Una asociación de biólogos advierte del aumento de riesgos para los calderones

Tonina califica de "preocupante" la cantidad de paseos para avistar cetáceos en el Sur - La zona soporta unas 20.000 excursiones anuales, sin contar las no autorizadas

09.07.2015 | 13:25
Un grupo de calderones tropicales en el sur de Tenerife.

Una asociación de biólogos recauda fondos para estudiar al calderón tropical del Sur, una población única que, según advierte, "está siendo desprotegida" por la falta de control de los factores de riesgo que pueden afectar a la comunidad. Uno de ellos es el aumento de las actividades acuáticas, que implican un incremento del peligro no solo por la colisión de los barcos con los cetáceos ante la velocidad de las embarcaciones sino por la proximidad a los animales, además de la "contaminación acústica que les afecta directamente". Ese crecimiento de excursiones, junto a la "ausencia de datos sobre la dinámica" de los ejemplares, "hace que exista una gran incertidumbre a la hora de garantizar la viabilidad de los calderones", por lo que para la organización Tonina es "fundamental determinar y valorar el grado de impacto" de las circunstancias que puedan poner en peligro su supervivencia.

Ana Crespo, una de las investigadoras que forman parte de Tonina, explica que el estudio de la asociación pretende determinar el estrés que sufren y las características de la población que se mueve por las zonas marinas protegidas del Sur. El área, aparte de ser Zona Especial de Conservación, tiene una población residente de calderones "única en el mundo, con la mayor afinidad en un espacio tan reducido", apunta. El problema es que ese territorio, que engloba Masca y Teno, soporta "el mayor tráfico marítimo de Tenerife" por la actividad turística "desmesurada". Según los cálculos de Tonina, por ahí se hacen entre 15.000 y 20.000 excursiones anuales para la observación de cetáceos, sin contar el "alto porcentaje" de embarcaciones no autorizadas que también realizan las visitas de forma "diaria".

Ana Crespo detalla que existe una estimación antigua que pone en unos 400 el número de calderones en el Sur, pero añade que su organización trabaja ahora en ese dato. "No sabemos el grado de afinidad por la zona, cuáles son más vulnerables ni por qué están ahí", aunque apunta que se alimentan sobre todo de calamares, así que "se ve que ese espacio es rico". A eso se añade la incógnita sobre cómo afectan las actividades recreativas, porque la cantidad de excursiones es "preocupante y la presión es muy grande". Para despejar todas esas dudas Tonina trabaja en esa investigación, pero necesita la colaboración de administraciones y particulares.

La bióloga indica que este proyecto, que recibe el nombre de Mitcald, cuenta con la participación de la Universidad de La Laguna, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y la Fundación Biodiversidad. La organización estatal ha aprobado la iniciativa y ha destinado para ella 31.000 euros, pero aún así hacen falta otros 14.000 para proseguir con el estudio. Para intentar recabar el dinero, aparte de acudir a las instituciones canarias, la asociación también ha organizado un crowdfunding. El plazo termina el 21 de agosto y la organización ha recaudado en estos momentos 1.525 euros, según se refleja en la web www. verkami.com.

Ana Crespo señala que el Ayuntamiento de Adeje ha mostrado su intención de colaborar y confía en que el resto de organismos como el Gobierno autónomo también se sumen, aunque a través de esa plataforma además se busca que los ciudadanos "se sientan partícipes" en esta acción. "La idea del proyecto es divulgar entre la sociedad esa población de calderones y hablar con todo el sector (administraciones públicas, barcos recreativos, motos de agua...)" para intentar examinar la situación en la que se encuentran los animales porque, aunque "hay medidas" para inspeccionar las excursiones, "no hay un control de esas medidas", sentenció la investigadora.

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