ELOÍSA REVERÓN
SANTA CRUZ DE TENERIFE
Fue la más votada en Santa Cruz en las elecciones del 22 de mayo, sin embargo Cristina Tavío no ocupará el sillón de la Alcaldía sino el de la oposición. El pacto que se ha firmado por primera vez en el Ayuntamiento chicharrero entre CC y PSC la ha dejado fuera a ella y a su partido, el PP. Asegura que hay mucha gente enfadada y que no entiende lo ocurrido. "Fuimos la lista más votada, y aquí estoy, compuesta y sin novio", indica. Cuenta que ofreció un gobierno de concentración en el que todos los partidos se uniesen para sacar a Santa Cruz de la crisis, pero se tuvo que quedar con las ganas. Descubre "abiertamente" que "los portavoces de CC y PSC" le confesaron que preferían gobernar con el PP y con ella de alcaldesa, pero que sus partidos "no los dejaban". Critica que se haya utilizado el Plan General para que finalmente CC y PSC firmaran el pacto. Y sentencia que lo que necesita la capital tinerfeña es "un milagro", por la grave situación en la que se encuentra.
–No debe ser fácil tener que sentarse en el sillón de la oposición cuando ha obtenido el mayor número de votos...
–El PP fue la lista más votada y aquí estoy, compuesta y sin novio. Pero la ley lo permite y no me queda otro remedio que aceptarlo. Por primera vez en la historia de Santa Cruz no gobierna el partido que ha ganado las elecciones. Hay mucha gente enfadada y que no entiende lo ocurrido. Incluso me encuentro por la calle a muchos votantes de CC y PSC que están molestos porque no se ha respetado la voluntad de las urnas, y me encuentro a muchas personas que me transmiten cariño, apoyo y aliento para ejercer la oposición. Aún me cuesta llamar a José Manuel Bermúdez alcalde.
–¿Qué le parece el pacto entre los nacionalistas y los socialistas?
–Lo dije el día de la constitución del Ayuntamiento, donde parecía que se estaba celebrando un funeral más que otra cosa por la cara de todos, y lo vuelvo a repetir ahora. Han cometido un error por dejar de lado al grupo ganador y a los grupos minoritarios. Esperemos que este matrimonio de conveniencia acabe queriéndose y entendiéndose por el bien de Santa Cruz. Espero, como también dije, que del roce surja el cariño, porque ahora Santa Cruz lo que necesita es un milagro, para poder salir de la crisis y de la grave situación que atraviesa. Que haya más de 25.000 personas sin trabajo y más de 17.000 que acudan a los comedores sociales es algo que no puede dejar las conciencias tranquilas.
–¿Por qué cree que la han dejado fuera del equipo de gobierno?
–Yo tengo que decir abiertamente que agradezco a los portavoces de CC y PSC la franqueza que tuvieron desde el primer momento, pues ambos me reconocieron que preferían gobernar con el PP y conmigo de alcaldesa, pero que no les dejaban desde su partido. Por eso hablo de un matrimonio de conveniencia y concertado, porque lo ha arreglado un tercero, y así es muy difícil que surja el cariño. De todas formas, también creo que nos dejaron fuera porque saben que somos los grandes ganadores. Saben que somos una alternativa real de gobierno y que somos buenos gestores. Otros se confunden intentando prevalecer en el poder eternamente. No reconocer que el PP ha ganado las elecciones, como ha hecho CC, demuestra muy poco altura política. Este partido tiene un problema, que piensa que aunque otros ganen, ellos van a seguir mandando siempre. Les recomiendo que hagan un poco de autocrítica, porque es peligroso que los mismos gobiernen siempre.
–¿Qué ofrecía usted en su propuesta de pacto?
–Ofrecíamos un gobierno de concentración. Tal y como está la situación en Santa Cruz, todos los grupos tendríamos que habernos puesto de acuerdo. Eso ya ocurrió una vez en la capital tinerfeña, después de la dictadura, cuando se formó un gobierno de transición en el que comunistas, liberales y agrupaciones independientes llegaron a un consenso para lograr lo mejor para la ciudad más allá de repartos y de cuotas de poder. En concreto, nuestro grupo pretendía ser absolutamente generoso para que todos los grupos de la oposición estuvieran también ayudándonos a sacar adelante Santa Cruz en aquellas cuestiones que mejor supieran hacer.
