Brasil aprueba el proyecto del cable antiespionaje que pasará por Tenerife

Islalink y Telebras se alían para tender una red de fibra óptica submarina entre América y Europa para evitar que EEUU intercepte los datos y conversaciones

02.07.2015 | 00:30

La empresa española Islalink y la brasileña Telebras han firmado un acuerdo para llevar a cabo un proyecto para instalar un cable antiespionaje que pasará por el fondo marino de Tenerife. Esta iniciativa, que ya ha obtenido el visto bueno del Gobierno brasileño, no solo permitirá que los datos viajen a través de la fibra óptica entre el continente sudamericano y el europeo, sino que también evitará que EEUU pueda interceptar dicha información y que se repitan los episodios de espionaje denunciados a principios de 2014.

La puesta en marcha de esta tecnología ofrecerá más de 30 terabits por segundo (Tbps) de capacidad a sus usuarios que lo utilicen. No obstante, se requerirá una inversión de más de 166 millones de euros, unos 185 millones de dólares, para conectar Brasil con Europa.
Según explicaron ayer en un comunicado, Telebras contará con el 35% de participación en la nueva empresa mientras que IslaLink dispondrá del 45%. En cuanto al 20% restante, este será asumido por un tercer accionista de origen basileño, que será definido después de la constitución de la empresa y antes del lanzamiento del cable submarino.

Este proyecto permitirá que Brasil y otros países de América Latina tengan acceso directo a los mayores Puntos de Intercambio de Internet (IXPs) del mundo, ubicados en las ciudades de Fráncfort, Amsterdam, Londres y París.

Asimismo, hará posible que más de 1.400 instituciones de investigación y educación en América del Sur –800 de ellas ubicadas en Brasil– y 3.000 en Europa puedan ampliar el intercambio de datos relevantes para el desarrollo de la ciencia y la tecnología de sus respectivos países. Con ello, será posible intensificar el intercambio de datos e imágenes entre las instituciones de investigación en áreas como astrofísica, cosmología y astronomía óptica, entre otras, con gran demanda de ancho de banda y baja latencia.

La iniciativa cuenta con el apoyo del Gobierno de Brasil y de la Unión Europea, en el sentido de promover una mayor integración y unidad en los asuntos culturales, sociales, científicos, económicos y políticos.

Pese a que en un principio se barajaba que el futuro cable que unirá ambos continente discurriera por Guayana Francesa, Cabo Verde o Madeira, lo cierto es que Tenerife ya dispone de las infraestructuras necesarias para poder ser el nexo de unión entre ambos continentes.
El Cabildo de Tenerife dispone de su propia empresa con la que se dedica a ejecutar estos proyectos, Canalink. Esta entidad ha desplegado, desde la costa de Granadilla, conexiones con la Península, África y entre el Archipiélago que permiten el flujo de información entre los territorios.

Como el objetivo del consorcio es desplegar la red entre Fortaleza (Brasil) y Europa, la Isla ofrece sus sistemas y así Islalink y Telebras no tendrían que tirar tantos kilómetros de cable para unir ambos continentes. En ese caso, la línea terminaría en Tenerife, pero existe una segunda opción. Esta otra posibilidad es que las empresas española y sudamericana utilicen la red de Canalink como segundo puente para que, en caso de que se estropee la que tenderían ellas, la información siga fluyendo entre los citados continentes.

Sobre la opción de que el consorcio utilice el cable tinerfeño, fuentes del Cabildo informaron ayer de que por el momento no ha habido contactos con ninguna de las dos empresas. Sin embargo, precisaron que la Corporación ya ha mostrado su interés para que el consorcio utilice la tecnología de la Isla.

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