La Laguna

"Fuga general, las buenas tradiciones hay que respetar"

Los alumnos de tres institutos locales cumplen con la costumbre original y acuden a San Diego a contarle los botones a Juan de Ayala

13.11.2015 | 02:00
Detalles de ayer en la ermita con los chicos y chicas contándole los botones a Juan de Ayala.

"Día de San Diego, fuga general, las buenas tradiciones hay que respetar". Con esa frase, que ya ha pasado a la historia, se despertaron ayer muchos de los alumnos de los centros de educación secundaria del municipio. Son las palabras de los estudiantes que con su gesto rebelde sentaron, en 1919, las bases de una tradición que se extendió luego por todo el Archipiélago. Con ellas se despidieron del profesor que no les permitió acudir a la romería en honor al santo lagunero. "Fue un catedrádico de química el que les prohibió salir y, encima, les puso un examen", recordó ayer Isabel Rodríguez, profesora del instituto Pérez Minik. "Se pusieron de acuerdo para no asistir y le dejaron esa frase escrita en la pizarra. Él les puso un cero a todos pero al año siguiente los alumnos repitieron la fuga y le escribieron otra frase al profesor: día de San Diego, fuga general, las malas costumbres hay que desterrar", aseguró. Alumnos de tres centros de educación secundaria cumplieron de nuevo con la tradición original de la fuga. Juntos, partieron desde el Cabrera Pinto cargando calabazas, bubangos y coles para honrar a San Diego y contar los botones de la estatua del fundador de su ermita, Juan de Ayala.

Jorge Fernández, párroco de La Concepción –templo al que está adscrita la centenaria ermita– fue el encargado de darles la bienvenida y explicarles la importancia histórica del lugar. Tras esa pequeña introducción, los chicos y chicas de los tres institutos entregaron las verduras al santo y se fotografiaron con el párroco y sus profesores.

Después, llegó la parte más divertida de la jornada, contarle los botones a la escultura de Juan de Ayala. La tradición dice que si se encuentran todos, incluso aquéllos que están escondidos, el alumno en cuestión aprobará todo. No obstante, el sacerdote matizó "en este caso es mucho más importante su esfuerzo y constancia que los botones del santo".

Poco a poco, las decenas de alumnos del Pérez Minik, el San Benito y el Laguna fueron acercándose a la mítica figura de Ayala, que aparece arrodillado frente a un reclinatorio. Isaac Santana, uno de esos alumnos, explicó que es la segunda vez que acude a cumplir con la tradición. "Es una bonita salida, un día distinto a todos los demás, además aprendemos otras cosas como los nombres de los árboles", explicó Isaac Santana.
Lo mismo aseguró Alejandro Thovar, que indicó además que "pese a que el año pasado no llegué a contarle los botones, aprobé todo". Su compañero, Carlos Rodríguez, apoyó su teoría: "si, yo también creo más en el estudio".

Mientras, los profesores han aprovechado la llegada del día de la fuga para enseñar a sus alumnos todo "lo relacionado con la historia de la ciudad y sus tradiciones estudiantiles". Así, según explicaron, los alumnos del aula enclave han aprendido las calles y los edificios más importantes. Los demás se han centrado en la obra de los principales autores literarios del municipio y en el arte "tanto pictórico como la imaginería".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine