La Laguna

"Haremos una marca para llevar nuestros productos a los supermercados"

"Estoy muy entusiasmado con ser alcalde aunque tenga estas ojeras", afirma José Alberto Díaz

11.10.2015 | 18:32
José Alberto Díaz.

Hoy se cumplen los 100 primeros días del actual Gobierno en el municipio de La Laguna. Son, además, los 100 primeros días del nacionalista José Alberto Díaz como alcalde de la ciudad. No han sido semanas fáciles, especialmente después del convulso periodo que culminó con la confirmación del pacto en cascada entre el Coalición Canaria (CC) y el Partido Socialista (PSOE). Sus prioridades pasan por mejorar los servicios sociales y sacar adelante proyectos como el Plan General de Ordenación y la reposición de las viviendas con aluminosis de Las Chumberas.

¿Ya se ha acostumbrado a que te llamen alcalde?

No (risas). No me acostumbro. Pero es para mí una satisfacción. Espero no perder nunca esta cercanía con la gente que me da el haber sido elegido alcalde. Un alcalde debe estar siempre a lado de los vecinos.

Tras estos primeros 100 días en el cargo, ¿qué ha sido lo más complicado para usted?

Tener la capacidad de hacer frente a cada una de las materias que se me van planteando. Antes tenía una visión más parcializada, aunque recibía información de la actividad municipal en su globalidad. Ahora soy el responsable de todo. Esa visión de conjunto sobre los problemas reales, cuando además sabes que eres tú quien los tiene que resolver, es lo más difícil. De resto, las únicas complicaciones que me he encontrado son las propias del cargo.

¿Cómo ha cambiado su vida personal?

Esto es un acto de responsabilidad de tal magnitud que espero estar a la altura de lo que piden los ciudadanos. Estoy muy entusiasmado, aunque tenga estas ojeras. Partes de la intimidad cambian. Hasta ahora tenía un cierto círculo de personas que me conocía y de repente entro en un sitio y todo el mundo sabe quién soy. Ahora soy visible, voy con la familia y la gente se acerca a plantearme un problema. Es un cambio difícil de explicar pero grato de vivir.

¿Ha habido en este tiempo alguna sorpresa negativa que no se esperaba?

Tengo una visión muy entusiasta. Soy una persona con capacidad para gestionar los conflictos en el sentido positivo. Eso no me genera mayor tensión. Sé que La Laguna vive un momento de esplendor a la par que afronta una situación de crisis con muchas familias afectadas. Pero estamos trabajando con mucha ilusión.

Tras esas dificultades para lograr un pacto que, de hecho, no está firmado, ¿cómo es su relación con sus compañeros de Gobierno municipal?

El pacto sí está firmado, lo ha dicho tanto el Partido Socialista como Coalición Canaria. No lo he firmado yo pero está hecho por dos partidos políticos que a su vez está conformado por personas.

¿Entonces cómo es la relación con Javier Abreu?

Ya lo dije en el discurso de toma de posesión. El resultado electoral muestra que la ciudadanía ha determinado la necesidad de consenso y diálogo. Y en esa posición es en la que estoy. También, por supuesto, con Javier Abreu.

¿Y Abreu está en esa misma posición?

Percibo un interés de todos por el consenso y el diálogo. A veces se piensan que el consenso es solo lo que ellos dicen, pero el nivel de relación no es malo.

¿Y con la oposición? ¿Cómo es la situación?

Cuando hablo del interés que observo por el consenso lo digo con carácter general. Es cierto que me parece que parte de la oposición tiene un discurso derrotista. Hay gente que supedita el interés general de este municipio a su estrategia política, que se siente feliz diciendo que solo ve la oscuridad, todo negro. Hay otros que queremos destacar los momentos de claridad, de sol, de ilusión, de cómo está la ciudad, de cómo vamos mejorando... La gente, los vecinos, viven el momento con ilusión pese a los tiempos malos. Luchan por salir. Hay otros que ni siquiera tienen esa ilusión. Yo represento a la gran mayoría de gente que piensa que podemos salir de las situaciones complicadas. Me reuní con los vecinos de Las Chumberas y, a pesar de lo que soportan, siguen teniendo la ilusión de que esto se va a arreglar. En esa ilusión es en lo que yo me impulso para seguir trabajando. Me gustaría que todos los grupos políticos aprendieran de esas sensaciones que tiene la ciudadanía

¿Y qué tiene que decir sobre las acusaciones de un supuesto trato a favor hacia Ciudadanos al nombrar a su líder, Teresa Berástegui, presidenta de la Comisión de Transparencia?

