Quién es quién en el callejero

Mucho más que un parque

Santiago García Sanabria, el alcalde del municipio entre 1923 y 1930, durante la dictadura de Primo de Rivera, da nombre a la zona verde más emblemática de la capital chicharrera

03.07.2015 | 02:20
La plaza central del parque García Sanabria.

Lucharon por el municipio, brillaron en sus campos o simplemente fueron vecinos humildes que por su generosidad merecieron el homenaje de Santa Cruz de Tenerife con una calle, plaza o parque con su nombre. Pero, ¿quién es quién en el callejero de la capital? la opinión de tenerife hace un recorrido por el mapa de Santa Cruz para ponerle cara a esos cientos de nombres y apellidos, muchos lamentablemente desconocidos. Hoy le toca el turno a Santiago García Sanabria, alcalde de Santa Cruz en 1923 que da nombre al parque más emblemático de la ciudad.

Santiago García Sanabria fue alcalde de Santa Cruz entre 1923 y 1930, justo durante la dictadura de Primo de Rivera. Este santacrucero, que da nombre al parque de la ciudad, nació en 1880 en la calle República, la que hoy se conoce como Juan Pablo II, en una pequeña casa ubicada en el número 58. Estudió en la escuela pública, la única formación que sus padres, naturales de Fuerteventura, se pudieron permitir.

Siendo un adolescente fue voluntario del batallón de infantería aunque no aguantó demasiado. Con deseos de progresar, sin ser nunca conformista, comenzó a labrarse una profesión como comercial. Estudiaba a todas horas, siempre que su trabajo se lo permitía, desde idiomas hasta leyes y normativas. Se caracterizaba por ser metódico, constante y tenaz.

Con el paso del tiempo fue ganando un lugar en los ámbitos comerciales del municipio y de la Isla y su trayectoria y avances se trasladarían también al ámbito político. Llegó a ser presidente de la comunidad del Embalse de Tahodio y, en 1918, apoyó la creación de Unión Regionalista. En septiembre de 1923 se produce el golpe militar de Primo de Rivera y, el primero de octubre, en sesión extraordinaria bajo la presidencia del gobernador civil, cesa en pleno el Ayuntamiento y se sustituye por una Junta Municipal de Asociados que elige por votación secreta a Santiago García Sanabria como alcalde de Santa Cruz.

Aunque sus conocimientos sobre política municipal eran escasos, su labor siempre se centró en dar solución a los problemas de los vecinos, a lo que les preocupaba en su día a día. Además, centró la mayor parte de su trabajo en intentar acabar con los proyectos pendientes del municipio. En tan solo unos meses tuvo que abandonar el cargo para poder continuar con sus negocios sustituyéndole Francisco La Roche Aguilar, que apenas se mantuvo durante un año y medio en el cargo. García Sanabria volvería al Ayuntamiento de Santa Cruz en octubre de 1925 gracias a la ayuda de los concejales que le brindaron su apoyo.

Logros

Ocupó el cargo hasta 1930 y "sería alargarnos demasiado si se pretendiera reflejar todos los logros de su fructífera gestión en las dos etapas en que estuvo al frente de los asuntos municipales". Esto dice Luis Cola, cronista oficial de Santa Cruz, que resume así sus logros como alcalde del municipio: "Realizó un plan económico-administrativo para obras urbanas, un plan de alcantarillado, el inicio de las obras del puente Galcerán, nuevas ordenanzas municipales, un reglamento para autobuses urbanos, la colocación de varios depósitos de aguas, las obras del túnel de Roque Negro a Catalanes o la pavimentación de numerosas calles".

También fue labor suya un proyecto para un nuevo edificio en el exconvento de San Francisco capaz de alojar biblioteca, museo, Audiencia, Juzgados y otras dependencias de diferente tipo. Además, logró que se permutara el castillo de San Cristóbal y otros edificios de guerra en desuso, generalmente por medio de cesión de solares municipales.

Entre sus logros destacan, además, la realización de obras de mejora en instalaciones como el mercado, el matadero, los cementerios así como nuevos reglamentos para los servicios de sanidad, beneficencia e inspección de alimentos y también para la Academia Municipal de Música y la Guardia Municipal (la actual Policía Local).

En noviembre de 1930, luchando contra las críticas de la mayor parte de la oposición, Santiago García Sanabria renunció definitivamente a su cargo para no regresar jamás. El 22 de mayo de 1935 murió. Los reconocimientos no se hicieron esperar y comenzaron las iniciativas para erigirle un monumento. Aunque en un primero momento se planteó la posibilidad de ubicarlo en la explanada resultante del derribo del castillo de San Cristóbal (la actual plaza de España), finalmente el 4 de octubre de 1937 se acordó colocarlo en la plazoleta central de uno de sus mayores logros, el Parque Municipal, al que también se le puso su nombre.

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