Cuando el caballo es el soberano

31 de los mejores ejemplares de Canarias compiten en el monte de Ravelo

24.10.2015 | 23:40
Momento de la competición de ayer en El Sauzal.

Pese al barro provocado por las copiosas lluvias, las hermosas cumbres del norte de la Isla se convirtieron ayer en el escenario de una de las competiciones ecuestres más emocionantes. Lejos de los corsés visuales de disciplinas como el salto o la doma clásica, las raid, como conocen los entendidos las carreras de resistencia ecuestre, muestran el lado más salvaje de estos hermosos animales.

Los caballos, además, son los principales y los únicos protagonistas. Su bienestar y salud son controlados al milímetro por la organización. Si uno de los animales está deshidratado, sufre algún tipo de lesión o herida o simplemente mantiene unas pulsasiones más altas de las recomendadas por el veterinario, queda automáticamente retirado de la competición.

Unos treinta de los mejores ejemplares de las Islas participaron ayer en el Campeonato Canario de Resistencia Ecuestre, Endurance en su denominación inglesa. Durante toda la mañana y hasta bien entrada la tarde, recorrieron los montes sauzaleros. Rosa Cigala, de la Federación Canaria de Hípica, fue una de las encargadas de anotar los tiempos de cada uno de los competidores. "Existen varias categorías según las distancias a recorrer. Tenemos de 120, 80, 60 y 40 kilómetros", explicó.

Durante los recorridos, y por fases, los caballos deben pasar varios controles en la meta. "Llegan, se les refresca y pasan a la zona de veterinarios", explicó Cigala. La dificultad de este tipo de competiciones reside precisamente en reducir tiempos a la vez que se controla el estado del caballo. "En muchas ocasiones no el que gana no es el que va más rápido, porque si su caballo está muy cansado puede ser retirado", aclaró.

Los que ayer corrieron por las cumbres de El Sauzal son, básicamente, los mejores 31 caballos de las Islas. Son auténticos atletas de elite y, por ejemplo, los que compiten en la categoría de 120 kilómetros deben entrenar prácticamente a diario. Sin embargo, son tratados con exquisito mimo y cuidado por sus propietarios. "Son, en su mayoría, caballos árabes de pura raza y sus cruces", explicaron desde la organización.

Son carreras duras donde la presencia de bastante barro añadió en esta ocasión un poco más de dificultad a caballos y jinetes. No obstante, la carrera se desarrolló con total normalidad salvo por puntuales descalificaciones por alguna cojera entre los caballos participantes.

Otra de las particularidades de estos veloces ejemplares es que pueden correr durante muchos años. Así, hay competidores desde los 5 años de edad hasta aproximadamente los 16 años. Se mantienen en forma fácilmente y pueden seguir compitiendo varios años.

El cuidado con el que el equipo de cada jinete trataba ayer a cada caballo corredor cuando éste llegaba junto a la meta para pasar el control veterinario es equiparable al que los mecánicos de un Fórmula 1 dispensan a los vehículos. Lo primero que hacían era refrescarlos con agua. Después pasaban directamente a la mesa de los veterinarios donde se les tomaba el pulso y se comprobaba su nivel de hidratación. Hasta cinco controles de este tipo tuvieron que pasar los potentes ejemplares competidores.

Con el número dorsal escrito en el lomo, los veloces corceles se hicieron con las pistas que discurren entre los árboles de la laurisilva. Llegaron incluso hasta zonas bastante alejadas como Las Raíces, en El Rosario, o Las Lagunetas. "De este campeonato, que lleva más de veinte años celebrándose en Canarias, salen los ganadores absolutos a nivel regional", explicaron desde la organización. "El caballo es el soberano y lo pone en la primera línea del reglamento, los cuidamos al máximo", sentenciaron.

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