SOL RINCÓN BOROBIA
SANTA CRUZ DE TENERIFE
De repente, José Manuel Bermúdez interrumpe la entrevista enfadado y no sabe si levantarse de la mesa o no. Su gesto se ha endurecido y durante unos segundos duda sobre qué hacer. Finalmente, decide seguir sentado por respeto a la periodista, pero continúa molesto por lo que ha visto: Una chica acaba de permitir que su perro haga sus necesidades en una zona de césped donde hay un cartel que prohíbe estas prácticas. "Tengo ganas de acercarme a ella y decirle cuatro cosas". No sería la primera vez. Según informa, ya ha reprendido a más de uno por lo mismo. Pasado el disgusto, vuelve a centrarse en la entrevista con motivo de su primer año como alcalde, que se cumple mañana.
–Bueno, ya ha pasado el primer año de su mandato.
–¡Agüita! Se ha pasado volando.
-En realidad, usted tendría que haber estado en el Ayuntamiento hace cuatro años, ya sea como alcalde o como concejal. Pero Miguel Zerolo decidió volver a presentarse y lo relegó a usted a la sala de espera. Luego, en las últimas elecciones, tampoco le fue fácil. Cristina Tavío logró muchos votos.
–Fue el PP el que logró los votos.
–Bueno, pero ella fue la candidata. Y, como el PP logró más votos, usted tuvo que negociar. Parece que su empeño por la Alcaldía ha sido una carrera de fondo, una prueba de paciencia.
–Yo tengo muchos defectos pero también alguna virtud. Por ejemplo, soy una persona paciente, perseverante, que trabaja a corto plazo pero también sabe trabajar a medio y largo plazo. Intento planificar las cosas y, sin que la Alcaldía fuera una obsesión para mí, porque no lo era para nada, sí tenía una hoja de ruta que...
–¿Habla de hace cuatro años?
–De hace cuatro, y ocho años también. Y, como le digo, esa hoja de ruta ha tenido obstáculos que había que salvar con la cabeza fría y con perseverancia. Yo no soy de los que en política ha tenido las cosas fáciles. Todo lo que he conseguido me lo he tenido que ganar con trabajo, con sudor, porque he empezado desde abajo en el partido. No entré como un gran fichaje, pero fundé las juventudes del partido a los 18 años. Ahora tengo 45 y más de 20 años de experiencia en política.
–Ha sabido aguantar.
–Adán Martín (el alcalde se refiere al que fue presidente de Canarias entre 2003 y 2007 y un histórico político de Coalición Canaria, ya fallecido) me decía: Bermúdez, el que aguanta, gana. Hay que saber aguantar, sobre todo en estos momentos de crisis, y a pesar de la insistencia de la oposición por machacarme. Me levanto todos los días con la misma ilusión con la que entré al día siguiente de ser elegido alcalde, y ni la crisis ni la oposición van a conseguir que dé un paso atrás.
–¿En este año ha tenido que enfrentarse a la estela que dejó el anterior alcalde, de su mismo partido e imputado por el caso Las Teresitas?
–El trato de la gente conmigo ha sido muy bueno y yo no voy a enjuiciar lo que han hecho otros. No me siento un alcalde rechazado, sino muy cercano. Ha pasado una etapa y ahora hay otro alcalde con otro estilo de hacer las cosas. Ni mejor ni peor, sino diferente. Y mi estilo es cercano, dialogante. No percibo el rechazo de la gente, el rechazo que a lo mejor podría tener alguien que ha estado gobernando muchos años. En mi caso, me ven como un alcalde nuevo. Yo he intentado abrir el Ayuntamiento a las personas, que son lo más importante de Santa Cruz. Están por encima de todo y, para mí, es muy importante el contacto directo. No soporto que dejemos de recibir a alguien en el Ayuntamiento o no se le atienda bien.
–Resalte algo de lo que usted y su equipo han hecho en este año.
–Por ejemplo, los comercios de la ciudad ya pueden abrir los sábados y los domingos. Además, antes se tardaba años en dar una licencia de apertura y hoy se están dando prácticamente al instante. Las cédulas de habitabilidad tardan sólo dos meses. También estamos intentando dinamizar la ciudad con los recursos que tenemos e implicándonos con los comerciantes. A pesar de que las circunstancias económicas no nos están ayudando nada, intentamos revitalizar la ciudad. Los recortes del Estado no nos ayudan, pero ante eso tenemos que ponerle más empeño, más ilusión, más ganas, trabajar más con la gente, buscar recursos privados... Yo me paso muchas horas buscando patrocinadores porque no encuentro dinero público dentro del Ayuntamiento.
