PATRICIA MUÑOZ
SANTA CRUZ DE TENERIFE
La chicharrera Sonsoles Soriano Bugnion murió joven, con tan solo 20 años. Nació con síndrome de Down y con problemas de corazón. Falleció en 2001 y sus padres, Nicolás y Georgette, crearon la Fundación Tutelar Sonsoles Soriano en 2003. El lema lo tuvieron claro: "Preservar el espíritu de los fundadores y poder cuidar de la otras Sonsoles". Es la única entidad de este tipo en todo Tenerife.
La fundación cuida y vela desde entonces de las personas que sufren discapacidad intelectual y a los que un juez les haya declarado incapaces. En ese preciso instante pierden todos sus derechos y por ello es necesario que les asignen un tutor. La Justicia solo recurre a la Fundación siempre que no encuentre otros preceptores. Al tratarse de una entidad sin ánimo de lucro, la financiación les llega de las instituciones públicas y de las diferentes actividades que organizan a lo largo de año.
Ayer el Casino de Santa Cruz de Tenerife acogió un desfile organizado por la Escuela de Arte Superior de Diseño Fernández Estevez y la firma de ropa Pepe Jeans. El evento estuvo amenizado por Camerata Lacunesis, MM Danza y Ni un pelo de tonto. Todos los beneficios fueron destinados a la Fundación para que pueda seguir con la labor e incrementar sus actividades.
Tanto Nicolás como Georgette siempre han estado muy involucrados con las asociaciones que "se encargan" de los ciudadanos. Sin ir más lejos, su hija Sonsoles acudía a Aspronte y allí es donde conocieron la realidad de muchos otros padres en su situación que se preguntaban "¿Quién cuidará de nuestro hijo cuando nosotros faltemos?". Tras la muerte de su hija y con esta cuestión en la cabeza, el matrimonio "se lanzó" de lleno al proyecto.
A día de hoy tutelan a 35 santacruceros que se encuentran en una situación de desamparo. La mayoría de ellos cobra una pensión, pero Nicolás asegura que en muchos casos "no es suficiente". La Fundación no cuenta con pisos ni residencias propias, pero sí son ellos los que ubican a cada tutelado en el hogar que les corresponde. Las pagas que reciben mensualmente "marcan" el tipo de alojamiento en el que vivirán.
Felicidad
Son ellos los que se mantienen porque el dinero con el que cuenta la organización es para pagar a los trabajadores y los viajes que realizan. No solo se trata de ofrecerles una casa, sino que van más allá porque la felicidad de "esta gente" es lo que más importa. Esta entidad ofrece tres tipos diferentes de domicilio, ya que lo principal para ellos es proporcionar la mayor calidad de vida a estas personas. Los usuarios que son totalmente dependientes viven en residencias de régimen interno donde les atienden "como se merecen". Otros residen en pisos tutelados y los demás en pisos compartidos.
Hay personas que no tienen una discapacidad "muy grande" y por eso pueden vivir solos aunque con un seguimiento constante. Por ello una educadora les enseña hábitos de aseo, de limpieza, les da pautas para como hacer la compra pero sobre todo les muestra como vivir solos. En la fundación tienen una premisa muy clara que cumplen a raja tabla, "el tutor es como un buen padre de familia". Además lo estable el Código Civil.
Sonsoles Soriano falleció demasiado pronto pero gracias a sus padres 35 discapacitados intelectuales cuentan con una vida que sin ellos no sería posible. Detrás de este matrimonio hay un equipo de 14 personas que hacen posible que la fundación siga en pie. La cuestión planteada de "qué será de sus hijos cuando ellos desaparezcan" ronda la cabeza de muchos padres pero tienen que saber que no están solos y que hay personas que cuidaran de sus descendientes.