Santa Cruz

Chácaras y bucios que honran al Santísimo

El barrio de El Toscal recupera la romería del Cristo de Paso Alto tras dos siglos de olvido

25.09.2015 | 00:43
La misa canaria que se ofició en el antiguo Fuerte de Almeyda.

Las chácaras y los bucios sonaron ayer por la tarde en mitad del santacrucero barrio de El Toscal para honrar al Santísimo Cristo de Paso Alto. Tras más de 200 años de olvido, esta imagen vuelve, poco a poco, a contar con la importancia que se merece después de que los propios vecinos de esta zona chicharrera traten de recuperar esta romería en honor al Cristo, que es una de las más antiguas de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife.

Hace dos centurias, una romería recorría las calles de la capital de Tenerife para agradecer al Santísimo Cristo de Paso Alto que protegiera a la ciudad, y a la Isla entera, de los ataques británicos que durante el siglo XVIII se sucedían desde alta mar. Pero las batallas ganadas, poco a poco, se fueron olvidando y las calles de Santa Cruz se fueron quedando sin rondallas y sin chicharreros que mostraran su devoción por el Cristo que antaño, según la tradición, los protegió con tanto esmero.

El pasado año, los miembros de la Asociación Sociocultural de Ciudadanos Voluntarios de El Toscal quisieron honrar sus raíces con la organización de la primera recreación de la romería en honor al Cristo de Paso Alto. Y la acogida fue tan buena que este año han repetido. Poco a poco van logrando la implicación de diferentes sectores de la sociedad y, si el año pasado ya contaron con la participación del Museo Histórico Militar de Canarias, la Tertulia de Amigos del 25 de Julio y la Asociación Histórico–Cultural Gesta 25 de Julio de 1797, este año también se ha querido sumar el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, a través del Distrito Centro–Ifara.

Manuel Lorenzo, párroco de la iglesia de San José, fue, un año más, el encargado de dar comienzo al acto que ayer tuvo lugar en las calle de El Toscal y dirigió, pasadas las ocho de la tarde, una plegaria en la Cruz de San Agustín, en la calle La Marina, donde también fueron depositadas unas flores como recuerdo a los vecinos fallecidos.

El párroco quiso poner en valor la existencia de dos símbolos que son indispensables para la recuperación de esta romería. En primer lugar se encuentra la Cruz de San Agustín que, en palabras de Lorenzo, "ha pasado desapercibida a lo largo de estos años y ha caído en el olvido, una situación que ahora hay que cambiar". Por otro lado, se encuentra el cuadro del Cristo de Paso Alto, que permanece en el Museo Histórico Militar de Canarias, en el antiguo Fuerte de Almeyda, desde el año 1997 y que "sí ha sido cuidado como se merece y ahora se le vuelve a honrar", sentenció el párroco de San José.

Manuel Lorenzo dio paso a las salvas de fusilería que llevaron a cabo los miembros de la Asociación Histórico–Militar Gesta del 25 de Julio. El cura instó, así, a los presentes a "despertar nuestras tradiciones para poder seguir con esta romería el próximo año".

El apoyo que el Ayuntamiento de Santa Cruz ha prestado en esta ocasión para que se pueda llevar a cabo esta segunda edición de la romería del Cristo de Paso Alto se vio reflejada en la multitud de concejales que acudieron a la cita de la tarde de ayer. El concejal responsable del Distrito Centro–Ifara, José Carlos Acha, reconoció que era "un motivo de alegría ver cómo se renueva esta tradición que ahora debemos mantener porque se trata de una de las primeras que se celebraron en Santa Cruz y se merece todo nuestro apoyo".

Por su parte, el presidente de la Asociación Sociocultural de Ciudadanos Voluntarios de El Toscal, José Carlos Garabote, celebró la buena acogida de esta iniciativa y afirmó que asistieron personas que habían sido vecinos de El Toscal para que ya habían abandonado el barrio y volvieron solo para participar en esta recreación que pretende convertirse de nuevo en toda una tradición chicharrera.

Tras las salvas de fusilería realizadas por los miembros de la Asociación Histórico–Militar Gesta del 25 de Julio, el olor a pólvora inundó la calle La Marina y los asistentes no pudieron evitar aplaudir después de haber seguido todo el proceso necesario para disparar las armas que portaban los encargados de la recreación de una de las batallas más memorables que tuvieron lugar en Santa Cruz.

Las primeras notas de los grupos folclóricos que acompañaron esta romería se pudieron escuchar sobre las ocho y media de la tarde. La Peña del Lunes y el grupo de Chácaras y Tambores Garajonay recorrieron, en poco más de diez minutos, la distancia que separa la Cruz de San Agustín del antiguo Fuerte de Almeyda, y solo eso sirvió para impregnar de tradición las calles del barrio de El Toscal.

Berta Martín es vecina de esta zona de la capital pero ayer era la primera vez que participaba en esta recreación romera. "Había oído hablar de esta tradición pero la Cruz de San Agustín está tan escondida que es difícil ubicarla. Yo creo que habría que podar los árboles que hay alrededor de ella", comentó ayer por la tarde.

Teresa Pérez llegó desde Tacoronte para asistir a esta actividad que congregó a cerca de 200 personas en el antiguo Fuerte de Almeyda. Reconoció que estaba "encantada" de ver cómo se recuperaba una tradición de este tipo y acompañó a la comitiva junto a sus amigas Pilar Hernández, del barrio del Perú, y Matilde González, de La Salud, quienes se encargaron de contarle toda la historia que gira alrededor del Cristo de Paso Alto.

Las hermanas Pilar y Cristina Lugo son de Santa Cruz y ayer acudieron por primera vez a esta cita. "El año pasado no nos enteramos que se organizaba, pero como solemos acudir a las actividades que se realizan en Almeyda, vimos por Facebook que la misa se iba a celebrar aquí, por lo que nos apuntamos", explicaron a la entrada del Museo Histórico Militar.

En el patio del antiguo fuerte aguardaba el cuadro del Cristo de Paso Alto pintado por Juan de Miranda en 1774. Fue el encargado de presidir la misa canaria oficiada por el párroco castrense Marcos Alberto, quien también contó con la ayuda del grupo Achamán.

La velada terminó con una degustación de vino canario que ofrecieron los militares a cargo del Museo Histórico Militar de Canarias, quienes se mostraron encantados por poder albergar la celebración de una de las romerías con más historia de Santa Cruz de Tenerife. Pero parece que esta no ha hecho más que empezar y, esperan los vecinos, en los próximos años habrá que realizar un recorrido más grande, hasta llegar a Paso Alto, para honrar al Santísimo.

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