ELOÍSA REVERÓN
SANTA CRUZ DE TENERIFE
La Policía Local de Santa Cruz cerró la cantina del local de la Asociación de Vecinos 7 Islas de El Sobradillo el lunes por la noche tras recibir denuncias de varios ciudadanos que se quejaban del ruido y el "escándalo" que se estaba generando en la zona pasadas las 23:00 horas.
Hasta el lugar se desplazaron tres vehículos patrulla y observaron a un grupo de siete personas en el exterior del local gritando y otros seis en el interior también dando voces. Según los agentes, todos mostraban síntomas evidentes de haber estado consumiendo bebidas alcohólicas.
El área de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Santa Cruz recuerda que la actividad de las cantinas "no está legalmente establecida" y que, aún así, estos inmuebles para uso de los vecinos no pueden permanecer abiertos después de las 22:00 horas, al menos durante los días laborables.
Precisamente, según consta en el registro telemático de la Sala de Comunicaciones de la Policía Local, el lunes a las 23:34 horas se recibió la llamada de una persona que se quejaba de las molestias que se producen todas las noches en esa cantina. Un mando policial procedió a entrevistarse con un hombre de 49 años, que se identificó como el encargado del bar, quien se justificó diciendo que estaban celebrando un campeonato de envite. Una vez explicado que no podían seguir en esa actitud se procedió al cierre del local, a lo que los presentes en el lugar se opusieron aunque finalmente abandonaron la zona.
Los agentes constataron que en el local no se encontraba el presidente de esa asociación de vecinos, Moisés Barreto, al que tanto el encargado como los clientes del bar aludían continuamente para justificar su actitud, añadiendo que le trasladarían los hechos para que los denunciara.
Ayer el presidente de la asociación de vecinos acusó a los agentes que acudieron al local el lunes por la noche de faltar el respeto a las personas que allí se encontraban y a él mismo, por lo que anunció que hará pública una denuncia en los medios de comunicación, "incluido los peninsulares", para que "se sepa qué clase de policías tiene el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife".
"Los socios me contaron que lo único que hicieron es explicar a la Policía Local que yo les había dado permiso para celebrar el concurso de cartas, y el subinspector 34 les respondió que se la sudaba", contó Moisés Barreto.