Por repetir muchas veces una frase no se convierte en verdad. Plantean que este grupo y su alcalde no son democráticos. Dicen que no respeto las consultas electorales, que solo bloqueamos a la oposición. Hay seis concejales liberados a tiempo completo dedicados a la oposición, cobrando todos lo mismo: el 100%. De los doce concejales del grupo de Gobierno, once cobran del Ayuntamiento. Es más del 50% dedicado a la oposición. Me gusta potenciar la democracia y la participación pero cuando planteo la creación de una Comisión Especial de Transparencia, que fue aprobada por unanimidad por todos los grupos en el primer pleno, y se lo doy a la oposición lo que dicen es que estoy comprándola. ¿Qué hubieran dicho si no se lo doy a la oposición? El problema es que solo se es democrático si se les elige a ellos. Es otra visión derrotista de lo que es La Laguna y hay que asumir que la oposición no son únicamente los que critican sino, también, hay otros grupos que han conseguido votos y pueden ser adecuados. Son aquellos, además, que han pactado el Compromiso por La Laguna, que no es un tema de acuerdos sino de procedimientos, diálogo y consenso. Algunos, manifiestamente, se han negado a firmar, incluso cuando les he dicho que me preparen ellos un texto para analizarlo.

¿Ha temido en estos meses una moción de censura? Se ha especulado mucho sobre esto en el municipio.

Esa etapa ya la pasé. He aprendido a preocuparme de las cosas relevantes para los ciudadanos. Es una de las cosas buenas de ser alcalde. Eso no tiene trascendencia. Para mí que hagan lo que estimen oportuno. Es decir, el que no esté contento, que actúe en consecuencia. Mi preocupación ahora es atender a los ciudadanos. Este es el juego democrático. No tengo temor a esa situación.

¿Qué opina de la tan criticada en Gran Canaria decisión del presidente del Cabildo, Carlos Alonso, de negociar por su cuenta los fondos para el Anillo Insular?

Carlos Alonso es un hombre con una visión insular que entendió que, a parte de la gestión realizada por la Comunidad, tenía la potestad y la posibilidad de conseguir mayores recursos y lo ha intentado. No se le puede criticar que trate de mejorar inversiones e intente traerlas a Tenerife.

¿Haría usted lo propio por La Laguna? ¿Por qué proyectos?

Yo he ido como representante de La Laguna a plantear nuestras necesidades a las distintas instituciones. Cuando he podido, he ido a defender los intereses del municipio. En cualquier caso, aún sumando las posibilidades que tuviésemos cada municipio canario, cada cabildo y cada gobierno no llegaríamos a la media de inversión que el Gobierno hace con el resto de ciudadanos del Estado español.
¿Lo haría incluso frente a su compañero y amigo el presidente Fernando Clavijo?

Ya lo he hecho. He sido al primer alcalde al que ha recibido. Tuvimos una reunión en agosto y planteamos una hoja de ruta inicial. Pretendo abrir esa hoja para que sea lo más extensa posible.

¿Sobre qué proyectos hablaron en esa ocasión?

Bueno, sobre los que él como alcalde ya conocía. Tenemos temas importantes que plantear. Estamos, por ejemplo, con el proyecto de la reposición de las viviendas de Las Chumberas, con el comercio y con la revitalización urbana de Taco. Es, esta última, una obra hecha por el Cabildo pero estamos demandando también el apoyo del Gobierno para un incremento de toda la actividad comercial en la zona. También queremos mejoras en la costa y en el ámbito deportivo. Trabajamos en optimizar el nivel de viviendas de tipo social y afrontamos la construcción del nuevo mercado, por ejemplo. Otros asuntos muy interesantes afectan también a edificios antiguos que tenemos en La Laguna y que nos gustaría reformar.

Precisamente sobre Las Chumberas ha habido esta semana buenas noticias con el anuncio del Gobierno de una partida de 1,7 millones para el inicio de la primera fase.

Mire, en estos 100 días hemos firmado 26 convenios con distintas ONG. Seguimos ayudando a los que ayudan. Hemos mantenido reuniones con todos los grupos para seguir siendo punta de lanza de la solidaridad. Y sí, se ha avanzado con el tema de Las Chumberas. Esto es también fruto de mi antecesor, Fernando Clavijo, y de todo el equipo humano que formó parte de este proceso. Pero, sobre todo, es mérito de los vecinos. Ellos han mantenido la esperanza. Ya les dije en una asamblea que solo lo vamos a celebrar cuando me inviten a sus casas a tomar café, sin pilares. En eso irá todo mi esfuerzo. Otra de las satisfacciones ha sido llamar a Visocan para evitar desalojos en las viviendas sociales de La Laguna y el poder poner en marcha la revisión de los alquileres y los contratos de este tipo si no son los adecuados. Somos el primer municipio de Canarias que lo hace, me satisface como alcalde haber dado tranquilidad a los vecinos que no pueden pagar los alquileres sociales.

¿Ha tenido que replantearse alguno de sus objetivos electorales al comprobar la realidad del municipio?

