La Laguna

Vecinos de pisos públicos de San Matías exigen rebajas en sus alquileres sociales

La mayoría están en paro o viven de pequeñas ayudas y pagan entre 200 y 300 euros de renta

19.09.2015 | 01:25
Los vecinos de las 119 viviendas de San Matías frente a uno de los edificios del complejo de Visocan.

Un grupo de vecinos que habitan el complejo de Taco conocido como las 119 viviendas de San Matías se manifestó ayer a las puertas del centro ciudadano del barrio para reclamar que la empresa pública Visocan –propietaria del inmueble– les rebaje los alquileres sociales que pagan, que oscilan entre los 200 y los 300 euros. Reclaman que la renta se adapte a sus ingresos, que en la gran mayoría de los casos se reducen a subsidios por desempleo o magras ayudas sociales.

Ana Rosa Calzadora fue una de las manifestantes. Tiene 42 años y un hijo con una minusvalía a su cargo. Hace dos años fue desahuciada de un piso de alquiler en Valle de Guerra. "Estaba desesperada por evitar quedarme en la calle y acepté las condiciones de Visocan. Pero me parece un abuso pagar 3.200 euros de alquiler al año cuando mis ingresos son de 5.100 euros brutos. Con qué se supone que pago la luz y el agua y doy de comer a mi hijo. He tenido que elegir entre pagar el alquiler o comer y ahora estoy con miedo porque nadie quiere hablar con nosotros", cuestionó la mujer, convencida de que la empresa de Vivienda del Gobierno de Canarias tiene que adaptar las tarifas a la realidad de cada vecino.

Melisa Rodríguez vive desde hace dos años en San Matías con sus dos hijos, de 15 y 18 años, y lleva 10 meses sin pagar el alquiler. Su piso cuesta 300 euros al mes. En julio perdió el trabajo y su único ingreso desde entonces son 106 euros mensuales del subsidio por desempleo. "He recibido una llamada de Visocan y estoy asustada", reconoció ayer a las puertas de los edificios de San Matías.
Similar es la situación de Ian Olivera, de 19 años. No tiene trabajo y comparte piso con su madre en San Matías desde hace dos años. Su hogar, asegura, está lleno de grietas y cada vez que llueve se inunda porque hay un patio interior sin techar por el que entra agua a su pasillo, en el que no hay ningún desagüe.

Nuria Rodríguez es otra vecina en paro que reivindicaba ayer la necesidad que tienen los habitantes de este conjunto de edificios de tener alquileres más baratos. "La mayoría de los inquilinos estamos en el paro y acabando las ayudas. Nosotros queremos pagar por nuestras casas, pero el alquiler tiene que adecuarse a los ingresos de cada uno. El 90% de la gente come gracias a Cruz Roja y Cáritas y tenemos miedo de quedarnos en la calle. Además, queremos que se arreglen las grietas, las humedades y todos los problemas que tenemos, de los que nos hemos quejado pero no nos hacen caso", lamentó Nuria Rodríguez.

Como ella, muchos otros vecinos criticaron multitud de desperfectos que tienen estos edificios estrenados hace solo dos años y medio. En general, la mayoría tienen grietas en las paredes y humedades. Tal y como explicó Mariné Moreno, que ocupa una vivienda con sus tres hijos, el menor de ellos de siete meses, las paredes "son de pladur pero está hueco, le falta el aislante y eso no solo hace que se filtre la humedad, sino que no se puede poner ni un cuadro o unas cortinas". Ella y su marido pagan 300 euros de alquiler al mes y afirma que hace dos meses Visocan envío a unos empleados a hacer fotos del interior de su vivienda "y ya nunca más supimos nada más, ni arreglaron ni respondieron nada".

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