Santa Cruz

El peinado más solidario

Ocho peluqueros ofrecen en el Mercado de la Abejera un corte de pelo a cambio de comida

09.08.2015 | 09:43
El peinado más solidario
Uno de los peluqueros que colaboraron ayer con la iniciativa bromea con uno de los clientes solidarios.

Decenas de personas acudieron ayer a cortarse el pelo de una forma muy especial. Aunque los clientes requirieron a los peluqueros estilismos diferentes, todos se levantaron de la silla con un look parecido, que estaba marcado por la solidaridad.

Muchos fueron los chicharreros que se acercaron ayer al Mercado de la Abejera para participar en la actividad promovida por D&J Peluqueros, que ofrecía un corte de pelo a cambio de entregar dos kilos de alimentos no perecederos, para entregarlos a las familias más desfavorecidas del barrio.

Uno de los organizadores, David Vera, se mostró ayer muy contento con el resultado que habían obtenido. "Todo el mundo se ha volcado", manifestó. Y la implicación se dejó notar en el resultado, ya que esta actividad solidaria logró recaudar más de 200 kilos de alimentos en apenas tres horas.

Vera expresó que la iniciativa había surgido tomando como modelo actividades similares que se han llevado a cabo en otras partes de la Isla. "En Santa Cruz esta es la primera vez que se hace", mantuvo, pero viendo el éxito que ha suscitado los promotores quieren impulsar una similar en Añaza.

José Carlos Alberto es una de las personas solidarias que ayer se acercaron a aportar su granito de arena para el barrio. "Tengo suerte de estar trabajando y me gusta ayudar siempre que puedo", expresó. Por eso, Alberto entregó el doble del peso requerido para un corte de pelo. En concreto, cuatro kilos de arroz, lentejas y judías. Este santacrucero es cliente habitual de la peluquería promotora del evento y añadió que "deberían repetir la actividad más a menudo".

La familia Perdomo acudió al completo a esta peluquería improvisada en el exterior del Mercado de La Abejera. Naylea, de cuatro años, se mantuvo seria en la silla mientras Laura Manzano le realizaba el corte. A su lado, su abuela y mirándolas la madre de la pequeña, que aunque al principio aseguró que no iba a dejarse tocar por las tijeras, finalmente también se animó a hacerse un cambio de look.
Pero esta actividad solidaria nunca podría haberse llevado a cabo sin la colaboración de los ocho peluqueros profesionales que pusieron su trabajo para recaudar alimentos para los más necesitados.

Caly Fernández es profesora de Formación Profesional y le dio clase a uno de los promotores del evento. "Cuando me entere no lo dudé ni un momento y me apunté; me encanta ayudar siempre que puedo", manifestó sin parar de trabajar.

Cuatro barberos se encargaban de los cortes de caballero y cuatro peluqueras de los peinados de las señoras. "Como la promotora de la iniciativa es una peluquería de caballeros sí que se ha notado que se han acercado más hombres, pero aquí se puede peinar todo el mundo", aclaró Fernández.

Laura Manzano se mostró encantada porque "me han dado mucha libertad para hacer estilismos modernos". Esta profesional aseguró que teniendo en cuenta las facciones de la cara o el color de ojos, se puede potenciar el look de cualquier persona.

Sin embargo, para Loli Herrera, que se acercó a aportar sus dos kilos de alimentos y marcharse peinada a casa, aseguró que el estilismo era lo menos importante en la mañana de ayer. "Yo soy muy sencilla, el corte es lo de menos, lo importante es colaborar", argumentó.
Para ella es también una buena iniciativa para animar la zona y el Mercado de la Abejera, "que continua estando un poco apagado".

Reactivación

Los comerciantes de esta recova ubicada en el barrio García Escámez de la capital se mostraron encantados con la actividad que se estaba llevando a cabo en el exterior del edificio. Meli Mugica, que gestiona la panadería , aseguró que comienza a haber "un poquito más de movimiento". Esta comerciante cree que los esfuerzos de los arrendatarios de los locales por hacer resurgir el mercado comienzan a dar sus frutos. "Buscamos hacer cosas nuevas para implicar más a la comunidad", expresó.

El Mercado de la Abejera reabrió sus puertas el pasado diciembre y desde ese momento ha atravesado por dificultades por la falta de clientes. Su desesperada situación llevó a los comerciantes a lanzar incluso un SOS a través de las redes sociales.

Cuatro negocios de los que se establecieron originalmente en el edificio, –la pescadería, la carnicería, la tienda de congelados y un local de exquisiteces– cerraron sus puertas tan solo unos meses después de la apertura de la recova. Sin embargo, en uno de los locales que se quedó vació abrió hace apenas un mes una churrería, que también vende pollos asados.

Juan Carlos Flor y Yuliman Gallegos son los nuevos comerciantes del edificio, que aseguran que por ahora no pueden quejarse de la marcha del negocio. "Cuando nos enteramos que la gente demandaba una churrería, pensamos que no podía salir mal y nos decidimos a abrir", argumentó Gallegos.

A pesar de que el verano no es la época en la que más apetecen estos productos, tanto Flor como Gallegos mantienen que la gente está respondiendo mejor de lo esperado. "Queremos que llegue septiembre para ver cómo van las cosas durante el otoño que apetece más churros", apuntaron.

Otros comerciantes han tenido que ampliar la oferta de productos para intentar atraer a más clientela. Este es el caso de Cunacén Hernández, que regenta un pequeño local donde vende quesos, mojos y mieles canarios. Ahora también ofrece algunos productos cárnicos y lácteos. "El mes de julio y agosto son flojos, pero esperamos remontar a partir de que empiece la época escolar", consideró.

Porque estos comerciantes aseguran que no van a darse por vencidos y ya sea con cortes de pelo, desayunos gratuitos o actividades para niños están decididos a reflotar sus negocios y volver a ser el mercado al que acudan los vecinos del barrio.

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