Una actuación vital para la comarca

La transformación de la TF-217

Los vecinos de Santa Úrsula, La Victoria y La Matanza aplauden el comienzo de las obras de la Rambla de Acentejo

18.08.2015 | 13:31
Carretera TF-217 a su paso por Cuesta de la Villa, una zona muy transitada por vehículos y peatones.

Por la carretera TF-217 a su paso por los municipios de Santa Úrsula, La Victoria y la Matanza transitan a diario entre 10.000 y 17.000 vehículos. Los atascos en la vía se producen día sí y día también mientras que aumentan los accidentes provocados por intersecciones y cruces de escasa visibilidad. Los peatones apenas pueden caminar por la calzada ya que la acera se estrecha peligrosamente y los comerciantes y vecinos se quejan de la falta de aparcamientos. Pero esta vieja carretera tiene los días contados. El proyecto de la Rambla de Acentejo, una antigua demanda vecinal que aspira a ser la transformación completa de estas tres localidades norteñas, ha comenzado a caminar. Un inicio de las obras que los vecinos de la comarca aplauden.

La actuación, diseñada por el Cabildo de Tenerife, se pondrá en marcha esta misma semana con la ejecución de la primera de las tres rotondas planteadas, localizada en el acceso a La Victoria por la autopista TF-5. A esta intersección le seguirá la de La Matanza, situada en la TF-217 con la calle Limeras, y por último se ejecutará la de Santa Úrsula, ubicada en el enlace a Cuesta la Villa. El resto del proyecto, que saldrá a licitación en septiembre y cuyo coste oscila entre los siete y los ocho millones de euros, es mucho más ambicioso. Su objetivo: convertir la carretera general que une las tres localidades en una gran rambla vinculada al comercio, con zonas ajardinadas y mayor espacio para los peatones.

La mayoría de vecinos de la comarca aplauden la creación de esta rambla para dinamizar la zona y acabar con los principales problemas que la TF-217 presenta. Así lo asegura el jubilado Pedro González que, sentando en la plaza de Santa Úrsula, comenta a otro amigo que la actuación "es beneficiosa para todos". "Además, unirá más a los tres pueblos", añade González.

Las principales demandas de los residentes de estas tres localidades norteñas son las siguientes:

Tráfico. La principal queja de los vecinos y comerciantes de la zona es la gran densidad de tráfico que la carretera soporta a diario. Esto es lo que opina Ramón Pérez, un camarero de uno de los numerosos bares que hay al pie de la vía, quien asegura que "necesitamos una solución para descongestionar el tráfico". "Por aquí pasan camiones, guaguas y coches sin parar, lo que provoca atascos y embudos en muchos puntos de la carretera", añade Pérez.

Otro de los aspectos que los residentes recalcan es el elevado número de accidentes que ocurren en la TF-217. Según sostiene Carlos Martín, quien trabaja en un taller de coches cercano a la calzada, a la altura de La Matanza de Acentejo, la escasa visibilidad, los adelantamientos peligrosos y el mal estado de los cruces, desencadenan incidentes continuos. "Llevo aquí trabajando apenas dos años y solo en este punto, he visto más de diez accidentes", sostiene el joven matancero antes de continuar con sus quehaceres diarios.

Tanto el descongestionamiento del tráfico como la inseguridad vial son dos de los aspectos que el proyecto de Cabildo de Tenerife pretende solucionar con la incorporación de las tres nuevas rotondas y la mejora del estado de la carretera.

Zonas peatonales. Los peatones de la TF-217 tienen serias dificultades para transitar con normalidad por la carretera. Al estrechamiento de la acera, (en las zonas que hay), se unen las vallas que los diferentes ayuntamientos han colocado para evitar los desprendimientos de algunas casas pero que imposibilitan el paso por la vía sin tener que saltar a la propia calzada.

Antonio González, que regenta un pequeño supermercado de la zona, asegura que solucionar el problema de las aceras es prioritario. "Hay varios tramos vallados por los que la gente apenas puede pasar, llevan así años. Eso es un peligro", señala el comerciante. En este sentido, la iniciativa de la Corporación insular plantea que los vecinos puedan pasear por la vía sin dificultades.

Aparcamiento. Los comerciantes de la comarca insisten en que es necesario incorporar más número de plazas de aparcamiento en la zona. Así lo sostiene Lorena Rodríguez, empleada de una de las pequeñas tiendas cercanas a la TF-217. "Los clientes se quejan mucho de la falta de aparcamiento. En general, cuando vamos a hacer nuestras compras somos muy cómodos y queremos poner el coche delante de la tienda", explica Rodríguez. La joven añade que "mucha gente pasa por aquí y si no hay sitio, se marcha y no vuelve".

Para Rodríguez, el proyecto de la Rambla de Acentejo "está genial" si no se acaban "con los pocos aparcamientos que hay". "Me gusta la idea de que la gente pueda pasear por aquí pero espero que para eso no terminen con las plazas de parking que tenemos", aclara la empleada.
En esta misma línea, Cristian Helms, dueño de un negocio en la carretera TF-217, sostiene que "una parte importantísima del comercio es contar con acceso sencillos y cómodos". "Yo opto por hacer una aparcamiento amplio en algunos de los solares del Ayuntamientos donde la gente pueda dejar sus coches y venir caminando a las tiendas", detalla Helms. El comerciante apunta que desde su sector se podría colaborar con el Consistorio. "Por ejemplo, si el clientes hace una compra nosotros podemos dejarle gratis el tique de parking", puntualiza Helms.

Impulso comercial. Los pequeños comercios de Santa Úrsula, La Victoria y La Matanza necesitan un impulso. Así lo asegura Helms, quien detalla que muchos negocios han cerrado en el último año. "Por esta zona algunos comercios nos mantenemos como podemos pero muchos no han soportado la crisis", señala el comerciante. Así, Helm opina que "la situación es muy complicada". "Necesitamos un impulso a través de actuaciones que nos hagan más atractivos como zona comercial", añade el empresario.

Helms apunta varias ideas para lograr dinamizar la zona como la realización de ferias que ya se hacen en otros municipios. "Aquí, en Santa Úrsula, se podrían organizar ferias de gastronomía, rutas vinícolas o actividades en la calle", puntualiza el comerciante. Y es que para Helms "los ayuntamientos no han sabido hacer buenas campañas para atraer clientes en la comarca".

Potenciar esta vía como un eje de carácter comercial vinculado al comercio es precisamente el gran objetivo de la Rambla de Acentejo. El Cabildo considera que el primer paso para conseguir el impulso turístico y comercial de este entorno es la mejora de la propia carretera para convertirla en una verdadera travesía urbana. La idea es crear, posteriormente, la infraestructura urbanística adecuada que permita convertir la carretera en un gran eje comercial con los equipamientos adecuados y, paralelamente, diseñar una estrategia específica para dinamizar toda la zona y convertirla en una auténtica vía de promoción económica.

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