Durante la campaña hablé de acercar al sector primario al consumo de bares y restaurantes. Pues bien, tenemos una campaña que hemos presentado ya en el Foro Económico y Social y que espero que vea la luz en breve tiempo. Se trata de una marca, la campaña De La Laguna. Y en eso sí ha habido modificación porque al final no solo se tratará de promocionar los productos del sector primario sino también los servicios: el fotógrafo, el dentista, el comerciante o el informático. Por ejemplo, ahora llega el Mes del Vino y lo que vamos a hacer es el Mes del Vino De La Laguna. Hay bodegas laguneras incluidas en Bodegas Insulares que tienen una octava parte de lo que se produce. No solo se promocionará esta marca en los restaurantes y en los bares sino también en los supermercados. De La Laguna son también los productos que hacen las ONG y que vamos a relanzar. Esta es una cuestión que he readaptado pero que mantiene su espíritu original. En los temas de consenso político no he cambiado, sigue igual, solo que algunos tienen como misión desestabilizar emocionalmente.
¿Cuáles son sus prioridades como alcalde a corto y medio plazo?

Tengo muchos frentes. Quiero terminar el refugio de El Roquete y rematar las obras de Taco con apeaderos y otras mejoras para que haya más tranquilidad y que todos los vecinos puedan disfrutar de la zona. Quiero avanzar en el trabajo con las viviendas sociales y adaptar toda la política en materia de deportes, algo esencial porque somos un municipio deportivo. Hemos iniciado además el diálogo con las plataformas en el tema del Plan General. No podemos dilatar ese tema.

¿Se puede hablar de plazos para aprobarlo, al menos de forma inicial?

Queremos aprobarlo en un año. Le voy a dar prioridad al diálogo y al consenso pero esto no puede ser eterno. No se puede seguir hablando indefinidamente hasta ponernos de acuerdo. Hay un momento que técnicamente se denomina el disenso, que es la imposibilidad de llegar a un acuerdo. Tenemos que ser conscientes de cuándo no vamos a ser capaces de ponernos de unificar opiniones. Hemos iniciado el debate y pedimos tranquilidad, necesitamos saber cuáles son las condiciones que piden. También nos han pedido reuniones vecinos y otros colectivos. Y es que a veces nos ponemos a debatir sobre términos que realmente no marcan el fondo del asunto. Hemos abierto el diálogo pero sigo diciendo que el Plan General de Ordenación Urbana de La Laguna ha sido el que mayor debate ha tenido en Canarias: participativo y reglamentado. Les gustará o no, pero eso no es discutible: ya ha habido debate.

Hay dos infraestructuras importantes y vacías en el municipio cuyo futuro está paralizado: la antigua estación de San Benito y el edificio de Mesa Mota.

No están nada parados. El de San Benito es un edificio cuyo uso está cedido desde el Gobierno de Canarias. Hice un estudio en su momento como concejal de Seguridad a ver si allí se podía instalar a la Policía pero el coste era excesivo. Hemos hablado con un grupo de empresarios que intenta dar algunas ideas pero permita que no las adelante aún, son temas de mucho interés para el municipio.
Además, tenemos un problema con esa instalación y es que está declarada Bien de Interés Cultural (BIC) pero hay alternativas.

¿Una cesión para uso privado quizás?

Sí, puede ser una concesión.

¿Y con el edificio de la Mesa Mota?

Ahí también hay varias alternativas. Hay que buscar soluciones y se está hablando de muchas fórmulas interesantes, algunas son con empresarios y otras son con la administración pública. Inicialmente pensamos que hay que ocupar el edificio en su totalidad pero a lo mejor hay que hacerlo parcialmente. Además, lo importante es destacar que tenemos en esta ciudad de la convivencia unos energúmenos que rompen en bien común. Debemos caer como sociedad contra quien comete estos actos. No ha habido derroche, el edificio se arregló pero hay una partida de incívicos que lo han roto. Me gustaría que ese fuera el discurso de todos, es la única forma de educar colectivamente a esas personas.

El municipio está siendo objeto de obras para tratar de reducir las colas de la autopista a su paso por La Laguna ¿Está usted de acuerdo en que sería útil variar el horario de la Universidad de La Laguna para rebajar el nivel de tráfico?

He sido abogado de temas del sector del transporte, he sido asesor en el ámbito laboral pero cuando quieres ser un buen profesional tienes que saber también de la actividad que se despliega. Una solución al tráfico pasa por muchos factores. Cada vez somos más y todos queremos ir por autopistas amplias, vacías y aparcar en la puerta. Somos muchos habitantes con muchos coches. No queremos ampliar las carreteras y yo estoy de acuerdo. Hay que cambiar el estilo y la cultura, debemos tomar decisiones que van a suponer un cambio de conducta.

Se refiere usted, me imagino, a potenciar el uso de transporte público.

Me refiero al servicio de guaguas, por ejemplo. También se podría revisar la división de turnos en la Universidad, que tradicionalmente se ha hecho por orden alfabético. A lo mejor los turnos debieran repartirse según el lugar de procedencia. De tal manera, por ejemplo, que el que viva en la Guancha tenga el turno de tarde. Fórmulas hay miles pero yo no soy experto en el tema.

¿Cambiará algo en el Ayuntamiento políticamente tras las elecciones del próximo 20 de diciembre?

Yo espero que las cosas se calmen. Hay algunos cuyo interés por arreglar el municipio está en decir continuamente que hay que plantear una moción de censura. Para darse cuenta solo hay que analizar las manifestaciones que hacen y las mociones que presentan.

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