–Pero se dice que su partido está algo molesto con usted porque se negó a darle la Alcaldía al candidato socialista, Julio Pérez, para poder establecer un pacto PP-PSOE en Santa Cruz.
–Yo soy presidente del PP y soy absolutamente disciplinada con mi partido. Es cierto que para un acuerdo regional e insular estaba la alcaldía de la capital. Pero yo no soy una persona que dé disgustos al PP ni que tenga un verso suelto, sino todo lo contrario. Creo que se trata de una estrategia del Partido Socialista porque tiene que responder a muchas cuestiones e incongruencias a la hora de firmar sus propios pactos cuando llevaban 18 años haciendo oposición. De todas formas, todo el mundo en mi partido tiene claro que no se puede entregar la Alcaldía de la capital y más cuando has ganado las elecciones. Nadie ha cuestionado eso. Lo que se dice responde más a voces interesadas que quieren desviar la atención de lo importante, la creación de empleo.
–¿Qué opina sobre que finalmente no se haya aprobado el Plan General de Ordenación de la capital, a pesar de que técnicos de Santa Cruz y de la Cotmac (Comisión de Ordenación del Territorio y el Medio Ambiente) asegurasen que nada impedía que finalmente se le diera el visto bueno?
–Me parece una irresponsabilidad absoluta que hayan utilizado para poder firmar un paco algo tan importante para Santa Cruz y sus ciudadanos. Ningún municipio puede permitirse pegarse 10 años tramitando un PGO y con este pacto se ha dejado por el camino la única herramienta que hubiese permitido generar empleo. A ver quién se lo explica a todas esas personas paradas o que tienen que pedir limosna. Me duele que se esté jugando con cosas tan importante, y solo espero que pronto se pongan de acuerdo el CC y el PSC en cuanto al PGO por el bien de Santa Cruz. De todas formas, nuestro partido desde que se constituya el Parlamento de Canarias planteará la modificación del artículo 34 de la Ley de Ordenación del Territorio para eliminar la figura del fuera de ordenación por la que tantos vecinos llevan mucho tiempo sin dormir.
–Usted ha hablado antes de lo mal que está Santa Cruz, pero es que en los últimos cuatro años el PP también ha formado parte del equipo de gobierno.
–Cuando yo hablo de que la capital necesita una auditoría con un plan financiero para ver qué tenemos o digo que está muy mal, no busco responsabilidades políticas. Las urnas nos colocó a cada uno donde nos correspondía y además en esta ocasión decidió que por primera vez una mujer fuese una alcaldesa. Porque Santa Cruz necesita sensibilidad y que se lleve esta ciudad como una casa, para no gastar más de lo que ingresamos y para pagar todas las deudas pendientes.
–Usted estableció cinco líneas estratégicas en su propuesta de pacto que no fueron aceptadas.
–Sí yo les propuse un pacto sobre cinco cuestiones fundamentales: realizar la auditoría financiera para saber cómo está el Ayuntamiento; elaborar un plan estratégico para pagar deudas; rebajar en un 50% los impuestos a los autónomos; aprobar el Plan General e interpretar correctamente las sentencias judiciales, pues no se pueden perder cuatro años más en pleitos y disputas.
–Y hablando de sentencias, ¿que debe hacerse con el mamotreto y con los 53 millones que el Ayuntamiento gastó en el frente marítimo de Las Teresitas?
–Cumplir lo que digan los jueces, aunque creo que no se están interpretando bien las sentencias. Tenemos que sentarnos y hablar.
–¿Realizará el Partido Popular una oposición dura?
–No será dura sino responsable. En los asuntos estratégicos para la ciudad tendrán nuestro apoyo y cada vez que se desmarquen de estos, tendrán nuestra crítica y reproche con mucha educación y elegancia.
–¿Qué debe hacerse para que Santa Cruz deje de estar muerta los fines de semana y festivos?
–Rebajar los impuestos a los autónomos y convencer a Costas para que se puedan realizar inversiones frente al mar, recuperando por fin el litoral. No es normal que en la capital haya pocos sitios en los poder comerse un pescadito con unas papas arrugadas, mojo cilantro y un vino canario.