La Laguna

Cuando Letizia se saltó el protocolo

El libro de Julio Torres ´La historia de una ciudad a través de 100 años de teatro´, en el que cuenta los entresijos del Leal y la sociedad lagunera, ya puede adquirirse en internet

20.09.2015 | 02:00

Los 100 años de historia del Teatro Leal, que se conmemoraron el pasado día 11, han supuesto un antes y un después para la sociedad lagunera. Esa historia, que arranca el 11 de septiembre de 1915 con la Fiesta de las Hespérides que organizó el Ateneo de La Laguna, puede ser leída ya gracias al libro del historiador Julio Torres. Teatro Leal: La historia de una ciudad a través de su teatro ha llevado cinco años de gran trabajo de documentación en hemerotecas, tanto de Canarias como de la Península, para dar como resultado un relato que comienza a principios del siglo XX y concluye con la presentación de los actos de conmemoración del centenario. El libro está a la venta a través de la tienda online Amazon, donde también puede comprarse en papel y, a partir de enero, estará en las librerías.

La obra recoge el centenario del Leal y lo que era la sociedad lagunera a principios del siglo XX. Con la apertura del inmueble, los laguneros no solo tenían un lugar donde ver las representaciones que llegaban a la ciudad de Los Adelantados, sino también el cine, ya que es el lugar donde comienzan a reproducirse las películas mudas. "El Leal abre al mundo a la sociedad lagunera", señala el autor.

La primera parte del libro se publicó en 2008, cuando se realizó la inauguración. Sin embargo, el autor ha querido ahora completar la historia de los 100 años de vida del templo de la cultura lagunera con un octavo capítulo que va desde ese momento hasta la actualidad. Así, destaca que es una época muy rica y beneficiosa para el Leal por la cantidad de eventos que se han realizado en estos años, que son más que en todo el periodo anterior.

La reapertura del Teatro Leal fue muy sonada en el municipio. Así, Torres cuenta en su obra cómo "a principios de siglo XXI el templo del arte resurgió de sus cenizas aún más poderoso si cabe". El acto fue presidido por la ministra en aquel entonces de Vivienda, Beatriz Corredor, con representante del Gobierno regional, Cabildo y Ayuntamiento lagunero, así como de la sociedad civil y social. La música la pusieron María Orán, la Orquesta Sinfónica de Tenerife y el pianista Guillermo González. Pero además, en ese nuevo capítulo pueden verse imágenes de la visita que los Príncipes de Asturias –hoy Reyes de España– hicieron al inmueble para oficializar la reinauguración.

Y también se cuentan algunas anécdotas, como que Felipe VI y Letizia rompieron el protocolo y se acercaron a saludar a las 2.500 personas que había esperándolos. Ese día, la entonces alcaldesa de La Laguna, Ana Oramas, les agradeció "su sensibilidad por los asuntos de los laguneros" y destacó que "la ciudad de Los Adelantados era una ciudad de paz y cultura".

El Teatro Leal fue construido por orden del acaudalado filántropo lagunero Antonio Leal Martín en 1915, con planos del arquitecto Antonio Pintor. En su interior, aún puede verse una de las grandes joyas de la cinematografía, el proyector Imperator que fue adquirido en 1918. La máquina, según señala Julio Torres, se adaptó en los años 30 para el cine sonoro. El inmueble tuvo una gran influencia también en la vida universitaria de la ciudad, ya que se convirtió en el gran paraninfo donde se reunían los estudiantes de las sedes ubicadas en el Instituto Cabrera Pinto, el Palacio Lercaro o la Casa de los Jesuitas.

El Leal se convirtió en un punto neurálgico de La Laguna, donde también se hacían bailes, luchas canarias y hasta espectáculos con caballos pero, sobre todo, se realizaban todos los festejos importantes del municipio como las fiestas del Cristo, San Benito, Fin de Año o Carnavales, ya que fue el lugar donde se recuperó esta última festividad en los años 50 tras la postguerra. Además, en él actuó por primera vez el Orfeón La Paz. "Hubo un banquete en 1918, tras la primera Guerra Mundial, para recaudar fondos para los damnificados y actuó la Masa Coral. Fue en ese momento donde acordaron que su nombre debería llevar alguna relación con la paz y se constituyó el Orfeón", relata Torres.

En el libro también pueden leerse los mejores y peores momentos del Teatro, la decadencia tras los años 40, cuando el inmueble lo hereda la hija de Antonio Leal y se producen actos mínimos; hasta que pasa a ser un teatro municipal. En 1987, los graves problemas estructurales obligan a proceder a su cierre. La última restauración, por 9,2 millones de euros, hizo que pudiera abrir sus puertas en 2008 y llegar a lo que es hoy en día, un referente de la cultura en las Islas.

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