–¿Y hay patrocinadores?
–Todavía hay alguno que se moja, que cree en la ciudad. Y a esos hay que cuidarlos.
–Pero Santa Cruz sigue siendo aburrida los fines de semana.
–Estoy convencido de que eso cambiará. Vamos a empezar con actividades en la calle, desde talleres de salsa a exposiciones.
–El Rock Coast Festival y el concierto de Sting han sido dos sonoros fracasos en la ciudad, además de la retirada de dos de las tres terrazas de verano.
–Los últimos cinco meses la situación ha empeorado muchísimo a nivel económico. Hay más desconfianza para invertir. Esos eran proyectos privados que tenían un riesgo y, desgraciadamente, las circunstancias económicas no les han ayudado. También Bruce Sprinting pinchó en Las Palmas. La crisis no nos está ayudando a generar proyectos que necesiten inversiones fuertes. Pero también es cierto que estamos encontrando más solidaridad, colaboración y valoración de las pequeñas cosas que se mantienen, como el concurso de las habaneras o el festival de boleros. Mantener cosas en Santa Cruz ya es un éxito hoy en día y nosotros estamos luchando por eso y también por crear otras nuevas, como la Fiesta Canaria de Día.
–Hablando de recortes, hay decisiones que no se entienden, como la compra del antiguo cine San Martín, un edificio vacío y que va a necesitar reformas para las que no hay dinero. Además, el Ayuntamiento ya tiene un edificio vacío y en mal estado: la Casa Siliuto.
–Pero el cine San Martín no lo ha comprado esta administración. Estaba comprado hace años por la anterior. Lo que pasa es que no se había pagado todavía. En realidad, una parte del trabajo que estamos realizando es ordenar determinadas cosas. Por ejemplo, hemos aprobado unos presupuestos en los que se han incluido todas las partidas que antes no se incluían, no se sabe por qué, como el contrato con Titsa o la aportación del Ayuntamiento al Consorcio de Bomberos. Nosotros hemos hecho un presupuesto realista y serio. Los gastos que están ahí son todos los que tiene el Ayuntamiento. Con lo cual, mucho de lo que hemos hecho este año es ordenar todo de puertas hacia adentro y pagar lo que se debía. Afortunadamente, con el real decreto que se ha aprobado hemos podido pagar a proveedores y la semana pasada pagamos 55 millones de euros a pequeñas, medianas y grandes empresas a las que se les debía dinero. Ya estamos al día, aunque esto nos hará apretarnos el cinturón para devolver ese préstamo durante los próximos diez años y al 5,9% de interés. Es decir, una gran parte del trabajo que hemos hecho este año no se nota todavía, pero se notará. También hemos tenido que revisar contratos y fruto de eso, por ejemplo, el coste de mantenimiento de las plantas de Santa Cruz se ha reducido casi un 50%. Y los primeros tres meses del año hemos gastado casi un 20% menos de luz. Tengo que aclarar que las luces de la Plaza de España no están fundidas, sino que algunas están apagadas para gastar menos. Y el sistema de luces de la vía del Barranco de Santos, que es precioso, sólo lo encendemos los fines de semana. ¿Se para la ciudad por eso? No. Hay que ser austeros y aplicar recortes donde no afecte tanto a los ciudadanos. Tenemos que encender las luces, pero no tiene sentido que las luces del centro sean las mismas a las nueve de la noche que a las tres de la mañana.
–Le decía que la Casa Siliuto y el antiguo cine San Martín pertenecen ya al Ayuntamiento y necesitan unas reformas para las que no hay dinero.
–En esta época lo que hay que hacer es preparar proyectos para cuando se tenga dinero. El poco dinero que tenemos lo estamos gastando en preparar proyectos. ¿Por qué el dique semisumergido de San Andrés no se ha hecho en veinte años? Pues porque nunca se ha hecho un proyecto para ver cuánto nos cuesta y cómo tiene que ser. Por otro lado, estamos trabajando para sacar concesiones, porque hay determinados servicios que se pueden gestionar con las empresas privadas, por ejemplo las piscinas cubiertas que nosotros vamos a sacar a concurso: una en Tíncer y otra en El Toscal, al lado de la Casa Pisaca. Esas las vamos a sacar con gestión privada. El privado construye y explota durante cuarenta años. Y claro que cobrará por el uso, pero como se cobra hoy en cualquier piscina. Nosotros lo que haremos será bonificar a parados y demás.
