LAURA DOCAMPO
LA LAGUNA
Un ejército de niños entre 3 y 10 años se mueve como un hormiguero en la puerta del Casino de La Laguna. Cargan vasos con marmolina de colores y los vacían con cuidado sobre el dibujo que va cobrando forma en el asfalto. El viernes hicieron un curso sobre alfombras y ayer tocaba demostrar lo aprendido. El chocolate caliente y el bizcochón mitigan el cansancio del madrugón. Se los ve tan entregados a la tarea como a los otros centenares de fieles que llenan el casco para decorar las calles con moquetas de flores para celebrar la procesión del Corpus Christi.
La fiesta en la que los católicos honran el cuerpo de Cristo y la aparición del Espíritu Santo cumplió ayer en La Laguna su 515 aniversario con 80 alfombras elaboradas por cofradías, hermandades , asociaciones de vecinos, colegios, scouts, empresas e instituciones. A diferencia de otros acontecimientos religiosos, en el Corpus lagunero los niños son los grandes protagonistas.
Los preparativos comenzaron el sábado y el colegio Alemán fue el primero en terminar su alfombra ubicada en la fachada de La Princesa, en la calle La Carrera. Ayer cerca del mediodía, los alumnos de La Salle daban los últimos retoques a su creación frente a los juzgados. El bullicio de los scouts del grupo Aguere 70, que estaban junto a ellos, dejaba patente su euforía al ver terminada su alfombra promocional de la candidatura de la ciudad como Capital Europea de la Juventud en 2015.
En Nava y Grimón, los estudiantes del Colegio Máyex colocaban los crisantemos que habían cortado durante la tarde del sábado. Su alfombra estaba compuesta por brezo fresco y también quemado –para que adquiera un tono oscuro–, verodes, judías, lentejas y dátiles. Para muchos, como Olivia del Pino, era su primera vez y se mostraban conformes con el resultado.
En medio de una jornada ventosa que amenazó con volar de un plumazo el esfuerzo de muchas horas agachados, Manuel Borges y otros miembros de la Asociación de Vecinos del Casco completaban su boceto de 24 metros cuadrados. Era el segundo año que participaban y la experiencia les había servido para depurar la técnica. "Lo más difícil es hacer el dibujo con tiza a escala. Este año lo trajimos hecho en papel, lo pegamos con cola y así es mucho más fácil", apuntó Borges mientras iba tomando forma la representación de la torre de La Concepción que hizo la Asociación frente al convento de Santa Catalina de Siena.
Entre los grupos más veteranos de alfombristas estaban la cofradía de las Insignias de la Pasión, que lleva 50 años participando, la Esclavitud del Cristo y la Junta de Hermandades y Cofradías. Miles de flores y semillas forman palomas y algún cáliz en sus tapices.
Frente al clasicismo de sus diseños, los usuarios del Centro Ciudadano San Diego optaron por debutar innovando. Su alfombra de la Calle San Agustín representaba, según explicó Carmen Alberto, "un árbol de la vida muy fuerte que sostiene en sus ramas las distintas actividades del centro: patchwork, inglés, aerobics, sevillanas...". Todo hecho con materiales reciclados.
La festividad concluyó con la procesión del Corpus Christi que partió pasadas las seis de la tarde de la Iglesia de La Concepción para recorrer La Carrera, Nava y Grimón, San Agustín, Ascanio y Nieves y La Carrera para regresar al templo matriz.