La Laguna

El nivel de las balsas asegura el riego a las fincas del Nordeste hasta octubre

La campaña de recogida de cereales está siendo la peor de los últimos cuatro años debido a la escasez de lluvia desde enero, que ha hecho que las plantas no crezcan

30.07.2015 | 02:00

El suministro de agua a los agricultores de la Comarca Nordeste está asegurado hasta el próximo mes de octubre, debido a que los tres embalses que surten al municipio pertenecientes a Balsas de Tenerife (Balten): El Boquerón, Presas Ocampo y Valle Molina –ubicada en Tegueste– se encuentran en niveles óptimos. En concreto, según los datos relativos al 1 de julio, la presa de Valle Molina, de 614.373 metros cúbicos, se encuentra al 79% de su capacidad; la del Boquerón, de 51.747, al 84%; y la de Presas Ocampo, de 23.953, al 92%. Javier Gutiérrez, técnico de la Asociación de Agricultores y Ganaderos de Canarias (Asaga Canarias-Asaja), informó de que "teniendo en cuenta esos niveles, entendemos que el sector agrario que depende del riego tiene asegurado el suministro hasta septiembre u octubre". A partir de esos meses, los embalses volverían a rellenarse con el agua de lluvia propia del otoño e invierno, si se mantuviera el ciclo natural de las precipitaciones, con lo que se recuperarían las provisiones para el próximo año.

Estos buenos niveles de agua se deben, principalmente, a las abundantes lluvias de los pasados meses de noviembre y diciembre que llenaron las balsas al máximo de capacidad. La Laguna cuenta con cerca de 2.000 hectáreas de superficie agrícola, la mayor de la Isla, de las que más de 1.200 hectáreas son de regadío, es decir, que dependen del agua de las balsas que surten al municipio.
Sin embargo, aunque en este caso los agricultores disfrutan de óptimos recursos, no ocurre lo mismo con quienes poseen tierras de secano, que dependen únicamente de la lluvia. Así, estos están más preocupados con las cosechas, sobre todo de cereales, que han comenzado a recoger este mes, ya que la escasez de lluvia entre enero y abril ha hecho que las producciones caigan con respecto al año pasado.

Malos datos

Isidro González Alonso es un agricultor de Las Mercedes que ha visto como en los últimos años, las cosechas de cereales han ido disminuyendo paulatinamente debido a los cambios atmosféricos. "Lo que estamos cosechando este año es menos que el año pasado, está siendo una campaña peor", asegura el campesino. Y es que a la escasez de lluvia de los meses entre enero y abril se une la humedad de la tierra provocada por las lloviznas de junio y julio.

Las semillas de cereales se suelen plantar en diciembre y se recogen en julio. La falta de precipitaciones, afirma González, hace que la caña no crezca tan fuerte y el grano se quede pequeño. Además, las lluvias durante los últimos meses hace que continúe húmedo cuando se recoge, a pesar de que debería estar seco. Así, el agricultor recalca que, para haber un recolecta buena, "en los primeros meses del año deberían producirse precipitaciones pero no torrenciales".

En el caso de la finca de Isidro González Alonso, que es de unas 10 hectáreas, las expectativas son que la producción caiga un 30% con respecto a la cosecha del año anterior. El agricultor cosecha avena, centeno y trigo para autoconsumo pero, desde hace al menos cuatro años, remarca que no se han dado buenas cosechas. "En ese tiempo cogíamos más de 1.000 kilos por hectárea y la previsión para este año es que no lleguemos ni a los 700 kilos por hectárea", manifiesta. Ha sido una reducción progresiva que se ha visto afectada por el clima y que dependerá de él que vuelvan las buenas recolectas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine