El Rosario

"Una catarata se nos vino encima"

Una mujer vio cómo la ola de barro procedente de la rotura de una tubería inundaba de repente su casa en Radazul Baj

18.11.2015 | 15:33
"Una catarata se nos vino encima"

"Eran las 10:30 de la mañana cuando oímos un ruido. Me asomé al jardín y vi que una catarata de agua negra se nos venía encima". Así es como describe la residente de la vivienda número 22 de la calle Magallanes, en Radazul Bajo, los instantes previos a la llegada ayer de una ola de lodo, procedente de la rotura de una tubería de gran tamaño, que arrasó su casa. "En ese momento solo pensaba: ¿Cómo se para esto?", confiesa la afectada, que no quiso dar su identidad. Pero no tuvo tiempo. "En apenas 20 minutos toda la vivienda estaba inundada de lodo", asegura mientras señala al fango, que lo cubre todo, para exclamar. "Ha sido una catástrofe".

La rotura de un tramo de una tubería de Balsas de Tenerife (Balten), dependiente del Cabildo, desató ayer el caos en Radazul. Las calles Magallanes y Juan Sebastián Elcano se llevaron la peor parte ya que, debido a la pendiente de la zona, el agua cogió aún más fuerza, arrastrando piedras, maleza y barro. El lodo llegó hasta la playa de La Nea, que se mantuvo cerrada durante todo el día por prevención. El agua de la zona de baño se había vuelto marrón y también había barro por todos lados.

En el número 22, la cascada se coló por el jardín y alcanzó la cocina, el salón y el comedor. Según la vecina, "el lodo llegaba hasta el techo". "No sabíamos cómo salir de casa. No teníamos luz y como todas las puertas son mecánicas, estaban bloqueadas", relata. Fue su hermana la que logró saltar hasta la vivienda de la vecina para poder pedir ayuda. "Llamamos al 1-1-2 y después ya llegaron los bomberos y los operarios del Ayuntamiento", detalla.

Y es que el suceso movilizó a Bomberos de Tenerife, la Policía Local de El Rosario, la Guardia Civil, Protección Civil, servicios sanitarios y operarios municipales y del Cabildo para llevar a cabo el dispositivo de seguridad y emergencias. El objetivo era reconducir la situación a la normalidad lo más pronto posible. Sin embargo, siete horas después de que cayera el torrente de agua, la calle Magallanes seguí sumida en el barro. En la vivienda 22, el lodo asomaba por el garaje y las escaleras mientras que las marcas negras de la pared delataban el paso de la ola de fango. En el interior reinaba el caos: electrodomésticos inservibles, muebles en el suelo y mesas y sillas llenos de tierra. "La cocina era prácticamente nueva y la hemos perdido por completo", destaca la vecina mientras mira desconsolada todo el destrozo.

Cuatro viviendas afectadas

Uno de los operarios municipales que aún seguía ayer tarde en la calle Magallanes, Marcelino Fernández, explica que otras tres viviendas se vieron afectadas aunque en menor medida. "En el resto de casas habían levantado muros en el jardín que pudieron parar el torrente", aclara. Fernández matizó que varios coches también se vieron afectados pero "ya se ha procedido a retirar y limpiar lo peor". "Hemos cargado hasta los topes dos camiones de lodo y tierra durante el día", afirmó el operario.

La tubería de Balten que provocó la riada tiene 60 centímetros de diámetro y transcurre paralela a la autopista del Sur (TF-1). Traslada aguas depuradas y tratadas para el riego agrícola, de parques y jardines y campos de golf, desde la depuradora de la capital tinerfeña, situada en el barrio de Buenos Aires, hasta el municipio de Arona.

El consejero insular de Agricultura, Ganadería y Pesca, Jesús Morales, informó al respecto de que su área investigará lo sucedido ya que la vida útil de ese conducto es de 100 años y tiene 25. La previsión es que hoy quede arreglado el tramo averiado –ya ayer se trabajaba para reponer el trozo de tubería dañado– y destacó que un perito valorará los daños para posteriormente cubrir los costes de los desperfectos a los afectados.
Para él, el accidente de ayer es "atípico" ya que encima la tubería está enterrada, por lo que "no ha sufrido golpes". Por otro lado, se trabaja en su puesta en servicio para que "no se produzca desabastecimiento" en la zona de Las Galletas, en Arona, ya que se trata de una infraestructura "importante" porque surte a la balsa del Valle de San Lorenzo, que es utilizada para el riego agrícola de este núcleo poblacional.
Por su parte, el alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, lamentó este desagradable incidente y destacó la rápida actuación de los servicios de seguridad y emergencias. Además, subrayó la necesidad de que Balten repare cuanto antes la tubería para evitar este tipo de problemas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine