Una polémica con pique político

El alcalde arafero abandonó este año el PP y creó su propia agrupación política independiente por su descontento con los recortes de Rajoy

27.08.2015 | 02:20
Carmen Luisa Castro.

Detrás de la guerra por la raya azul y el lanzamiento de acusaciones entre uno y otro bando se esconde un pique político entre un alcalde descontento con el Partido Popular y una alcaldesa férrea defensora de las ideas de la formación del color azul.

Y es que el alcalde arafero, José Juan Lemes, abandonó el Partido Popular este mismo año debido a su descontento con las políticas aplicadas por el Gobierno central que, a su juicio, estaban perjudicando a Arafo. Lemes, quien siguió siendo el regidor del municipio aunque en minoría, creó su propio partido, la Agrupación Independiente de Arafo (A.I.A), con la que consiguió la mayoría absoluta en las elecciones municipales del pasado mes de mayo con siete concejales frente al batacazo de los populares que solo lograron un edil

El triunfo de Lemes bajo sus nuevas siglas y su marcha del PP cayó como un jarro de agua fría en el seno de los populares quienes no terminaban de creerse que todo fuera "por el ajuste económico impuesto por el Gobierno del Estado", como señaló el regidor de Arafo, sino más bien "por causas oscuras", como vino a decir incluso el presidente del Partido Popular de Tenerife, Manuel Domínguez, quien no dudó en calificar de "traición" la decisión del alcalde de Arafo.

En este cruce de críticas tampoco faltó la opinión de la alcaldesa de Güímar, Carmen Luisa Castro, quien aseguró no compartir la decisión del que hasta entonces denominaba "su amigo". La regidora mostró su sorpresa por la huida de Lemes de su formación y detalló que el primer mandatario arafero "nunca me contó sus deseos de marcharse".

Desde entonces, entre Lemes y Castro no ha reinado la buena sintonía por culpa, en parte, al desacuerdo en la gestión y el mantenimiento del Polígono Industrial del Valle de Güímar. La tensión entre ambos mandatarios ha estallado con los últimos acontecimientos que el regidor arafero, quien curiosamente nació en Güímar, aún no termina de creerse. Esta mala relación entre los alcaldes vecinos, escenificada ahora a través de la muralla que Castro ha pintado en el Polígono, parece empeorar después de que Lemes le mandará un ultimátum a la regidora para terminar con la guerra de la raya.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine