Fiestas populares

Adeje vive una romería "very nice"

Miles de magos y una decena de carretas animan las calles de Adeje en el último paseo del año de Tenerife

19.10.2015 | 12:11
Adeje vive una romería "very nice"
Adeje cerró ayer el año romero en Tenerife.

Hacía un calor abrasador pero la música y los bailes típicos no pararon durante la hora de recorrido. Las chácaras y los tambores resonaban sin cesar mientras el grupo folclórico Cumbres Gomeras abría paso por la calle Grande para San Sebastián. En las aceras, multitud de espectadores venidos de distintos puntos del planeta seguían el ritmo de las isas y las folías de forma descompasada, pues era la primera vez que muchos de ellos escuchaban ese tipo de canciones. Había noruegos, alemanes, holandeses, rusos... Todos ellos disfrutando de una romería "very nice", la de Adeje, que es la última fiesta de este tipo que tiene lugar este año en Tenerife.

Algunos de los presentes definieron esta celebración así, como un festejo "muy agradable y muy bonito" que nunca antes habían visto. Uno de ellos fue Semmler Konrad, un alemán que está de vacaciones por la Isla y que ayer se encontró por sorpresa con la ofrenda a los patronos del municipio, la Virgen de la Encarnación, Santa Úrsula y San Sebastián. Según explicó, después de sacar algunas fotografías a los romeros, su intención en un primer momento era hacer la caminata por el Barranco del Infierno con su hijo, pero como estaba cerrado optaron por disfrutar de la fiesta, aunque eso sí, "con mucho calor", dijo el turista, refugiado bajo su sombrero de los rayos del Sol.
Anita Roemgens y Hendrik Bronwer son holandeses y visitan tres veces al año Adeje. De hecho, quieren vivir en Tenerife porque "hay buen clima y la gente es muy agradable". Aunque son visitantes asiduos, nunca habían acudido a la romería, pero eso no quita que hayan degustado platos canarios. Lo más que les ha gustado: "Las morcillas y el barraquito", apuntó Hendrik entre risas.

Arina Starik era una de las pocas extranjeras que iban ataviadas. Si bien procede de Rusia, esta pequeña de ocho años vive en el municipio sureño desde hace tres junto a su padre Sergok y su madre Anne Kuctraseba. "Estoy en el tercer curso", indicó la niña en un perfecto español, de ahí que Sergok prefiriera que hablara ella. Mientras mantenía en su mano un huevo duro que le dio una de las romeras que iban en una de las 10 carreteras que participaron ayer en la fiesta, explicó que el principal motivo que llevó a su familia a mudarse a la Isla fue el buen clima. Sin embargo, era la primera vez que iban a la ofrenda de Adeje. "Está muy bonita, y las canciones", especificó Arina, para añadir que uno de los platos típicos que ha descubierto y que le encanta es la "carne fiesta".

A Karina y Johan Cattoir-Machenil, de Bélgica, lo que les gusta es el "vino", señaló ella sonriendo, por lo que la pareja esperaba conseguir algún vaso y comida de las carretas. Ellos también se estrenaron ayer en esta fiesta. "Me encanta, es muy tradicional y muy bonita", agregó Johan.

Pero no todo fue turismo. Desde antes de la 13:20, cuando partió la romería de la plaza de El Cerco, Adolfo García e Ignacio Luis, de Granadilla, junto a Miguel Gómez, de La Orotava, afinaban sus instrumentos para cantar durante el paseo. Nieves Plasencia también estaba lista a esa hora. Con su traje típico de La Gomera, explicó que su grupo (Tambores y Chácaras Cumbres Gomeras) participa en esta celebración desde prácticamente el principio, hace más de 20 años, y, en una ocasión, incluso "trajimos a la Virgen de Guadalupe", recordó ella.

Con sus bailes encabezó el recorrido, y a ella le siguieron Clavelita y Pajarita, la yunta encargada de tirar de la carreta que transportaba a San Sebastián para que se encontrara con la Virgen de la Encarnación y Santa Úrsula en la Iglesia Matriz. Ante los regalos que las vacas y bueyes dejaban por las calles, los asistentes mandaban mensajes de avisos. "Don´t walk on the caca", advirtió uno de los turistas que acudieron a la fiesta a su hijo. "Eeeeeeeeeh", optó por gritar entre risas el grupo de amigos de Ana Guirolo.

Pero a esta adejera le llamó pronto la atención otra cosa. Por delante de ella pasó Chiquito, un burro de siete años al que iba subida Ángela Gómez, de la misma edad. No era la primera vez que la pequeña lo montaba, algo que le gusta "mucho", según dijo con cara de felicidad. Ambos iban acompañados por Romén Pérez y su padre Francisco.

"Eh, ¿qué hay que hacer para subirse en el burro?", le preguntó Ana a Romén. "Yo después aparco en doble fila arriba", bromeó él. "Pues cógele la matrícula", le dijo Ana a su amiga entre grandes carcajadas.

Sobre las dos y media del mediodía, Clavelita y Pajarita llegaron a la Iglesia Matriz con San Sebastián, donde fueron bendecidas por el cura que les esperaba en ella. Los vítores dirigidos a esta talla, a la Virgen de la Encarnación y a Santa Úrsula aparecieron en ese momento. Después, los patronos recibieron las ofrendas florarles, de frutas y verduras y de alimentos no perecederos que serán entregados a las familias más necesitadas del municipio. Así se puso punto final a la romería más nice del año.

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