El miedo se vive en inglés

El Colegio Hispano Británico se adelanta a la celebración de Halloween con un pasaje del terror y un cementerio

31.10.2015 | 02:51
El miedo se vive en inglés
carsten w. lauritsen

La joven Laura Martínez se convirtió ayer en la musa del director cinematográfico Tim Burton. La celebración anticipada de la fiesta de Halloween en el Colegio Hispano Británico provocó que ayer esta joven se enfundara sus galas más terroríficas y fuera la viva imagen de la novia cadáver. Todo esto lo hizo la joven para dar la bienvenida a La Mansión del Miedo a todos los que se atrevieron a visitarla en el lagunero centro de enseñanza.

El Departamento de Inglés de este colegio lleva ya cuatro años organizando una gran fiesta de Halloween que llama la atención hasta de los padres de los estudiantes. Tanto los profesores como los alumnos tratan de que cada año sea una celebración única y, por eso, en cada nueva edición cuentan con nuevas sorpresas. Las actividades comenzaron cuando pasaban algunos minutos de las nueve de la mañana y se prolongaron hasta las tres de la tarde.

Mercedes Barreto es la coordinadora del Departamento de Inglés y ayer estaba más emocionada, si cabe, que los propios alumnos. Todos ellos llevan un mes dando forma a esta celebración, que cada año crece un poco más. "Muchos no han parado de ver películas o vídeos en YouTube para sacar ideas y han dado forma a disfraces realmente terroríficos", explicó Barreto, quien también se animó a transformarse en una joven colegiala un tanto pálida.

Los alumnos de mayor edad fueron los encargados de dirigir esta terrorífica jornada en el colegio. Los estudiantes de 1.º de Bachillerato, caracterizados para la ocasión, anunciaron la apertura de la que ya se ha convertido en la atracción principal de esta fiesta en el Hispano Británico: La Mansión del Miedo. Ellos fueron los encargados de ir clase por clase entregando elaboradas invitaciones realizadas para la ocasión, y que era necesario presentar a la puerta de la que durante el resto del año es el aula de judo. Por su parte, fueron los alumnos de 4.º de la ESO los que se encargaron de asustar a todos los que tuvieron el valor de entrar en la mansión a la que se dio forma para esta especial ocasión.

Elena Esteban es una de estas alumnas de 4.º de la ESO y optó por vestirse de colegiala muerta. En un descanso de su interpretación en la casa del terror, comentó que había visto a compañeros salir de la sala de judo llorando por el miedo que habían pasado. Pero todo ello lo decía con una sonrisa en el rostro, después de comprobar que el trabajo que ella y sus amigos prepararon durante semanas se veía recompensado con los gritos de terror de sus compañeros de colegio.

Todos los rincones de este gran colegio lagunero se llenaron de telarañas, murciélagos y feos monstruos. Un pequeño jardín fue transformado en un cementerio encantado, plagado de lápidas con mensajes tenebrosos que, aún así, dejaban algún espacio para el humor.

Nadie quiso perderse esta fiesta y, por eso, hasta los trabajadores del comedor lucieron maquillajes terroríficos y sencillos disfraces. Y, por supuesto, no quisieron perderse el paseo por La Mansión del Miedo. Este grupo no pudo evitar soltar un grito más alto que otro y salió de la sala de judo con una risa nerviosa que dejaba entrever que alguno de los tramos se les había hecho realmente largo. Los padres de muchos de los alumnos también sacaron algún hueco a lo largo de la mañana para pasar miedo en el colegio. Incluso los profesores y el mismísimo director, Antonio Morales, reconocieron que se sobresaltaron por lo bien que los alumnos se metieron en sus papeles. Además, a la salida del pasaje del terror, aparte de comentar lo que más miedo les había dado, los visitantes pudieron inmortalizar el momento en un photocall plagado de ataúdes.

Sobre las once y media, los más pequeños del colegio tomaron las riendas de la celebración. La Mini Monster Parade permitió comprobar el trabajo que hay detrás de esta celebración. Las diferentes clases han realizado, a lo largo de las últimas semanas, diversos disfraces que los menores lucieron bien orgullosos. Pequeños Frankenstein, novias cadáver y pequeños monstruos desfilaron por el patio a ritmo de la mítica canción de Michael Jackson, Thriller, así como de uno de los temas de la película Pesadilla antes de Navidad, This is Halloween. Así, las bolsas de basura, la cartulina negra y los rotuladores sirvieron para que los más pequeños del colegios llenaran de terror sus aulas.

Como fin de fiesta, el Departamento de Inglés preparó un visionado de la película Casper, que los jóvenes de todos los cursos pudieron disfrutar acompañados de cotufas. Ahora solo toca preparar los sustos del próximo año.

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