urgentes. Por su parte, los okupas indican que "llevamos cuatro días sin bañar a nuestros hijos porque nos han quitado el agua y no sabemos ya qué decirles". "Para cada uno de nosotros esta situación es muy difícil y podemos asegurar que estamos sufriendo muchísimo", añaden.

"Es horrible tener que entrar en una vivienda que no te pertenece y es horrible que te señalen con el dedo y que te traten como a un delincuente. Es que han dicho incluso que somos una mafia, que traficamos con droga y que incluso estamos comercializando con las llaves de estos chalets. Aseguramos que todo eso es mentira", cuenta Pedro Afonso, uno de los ocupantes, el cual tienen dos hijas. Estos manifiestan que lo único que piden es un lugar en el que poder dormir con sus hijos. Indican que ni siquiera quieren quedarse en los chalets. "Son demasiado grandes para nosotros y aquí no nos sentimos bien", dice Mónica Hernández.

Los okupas quieren dejar claro que ni siquiera es La Caixa, entidad bancaria propietaria de los chalets, "quien nos quiere echar de allí". Es más, añade Enrique Navarro, este banco está intentando buscarles una solución. "Responsables de La Caixa nos han pedido todos nuestros datos para poder reubicarnos en otro lugar aunque sea abonando un alquiler acorde a nuestras condiciones económicas. Dicen que en uno o dos meses nos ayudarán a encontrar una alternativa", explica Navarro, otro de los okupas. Estas familias comentan que son los vecinos de la zona los que "quieren que nos vayamos".

"Y los entendemos. Si nosotros pagáramos una hipoteca o un alquiler tampoco nos gustaría que frente a nuestras casas se metieran okupas. Pero les suplicamos que nos entiendan, que se pongan en nuestro lugar, porque nosotros lo hacemos. Esto podría pasarle a cualquiera. Hace cinco años, mi mujer y yo trabajamos, teníamos nuestro piso y salíamos por ahí a comer los domingos. Lo perdimos todo y hoy estamos en la calle y sin empleo. Cuando tienes hijos, haces lo que seas por encontrarles un hogar. Agotamos todas las vías legales y no conseguimos nada. Nos pedían aval para los alquileres. Finalmente, no nos quedó otro remedio que hacer esto. Y por supuesto que nos encontramos fatal", manifiesta Pedro Afonso.

Ayer, los okupas de los chalets de Llano del Moro acudieron al Ayuntamiento de Santa Cruz para pedir que se les volviera "a poner el agua", mientras que encuentran una solución. Reclaman a los vecinos que tengan un poco de paciencia hasta que hallen un lugar al que poder irse. "No somos gente mala, sino ciudadanos que hemos tenido mala suerte y, que por desgracia, hoy nos encontramos en esta situación tan difícil", concluyen.

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