Santa Cruz

Los sindicatos denuncian la práctica de sexo en los baños del Intercambiador

Los trabajadores de Titsa reconocen que a pesar del refuerzo de la seguridad, estos actos son "habituales"

05.07.2015 | 02:58
La entrada del Intercambiador de Santa Cruz, planta donde se encuentran los baños donde se practica sexo.

El Comité de Empresa de los trabajadores de Titsa ha denunciado la práctica de actos sexuales de manera habitual en los baños del Intercambiador de Santa Cruz de Tenerife. Además, según exponen, los usuarios se quejan de manera continua de la presencia de mirones en estas instalaciones, lo que a su entender trae como consecuencia un mal servicio y una sensación de inseguridad que se genera tanto en los trabajadores como en los vecinos y visitantes que cada día hacen uso de este espacio.

La mayor parte de las denuncias hacen referencia al baño habilitado para los hombres. "Siempre hemos tenido problemas pero es que cada vez se producen más situaciones de riesgo", explicó el presidente del comité de empresa, Virgilio Gómez. "Practican sexo y lo dejan todo en muy malas condiciones", remarcó. Lo peor, a su entender, es que la empresa "tampoco puede hacer demasiado para solucionar este problema".

De hecho, desde Titsa aseguraron que en los últimos años la presencia policial en el Intercambiador ha aumentado considerablemente. Esa seguridad se traduce en una mayor cantidad de personal repartido por toda la instalación, donde se incluyen los baños, además de los agentes de la Policía Nacional, que disponen de unas oficinas propias dentro del Intercambiador. Asimismo, hay cámaras en todo el edificio que se utilizan, según señalaron desde Titsa, de manera persuasiva. El objetivo de todo este despliegue es que los usuarios se sientan cómodos y seguros dentro del Intercambiador.

Sin tiempo

"Sabemos que es complicado que el personal de seguridad se meta dentro del baño y detecte si hay o no un mirón porque nadie puede medir con un reloj el tiempo que se está en el baño", concretó el también miembro de Intersindical Canaria. Sin embargo, muchos usuarios han llegado a salir corriendo de los servicios asegurando que han intentado practicarles tocamientos mientras miccionaban. "Descubrimos este tipo de cosas porque hay viajeros que se quejan", aseguró Gómez. Pero, insistió, "no hay ningún tiempo estipulado para que alguien esté en el baño". "Solo podemos exigir, y lo exigimos, que exista un mayor control", sentenció. "Si alguien de seguridad detecta que algún usuario no cumple con lo establecido sí puede echarlo; de resto, por estar mucho tiempo en el baño, no puede acusarle de nada", matizó.

El problema empeora cuando el personal de la empresa de seguridad se enfrenta a situaciones de riesgo derivadas del nerviosismo de los que practican este tipo de encuentros. "Esta es una zona de paso, tanto de vecinos como de turistas, y es importante evitar cualquier tipo de anomalía", añadió el presidente del comité de empresa de Titsa. A esto se une la imagen que se lleva el turista de esta instalación que utilizan tanto para desplazarse hacia el sur y el norte de la Isla. "Los baños están sucios, además de ser peligroso desde el punto de vista de la salud", matizó.

Esta no es la primera vez que se detectan este tipo de irregularidades. De hecho, a finales de 2010, la opinión de tenerife publicaba que el Cabildo se había visto obligado a pedir ayuda a la Unipol (la Unidad de Intervención de Policía Local) y a la Policía Nacional para poner en marcha en la estación de guaguas una campaña de vigilancia para acabar con el cruising, es decir, sexo rápido y gratuito entre hombres homosexuales. En el convenio se fijaba que los agentes realizarían controles continuos en el inmueble. Sin embargo, solo podían pedir el documento nacional de identidad (DNI) a las personas que pillaran protagonizando este tipo de actividad, sin poder detenerlos en ningún caso, pero sí al menos quitarles las ganas de volver.

En ese momento, además del acuerdo con la Policía para reforzar la presencia policial en el Intercambiador para erradicar el sexo en los baños, también se anunció que por la noche sólo se mantendría abierto un baño y todas las operaciones de las guaguas se concentrarían en una sola dársena, con el objetivo de que los dos vigilantes que realizaban el turno nocturno pudieran tener más controlada la situación.

Una actividad que se da en muchas estaciones

La situación que se produce en el Intercambiador de Santa Cruz de Tenerife se repite, aunque con menos frecuencia, en el resto de estaciones de guaguas que hay repartidas por toda la Isla. "No es algo aislado de Santa Cruz. También nos han denunciado este tipo de actividades en el Intercambiador de La Laguna, en el Sur e incluso en la estación de Puerto de la Cruz", explicó el presidente del comité de empresa de los trabajadores de Titsa, Virgilio Gómez.

Aunque la mayor parte de denuncias de los usuarios y empleados llegan desde Santa Cruz, que sea una práctica generalizada tranquiliza al Comité de Empresa. "No se puede excusar a nadie pero somos conscientes de que es difícil controlar la situación que se repite no a diario, pero sí muy a menudo", concretó Gómez.

La suciedad se acumula en los baños, en los de Santa Cruz y en las estaciones del resto de la Isla, a pesar de los esfuerzos del personal de limpieza porque no sea así. "Lo peor es que se convierte en un problema de higiene para el resto de usuarios que entran al baño para hacer un uso normal de los servicios", expuso el presidente del comité de empresa.

A esta situación se une que los baños para personas con discapacidad están siempre cerrados para evitar que se ensucien y que los usuarios que realmente los necesitan se los encuentren en condiciones óptimas. Quien los necesite solo tiene que pedir la llave en las oficinas de Titsa o cargar siempre una llave universal que tienen que comprar y que vale para cualquier instalación de este tipo a nivel europeo.

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