Candelaria

Los motores de Hollywood rugen en Candelaria

La Villa Mariana acoge la mayor concentración de coches norteamericanos de Tenerife, entre los que destacan los protagonistas de películas famosas

05.07.2015 | 23:46
in elegante Cadillac que formó parte de la exhibición.

Por la Plaza de la Basílica de Candelaria podían haber paseado ayer perfectamente Chuck Norris vestido de su personaje Walker Texas Ranger; David Hasselhoff, de Michael Knight en El Coche Fantástico; o incluso la extraña pareja de Michael J. Fox y Christopher Lloyd que dio vida a Marty McFly y Doc Brown en la saga de Regreso al futuro. Al menos estaban sus coches: un Dodge Ram, un Pontiac y un Delorian se juntaron en la Villa Mariana, en la que en algún momento podría haber aparecido hasta Rayo Mcqueen, el protagonista de la película Cars a visitar su Viper gemelo en gris metalizado.

No es que Hollywood haya traslado sus estudios hasta Tenerife, sino que la asociación de coches americanos (que no podía llamarse de otra manera que American Cars) apostó por exponer lo mejor de estos vehículos bajo el amparo de la patrona. Rojo, amarillo, negro, blanco y verde se unieron ayer bajo un cielo más azul que nunca en Candelaria. Un colorido poco habitual para la Plaza de la Basílica de la Villa Mariana que vino, además, acompañado de un sonido también nada propio del centro del municipio. Ni rumor de olas ni risas de chiquillos. Lo que ayer se unió a las puntuales campanadas de la Basílica fue el rugido de los motores.

Un run run particular puesto que parte de motores de mayor cilindrada que la que tienen los vehículos europeos. Esta potencia es lo que explica que sean escasos los modelos de Estados Unidos que se ven por las carreteras insulares ya que el consumo de combustible de este tipo de coches es mucho mayor y por tanto más costoso.

Así lo explica José Miguel Delgado, propietario de un Pontiac de 1991 y que regenta un taller especializado en reparación de modelos americanos. "Estos coches no son para uso diario, es más una afición", aclara Delgado, quien añade que el contrapunto está en los repuestos que "a diferencia de los coches europeos son más baratos y más fáciles de conseguir aún incluso cuando se trata de un modelo antiguo".

De hecho, en la concentración realizada ayer en Candelaria se podían observar desde los más clásicos, entre los que destacaban los famosos Cadillac, a los deportivos más modernos, como Corvette o Chevrolet. Pero hay dos grupos que llamaron especialmente la atención, por ser más numeroso o más imponentes y alrededor de ellos siempre hubo un importante remolino.

Fue así con los Ford Mustang, de varios años, varios modelos, varios colores... y entre ellos el famoso Eleanor, un Ford Mustang Shelby GT500 de 1967 modificado y muy conocido por su protagonismo en la película 60 Segundos que protagonizó Nicolas Cage. Símbolos de la automoción norteamericana, por Candelaria se dejaron caer también varios Hummer, grandes vehículos que a los niños le parecían monstruos. "Vamos al tanque", le decía un pequeño a su padre ante las sonrisas pícaras y tiernas de quienes lo rodeaban.

Igual de simbólico aunque de dos ruedas, no podía faltar la moto por excelencia. Un importante número de Harley Davidson formaron en la plaza de la Villa Mariana para el deleite de los aficionados al motor. Con gran variedad y gran tamaño, esta marca estuvo acompañada también de varios ejemplares de Indian.

"Tenemos muchas joyas ahora mismo en Candelaria", resumió Delgado mientras miraba a su alrededor intentando decidirse por un vehículo que no fuera el Pontiac del que es propietario desde hace cuatro años. "Quizá el más llamativo sea el Viper porque es el único que hay en Tenerife", señaló antes de apostar también por un Tesla.

Verde oscuro, con techo panorámico y tapicería en color beige, el Tesla enamoraba por su diseño entre elegante y deportivo, pero sobre todo por su motor. Al levantar el capó delantero ocurría lo mismo que pasaba con cualquiera de los otros modelos, pero su interior estaba vacío, puesto que lo que hace circular a este vehículo no es la gasolina. "Tiene un motor cien por cien eléctrico", indica José Miguel Delgado. Y matrícula europea, porque en Canarias la cultura automovilística más respetuosa con el medio ambiente no termina de calar hondo.

La jornada, explican desde la organización, tendrá cierto carácter lúdico puesto que animaron a todos los visitantes que optaron por acercarse hasta Candelaria a votar para el premio del Favorito del público. Este galardón se uniría a otros curiosos como Vehículo más antiguo, Todoterreno más radical, o Mejor trabajo de pintura", entre otros.

La idea además era realizar una ruta por las carreteras de la Isla hasta llegar a Puerto de la Cruz, con lo que el deleite de estas joyas automovilísticas traspasaba las fronteras del municipio de Candelaria para alcanzar a todos aquellos conductores que se cruzaron en su camino.

La exposición auspiciada por el Club Americans Cars se convirtió por tanto en una referencia para el futuro, a juzgar tanto por la curiosidad de aquellos que se dirigieron hasta la Villa Mariana como por la cantidad de propietarios que se concentraron en la Plaza. "Hemos hecho otros eventos similares y todos ellos de relativa importancia", señaló el propietario del flamante Pontiac rojo, quien aseguró no obstante que la de ayer "ha sido la concentración más importante de coches norteamericanos". ´

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