Acuerdo en las instituciones tinerfeñas

Al borde de la ruptura regional

Las exigencias de Coalición y la postura de Javier Abreu minan la confianza entre los socios

02.07.2015 | 00:30

Las negociaciones para cerrar el acuerdo entre socialistas y nacionalistas en el Cabildo de Tenerife y en el Ayuntamiento de La Laguna pusieron al pacto regional contra las cuerdas durante unas horas. De hecho fuentes socialistas confirman que los negociadores lo dieron por roto y, tras una larga noche de llamadas y conversaciones, las intervenciones directas de Ferraz y de la candidata Patricia Hernández encarrilaron la situación hasta llegar al acuerdo anunciado a mediodía en las corporaciones tinerfeñas.

Las exigencias de Carlos Alonso en el reparto de áreas del Cabildo y la resistencia de Javier Abreu en La Laguna para asumir la imposición del pacto con CC dificultaron enormemente las negociaciones, de tal forma que la cuerda se terminó de tensar sobre la media tarde. Los dirigentes de ambas formaciones apuraban las horas pero el abismo se abría ante ellos: si no había acuerdo entraba en vigor la cláusula de dejar gobernar a la lista más votada de uno u otro partido sin alcanzar pactos pero, sobre todo, se rompía la confianza de los socios en el acuerdo regional. La bronca llegó al punto de que se suspendía la reunión de ayer para cerrar los pactos y se abría el camino para que Alonso llegara a un acuerdo con el PP, mientras en La Laguna estaba casi hecho el pacto de izquierdas y Fernando Clavijo afrontaba una investidura envuelta en la polémica y el enfrentamiento.

Tras una noche donde pocos pudieron conciliar el sueño, la dirección nacional del PSOE tomó cartas en el asunto y exigió a los suyos que bajo ningún concepto se podía permitir que el PP regresara al Gobierno regional y a las principales instituciones isleñas. La firma del propio secretario general federal, Pedro Sánchez, del acuerdo programático para formar el nuevo Ejecutivo autonómico no podía quedar en saco roto, advirtieron desde Madrid.

Pero Ferraz también habla con los dirigentes nacionalistas, incluido Fernando Clavijo, para tratar de enderezar la situación y que las apetencias de Carlos Alonso y José Alberto Díaz se atemperaran para alcanzar un acuerdo. Fue la candidata Patricia Hernández, futura vicepresidenta, la que asume personalmente las negociaciones para cerrar los acuerdos y ratificar el pacto firmado por Pedro Sánchez. El aún secretario general de los socialistas canarios, José Miguel Pérez, no se pronunció, según las fuentes.

Las consecuencias de estas tensiones de última hora están ahora por ver en las próximas semanas y meses. Por lo pronto, Javier Abreu ha dejado su puesto como vocal de la Ejecutiva Federal por sentirse "puenteado" por el secretario de Organización, César Luena, y su equipo que en todo momento desde el 24-M ha negociado directamente con Clavijo y Oramas, mientras el portavoz socialista lagunero ha estado jugando a varias bandas y no ha hecho ascos a un acuerdo con Unid@s se puede y NC para alcanzar la Alcaldía. A pesar de su renuncia orgánica, las fuentes socialistas consultadas aseguran que Abreu se mantendrá fiel al pacto aprobado y será disciplinado ante los cantos de sirena de las fuerzas de izquierda de la Corporación lagunera.

Con estos mimbres se constituye el Ayuntamiento de La Laguna el viernes, se reparten las áreas en el Cabildo de Tenerife, con la pérdida de las políticas sociales para el PSOE, y, sobre todo, afronta Fernando Clavijo el próximo lunes su discurso de investidura en el Parlamento. Tras la "noche de cuchillos largos" vivida entre el lunes y el martes la desconfianza anida ya en los primeros compases de la reedición del pacto entre socialistas y nacionalistas.

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