Pétalos de flores para la 'marinera'

Miles de locales y turistas acompañan a la Virgen del Carmen y San Telmo, como cada mes de julio, en su tradicional procesión y embarcación en el municipio

16.07.2015 | 02:08
Un momento del desembarque de la Virgen del Carmen a su llegada a la playa.
Pétalos de flores para la 'marinera'

Los pétalos de flores tomaron ayer las principales calles de Puerto de la Cruz para recibir a la Virgen del Carmen y San Telmo a su salida de la iglesia de la Peña de Francia, donde se inició la procesión que precede a la tradicional embarcación que cada año por el mes de julio congrega a miles de personas para homenajear a la patrona de los marineros y pescadores.

Las calles del municipio norteño se vistieron ayer de gala para hacer notar que estaban en fiestas. De los balcones colgaban banderas canarias, españolas e imágenes con los santos, y la música no dejaba de sonar en cada local o vivienda en la que familias y amigos se reunieron para festejar por la patrona de los mares. Los actos religiosos comenzaron por la tarde, con la misa, en la que estuvieron presentes el presidente del Cabildo, Carlos Alonso; el consejero de Empleo insular, Efraín Medina; y el alcalde del Puerto, Lope Afonso, entre otros miembros de las corporaciones local e insular.

Poco antes de las 18:30 horas, los cargadores de la Virgen, que pertenecen a la Hermandad de la Virgen del Carmen, se colocaban a las puertas del templo para esperarla. En total, este equipo está formado 127 hombres que se distribuyen en tres turnos para portar los alrededor de 1.000 kilos que pesa la talla de la Virgen ya decorada con las flores. El primero de ellos lleva a hombros la imagen hasta el muelle, el segundo la recoge en el agua y la recorre por la calle La Ranilla, y el tercero la devuelve al templo.

El maestro de ceremonias de la Hermandad, Carmelo Hernández, señaló que "todos los tramos de la procesión y embarque de la Virgen del Carmen son muy emotivos" y, sobre todo, para una persona como él que vive esta festividad desde pequeño. Sin embargo, asegura que le gustaría que la fiesta retrocediese en el tiempo unos 30 años. "Mucha gente ve las fiestas del Carmen como una actividad lúdica pero, en verdad, es un acto religioso y se debería compaginar mejor. La Virgen es la esencia de este día y sin ella, no habría fiesta", señaló. Por ello su recuerdo de las celebraciones de antaño "cuando la fiesta en la calle duraba hasta las tres y luego la gente iba a arreglarse para asistir al embarque. Hay que devolverle ese respeto a la Virgen", manifestó.

Como es tradición, antes de la Virgen marinera, el santo fue quien salió de la iglesia a hombros del grupo Los amigos de San Telmo. Así, a las 18:35 horas se escucharon los primeros aplausos de los devotos y el santo cruzó el arco de la puerta del templo, mientras los asistentes cantaban "La Virgen del Carmen tiene unos zapatos blancos nuevos que le hizo San Telmo con las velas de su barco. Ay, ay, ay que bonita serenata. Ay, ay, ay no me estés dando la lata".

Apenas unos minutos después fue la Virgen del Carmen quien comenzó su desfile, a la vez que la banda de música Amigos del Arte San Andrés tocaba el himno de España. Nada más cruzar la puerta se oyeron las primeras ovaciones y gritos de "¡Guapa!" y los padres comenzaron a alzar a los bebés para que pudieron ver de cerca a la protectora de los mares. En su primera parada, justo enfrente de la iglesia, los vecinos comenzaron a lanzar los primeros pétalos de flores que acompañaron a la Virgen durante el recorrido. Antonia Hernández y Santiago Rodríguez fueron unos de los que esperaron fuera del templo para ver salir la procesión. "Esta fiesta vale mucho la pena y yo quiero mucho a la Virgen del Carmen", confesó Hernández y, por ello, cada año acuden hasta El Puerto para la celebración más multitudinaria del mes de julio. Mientras, Rodríguez agregó que "esta Virgen tiene tanto mérito como la Candelaria, porque cuando uno se encuentra mal estando en alta mar siempre le reza a ella". Y es que a sus 82 años, Santiago Hernández puede presumir de devoción por la Virgen.

Con la llegada de la Virgen y San Telmo a la playa, la multitud se agolpó en la costa para ver el momento más esperado: la embarcación. Sin embargo, hubo quien no tuvo problemas para estar en primera fila ya que ayer, en lugar de madrugar para ir a trabajar, madrugaron para coger sitio en primera línea de mar. Y este es el caso de América Marrero y su grupo de amigos que llegaron a las ocho de la mañana desde diferentes puntos de la Isla para instalar sus toldos y sombrillas justo detrás de la Antigua Casa de la Real Aduana aunque, aún así, aseguró que ya había gente durmiendo en la playa desde la noche anterior. "Esto ya es una tradición para nosotros porque venimos todos los años, algunos desde hace unos 40", contó Marrero. Y para ello montaron el kit completo con comida, bebidas, sillas, mesas y protección para el sol para surtir a unas 30 personas. "Esta es una oportunidad para reunirnos todos pero también acudimos a los actos religiosos", matizó. En esta ocasión, América Marrero aseguró que se veían más lanchas en el mar que en años anteriores, aunque temían que alguna pudiera quedar encallada debido a la baja marea.

Olalla Pérez, Verónica Tomé y Lorena Báez también se acercaron ayer hasta El Puerto para disfrutar de la fiesta y ver la embarcación. Las jóvenes destacaron la emotividad de la festividad por lo que apoyaron la idea de que se pare la música para la entrada de la Virgen. Sin embargo, "se debería enfocar la fiesta de otra manera para que no solo vengan jóvenes a divertirse sino fomentar un día en familia con todos los actos", aclararon.

A las 20:30 horas, y tras la actuación de Chago Melián, San Telmo y la Virgen del Carmen se dirigieron a sus embarcaciones para comenzar su paseo por la costa portuense.

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