–¿Ve mucho más paro en la ciudad en un futuro?
–Los recortes del Estado y la reforma laboral van a generar más desempleo en Santa Cruz este año.
–En cuanto al litoral, parece que el Ayuntamiento está abocado a no entenderse con la Autoridad Portuaria. Primero, el presidente de Puertos dice que a usted le importa un pito el Puerto y, luego, Pedro Doblado, secretario del Consejo de Administración del Parque Marítimo, le echa la culpa a usted de la fiesta ilegal que se hizo en el Parque Marítimo en Navidad.
–Hay muchos dimes y diretes y no puedo hacer caso a todo lo que sale publicado. Yo ya rechacé en su momento las palabras del presidente portuario. Y tengo que decir que la realidad del día a día con la Autoridad Portuaria es muy buena. En lo que nosotros insistimos mucho es en que el proyecto del enlace puerto-ciudad se desarrolle de una vez por todas en la parte portuaria. Ahí nosotros vamos a estar martillo pilón. La parte de la Plaza de España y de la Alameda ya la hizo el Cabildo. La Vía Litoral, que aportará 40.000 metros cuadrados peatonales a la ciudad, se está haciendo. Y queda la parte del Puerto, que está prevista que se haga con concesiones privadas. En cuanto a la fiesta que se hizo en el Parque Marítimo, era una comida que autorizó Parque Marítimo porque entendió que podía hacerlo, al contrario que Urbanismo, que opina que la comida no estaba autorizada, y que obró bien al denunciar y abrir expediente de sanción. Parque Marítimo cree que ha obrado bien y el Ayuntamiento cree que ha obrado bien.
–Pero dos instituciones que son responsables del Parque Marítimo deberían conocer qué es lo que se puede o no hacer.
-Obedece a dos interpretaciones diferentes. Lo que está claro es que el futuro del Parque Marítimo está obligado a compatibilizar su uso con otro complementario, que tiene que ser el de convenciones, banquetes, deportes... No hablo de discotecas ni de fiestas hasta altas horas de la madrugada, sino del mismo uso que tiene la Calle de La Noria o la Avenida de Anaga, donde hay locales que abren hasta las dos de la mañana y tienen sus terrazas. No veo por qué no es posible hacer eso en el Parque Marítimo. No se puede hacer ahora mismo, ya que hay que modificar los usos, pero estamos trabajando.
–Otro tema que le gustará cerrar es el de la playa de Las Teresitas.
–Sería bueno que se cerrara cuanto antes el tema judicial. Estamos empeñados en ejecutar la sentencia y en que se devuelva el dinero que se empleó. Ahora hay un conflicto judicial en el que nosotros estamos defendiendo los intereses del Ayuntamiento y de la ciudad. Ya veremos cómo termina.
–Hilario Rodríguez, su concejal de Participación Ciudadana, dice que Miguel Zerolo no obtuvo de su partido todo el apoyo que debería haber tenido en el caso de la playa de Las Teresitas...
–No me manifiesto en esto porque cualquier cosa que diga será utilizada en mi contra. Sobre el pasado prefiero pasar página.
–Pero el pasado le salpica.
–Siempre se habla de la herencia mala, pero también hay buena. Fruto de la gestión de los anteriores alcaldes tenemos un túnel en la Avenida Tres de Mayo, un Auditorio, un TEA, la vía de penetración por el Sur o la Vía del Barranco de Santos. No olvidemos que si Miguel Zerolo estuvo de alcalde fue porque durante 16 años los vecinos le dieron su confianza.
–Este año Las Teresitas tampoco ha logrado la bandera azul que certifica la calidad de una playa.
–Estoy convencido de que conseguiremos la bandera azul. Mejoraremos los servicios. Pero no podemos hacer demasiadas cosas porque necesitamos la autorización de Costas y del juez debido al conflicto judicial. Mi objetivo es hacer pequeñas cosas, como un paseo marítimo, mejorar los chiringuitos...
–¿Tiene previsto subir más impuestos o tasas?
–Hemos aprobado un plan de ajustes y no subiremos los impuestos por encima del IPC.
–¿Habrá que pagar por casarse en el Ayuntamiento?
–No.
–La empresa de suministro de agua Emmasa le debe dinero al Ayuntamiento. ¿Van a ir a los tribunales?
–Estamos diseñando el plan de obras que le vamos a pedir a Emmasa. Emmasa tiene que invertir 47 millones de euros en Santa Cruz en obras que generen un cierto retorno a la compañía, tal y como dice el contrato. Para nosotros, la ampliación de la desaladora y la depuradora es importante. Quien decide las obras que debe hacer Emmasa es el Ayuntamiento y estoy seguro de que la compañía cumplirá. Si no lo hace, la denunciaremos.
–¿El Plan General de Ordenación Urbana (PGO) está caducado como afirma la plataforma contra el PGO?
–Los informes jurídicos del Ayuntamiento dicen que no está caducado. Aprobaremos la parte del PGO que no es conflictiva y lo suspenderemos en otros ámbitos, como el fuera de ordenación, que más o menos es el 12% del suelo urbano de la ciudad. Así que queremos aprobarlo parcialmente.
–¿Cuándo?
–En las próximas semanas.
–Eso es impreciso.
–Tenemos reuniones semanales y no quiero dar una fecha todavía. Prefiero gastar un poco más de tiempo, pero que esté sustentado jurídicamente.
–Hace poco hemos conocido casos de niños que acuden desnutridos a las aulas. ¿Tiene constancia de esto?
–Hemos tratado este tema y estamos en contacto con Cruz Roja y el Padre Laraña, el único centro de día para niños de la ciudad, y las instrucciones son sencillas: no podemos permitir que a ningún niño de Santa Cruz le falte la comida. Sacaremos el dinero de donde sea. Se está diseñando un plan de ayuda.
–¿Qué piensa del movimiento social 15M?
–Fue un halo de aire fresco en el que muchos teníamos puestas las esperanzas para ver si eran capaces de proponer cosas mejores al sistema democrático que tenemos, pero lo cierto es que no he visto demasiadas cosas concretas que lo mejoren.
–De ahí han salido ideas como la reforma de la ley electoral y grupos como la Plataforma de Afectados por las Hipotecas.
–Yo lo veo bien, pero al movimiento lo han pervertido determinados grupos antisistema que se han convertido en grupos violentos en algunos sitios. Sí que hay ideas muy buenas, como el protocolo contra los desahucios que, por cierto, hemos asumido en el Ayuntamiento, que ha actuado como mediador con los bancos. Cierto es que en el caso de Caixa Bank y Caja Canarias ya ellos estaban aplicando algunas medidas propuestas por el foro antidesahucios.
–¿Pero usted está de acuerdo con lo que han hecho los bancos hasta ahora?
–Es absolutamente injusto que el banco se quede con tu piso porque no puedes pagar y encima tengas que pagar la hipoteca.
–¿Afronta el segundo año con ilusión?
–Sí, y en este segundo año el tema de la dinamización de la ciudad irá mejor. Tenemos que conseguir que haya más cosas en la calle. Y tenemos que insistir en los barrios. Sigo empeñado en solucionar las pequeñas cosas que afectan a la calidad de vida de sus vecinos.
–¿En su primer año ha habido algún momento en el que se ha enfadado tanto que ha gritado?
–Una vez me pasaron una llamada telefónica justo antes de entrar al gimnasio, al que voy todos los días de tres a cuatro, y de la calentura estuve una hora hablando por teléfono. Ni llegué a entrar al gimnasio. A las cuatro me fui sin haber entrado, enfadado y chillando por la calle. Y en medio de todo esto, un vecino me vio y luego me mandó un mensaje por Facebook para decirme que no perdiera los estribos.
-¿Qué motivó el enfado?
-No voy a decir con que persona hablaba, pero tenía que ver con el club de baloncesto Santa Cruz y el uso de una cancha deportiva. Unas personas no cumplieron con una orden que les di.
-Así que es de los que gritan cuando se enfadan.
-Es difícil que se me saque de quicio porque mantengo las formas y la compostura, pero es cierto que a veces tienes que levantar un poco la voz para que se note que eres el alcalde.