Verano

Una pulsera para no perder a los 'peques'

La Policía Nacional reparte cintas identificativas entre los menores que van a Las Teresitas para que sus padres puedan localizarlos si se extravían

27.08.2015 | 13:09
Un momento del reparto.

Ellos se sienten más seguros y sus padres también. Poner una pulsera a los más pequeños de la casa para que puedan ser localizados en la playa si se pierden es una ventaja para todos. Los niños se sientan más libres y los que los cuidan un poco más tranquilos. Aunque todos son conscientes de que nunca deben quitar la vista de sus hijos, que lleven anotado el número de teléfono ayuda a tumbarse en la arena de forma mucho más relajada.

Durante la jornada de ayer, una pareja de la Policía Nacional recorrió gran parte de la playa de Las Teresitas informando a padres, madres, abuelos y, por supuesto, a los niños, de cómo atándose esta pulsera identificativa puede ayudarles a encontrar a sus familiares en medio del barullo de la gente, sobre todo, durante los meses de verano en los que tanto la arena como el agua está repleta de gente disfrutando del buen tiempo.

El subinspector Juan Estévez recordó ayer que la pulsera es una cinta plastificada, resistente al agua y con el logotipo de la Policía Nacional y el número de emergencias 091 grabado. Su objetivo es localizar a los padres en caso de que sea necesario. El agente admitió que la iniciativa llega "un poco tarde", ya que falta poco más de un mes para que se termine el verano. Sin embargo, añadió que al menos sirve para colaborar "con la seguridad de los menores y los padres, para que los niños disfruten de un día de playa".

Costumbre

Carmen Pérez lleva toda su vida acudiendo a la playa de Las Teresitas para darse un baño. Cuando tuvo a sus hijos los llevaba –cuando esta zona de baño era de callaos– y ahora que tiene nietos no los puede dejar en casa. "Tuve cinco hijos y nunca, jamás, se me perdió ninguno; ahora con mis dos nietas reconozco que estoy mucho más pendiente, porque hay más gente y por ellas son más rebeldes que mis hijos", explicó esta vecina del municipio. "Que se pongan esa pulsera, apuntando mi teléfono, sirve para que yo esté más tranquila, pero no les pienso quitar el ojo de encima", bromeó. "Cuando se tienen hijos uno deja de ir a la playa a disfrutar para venir a la playa para que disfruten ellos; es así, siempre, y se hace un alegría porque es como tiene que ser", concluyó.

Alba Rodríguez tiene tan solo seis año y ya sabe cómo tiene que comportarse cuando está en un sitio público: no puede irse con desconocidos ni perder de vista a sus padres. Ayer se puso la pulsera y recibió, de mano de una policía –una escena a la que no está acostumbrada por la cara de asombro que lucía– varias pegatinas de la Policía Nacional. "Yo me sé de memoria el teléfono de mi madre; el de mi padre no, pero él nunca coge el teléfono", comentó. Su madre, Carla Hernández, aseguró que a pesar de lo responsable que parece su hija "es una despistada". "Siempre hay que estar con los ojos muy abiertos, sobre todo cuando sale del agua, porque empieza a correr mirando al suelo y no sabe ni dónde tiene la toalla", relató.

La Jefatura Superior de Policía de Canarias tiene previsto distribuir unas mil pulseras para la seguridad de los más pequeños en las zonas turísticas de toda Canarias con la intención de localizar a los padres de los menores en caso de que sea necesario.

La pulsera es una cinta plastificada, resistente al agua y con el logotipo de la policía y el número de emergencias 091 grabado. Además, los padres pueden añadir un nombre y un teléfono que facilite la localización de los menores en caso de que los niños tengan alguna incidencia. A pesar de cualquier ayuda que ofrezca la Policía, los mismos agentes dan una serie de recomendaciones que pasen por tener siempre controlado a los menores. Siempre hay que conocer las playas que se vayan a visitar para saber si hay corrientes de agua y oleaje, además de tener localizados los servicios que se ofrecen en la playa por si hiciera falta hacer uso de ellos.

Referencia

También hay que identificar algún punto de referencia que sea fácil de recordar para los niños ya que es muy fácil y común que se desorienten cuando regresan a la arena en busca de su toalla después de darse un baño. Es por eso por lo que la Policía remarca que nunca se deben dejar solos los niños, así como mantenerlos siempre hidratados haciéndoles beber muchos líquidos y protegidos del sol con la utilización de cremas solares. Localizar al socorrista o utilizar los chalecos o flotadores en caso de cualquier emergencia es otra de las medidas preventivas que tienen que tener en cuenta los padres, así como también dejar el móvil para evitar distracciones cuando los menores requieran atención, entrar con los niños en el agua para jugar con ellos o no dejar la responsabilidad de controlar a los menores en otros niños, ya que es probable que se despisten mientras están jugando tanto en la arena como en el agua.

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