Santa Cruz

Muere una mujer de 53 años por la ingesta de fármacos en las chabolas del Camurria

La fallecida recibía tratamiento de metadona y se negaba a dormir en el centro de acogida

12.08.2015 | 12:40
Jaqueline, la indigente que falleció en la madrugada de ayer en las chabolas del Pancho Camurria.

Una mujer de 53 años, conocida como Jaqueline, apareció muerta en la madrugada de ayer martes en la zona de las chabolas del Pancho Camurria, en Santa Cruz de Tenerife. Se trata de una ciudadana de nacionalidad inglesa que ocupaba desde hace tiempo una de las casetas de dicho asentamiento, en el que habitan en la actualidad más de 30 personas. Según fuentes policiales, Jaqueline, que recibía tratamiento de metadona, falleció supuestamente por la ingesta de fármacos.

La concejal de Seguridad Ciudadana y Movilidad en el Ayuntamiento de la capital, Zaida González, del Partido Popular (PP), informó ayer de que esta ciudadana estaba siendo atendida por el Instituto Municipal de Atención Social (IMAS) y por la UMA, la Unidad Móvil de Acercamiento del Consistorio, la cual trabaja con las personas que duermen en la calle. Jaqueline no quería acudir al albergue, situado en la calle Azorín, porque se negaba a cumplir las normas de convivencia establecidas en dicho establecimiento, según cuentan fuentes del Centro Municipal de Acogida. Por esta razón, decidió ocupar una de las chabolas del Pancho Camurria.

Una historia de amor

El pasado 8 de enero de este año, la opinión de tenerife publicaba la historia de un indigente que contaba que había renunciado a su cama en el albergue de Santa Cruz para poder estar con su pareja, porque "las estrictas normas del Centro Municipal de Acogida nos obligan a dormir separados". Él es José Villanueva y ella era Jaqueline. Ella había llegado del Sur de Tenerife y Villanueva abandonó el albergue para vivir con Jaqueline en las calles de la capital. Se instalaron en los alrededores del Centro Municipal de Acogida, donde pusieron un par de cajas, ropa y un árbol de Navidad que habían encontrado en la basura. Decían que pasaban las noches en la calle "únicamente por amor".

Jaqueline tuvo que ser ingresada en el Hospital de La Candelaria por cirrosis hepática debido a que era consumidora habitual de alcohol. Después de que le dieran el alta, esta ciudadana se instaló en el asentamiento de chabolas situado junto al Pabellón Pancho Camurria. El pasado mes de junio, en dicho lugar, Jaqueline fue apuñalada por otra indigente, de 30 años, la cual se encuentra en prisión por este motivo. Ambas mantuvieron una fuerte discusión por celos, ya que, al parecer, mantenían relaciones con el mismo hombre, según apuntaron fuentes policiales en aquel momento. A pesar de la gravedad de las heridas, Jaqueline entonces logró escapar con vida. Y regresó a las chabolas.
En la madrugada de ayer, dos meses después de dicho suceso y tras una dura vida, esta mujer cerró los ojos para siempre a los 53 años, supuestamente después de haber ingerido varios fármacos. Fueron los propios ocupantes del asentamiento del Pancho Camurria los que avisaron al 112 y al Cuerpo Nacional de Policía. Los agentes procedieron al levantamiento del cadáver a las cinco de la mañana. El Ayuntamiento de Santa Cruz ha indicado que se encargará del sepelio y del entierro de Jaqueline, según el protocolo establecido por el IMAS para las personas sin recursos.

Tanto la concejal de Seguridad, Zaida González, como el edil responsable del área de Atención Social, Óscar García, ambos del PP, aseguraron ayer que para el Consistorio chicharrero es una prioridad buscar una "solución integral y definitiva" para el asentamiento de chabolas del Pancho Camurria, situado junto a la Autopista TF-5. "En él conviven más de 30 personas sin hogar en unas condiciones que no son las adecuadas. Algunos son inmigrantes y también hay vecinos de este y de otros municipios. No podemos obligarles a que se marchen. Trabajamos cada caso de manera particular, tratando de dar la mejor alternativa a cada ciudadano, a través de alquileres sociales o en el Centro Municipal de Acogida", explica el edil Óscar García.

El alcalde de Santa Cruz, el nacionalista José Manuel Bermúdez, ha anunciado que el Ayuntamiento derribará las más de 20 casetas situadas junto al Pabellón Pancho Camurria para evitar su uso, una vez que se consiga convencer a las personas que están allí de que ese no es un lugar ni adecuado ni digno para vivir. El Consistorio les ha ofrecido ayudas para alquilar un piso y también la alternativa del albergue municipal, aunque muchos se niegan a cumplir las normas establecidas en dicho centro de acogida, como le ocurría a Jaqueline.

En este sentido, el concejal de Atención Social aprovecha para recordar que este mismo lunes se formalizó un nuevo contrato para la gestión del albergue municipal, de la que se encargará a partir de ahora, y después de ganar el concurso público, la empresa Grupo 5. Además de las 100 plazas que ya ofrece el albergue situado en la calle Azorín, se pondrá en marcha un nuevo centro con 20 plazas, el cual será de mínima exigencia y estará ubicado en el Barrio de La Salud. En este establecimiento las normas serán menos estrictas y las plazas serán para los casos "más complicados", según indican fuentes municipales.

Asimismo, y tal y como destaca el edil de Atención Social, gracias a este nuevo contrato, en el que el Ayuntamiento se gastará más de cinco millones de euros, se duplicará el personal destinado a atender a los ciudadanos que duermen en la calle porque se niegan a acudir al albergue. La Unidad Móvil de Acercamiento contará con dos equipos, en lugar de uno, para recorrer las zonas ocupadas por personas sin hogar. Los equipos estarán formados por trabajadores sociales, educadores, psicólogos y sanitarios. En la actualidad, las calles de Santa Cruz de Tenerife acogen a más de 50 indigentes, a más de 50 historias.

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