MARYORIE GONZÁLEZ
GRANADILLA DE ABONA
Gran parte del municipio sureño de Granadilla de Abona no tiene agua potable desde hace seis días. Más de 8.000 vecinos de las medianías y parte del casco de la localidad han tenido que recurrir a los depósitos instalados por el Ayuntamiento del municipio para llenar sus garrafas y botellas. El problema se detectó el jueves pasado cuando la empresa que gestiona el servicio de abastecimiento de aguas en el Municipio de San Miguel de Abona, Entemanser, registró una alta contaminación en los análisis.
La gran mayoría de los vecinos se enteró hace uno o dos días de que el agua no era potable. Los más despistados lo saben desde hace tan sólo unas horas. La prohibición de utilizar la red de abastecimiento municipal para beber y preparar la comida fue decretada por el Ayuntamiento de la localidad sureña al detectarse la presencia de la bacteria Clostridium perfringens en el líquido procedente del Canal Sur.
Sin embargo, el mensaje de advertencia de la institución municipal no llegó a toda la población. Varios vehículos informaron por megafonía del problema, pero los vecinos se quejaron de que no se enteraron sino por el boca a boca. "Me acaba de comentar mi vecina que el agua no se puede beber pero no he oído nada por megafonía", comenta Juan Rodríguez, vecino de la zona de El Salto y uno de los afectados. Los residentes paseaban ayer por el pueblo y se asombraban al descubrir los depósitos de abastecimiento instalados en las plazas.
Según el Consistorio, el agua no es apta para el consumo en los núcleos de Chimiche, Las Vegas, Las Rosas, La Higuera, El Desierto, Cruz de las Ánimas, Los Blanquitos y una parte del casco de Granadilla. En estos núcleos habita alrededor del 18% de los 45.000 residentes con que cuenta el municipio de Granadilla.
Desde el Ayuntamiento señalan que el pasado jueves 5 de agosto, cuando se percataron de la contaminación del agua, la alcaldesa Carmen Nieves Gaspar se encontraba enferma y "no estuvo a pleno rendimiento para realizar las labores pertinentes de informar a los residentes".
Entemanser emitió un aviso el sábado al Consejo Insular de Aguas, tres días después de que una primera analítica detectara la bacteria. A día de hoy, la empresa espera los resultados del informe microbiológico para saber si la medida preventiva se mantiene.
El Ayuntamiento se halla a la expectativa de los resultados que emita Sanidad para tomar las medidas oportunas. Mientras, ha colocado uno depósitos de agua potable de 3.000 litros de capacidad en las zonas más afectadas por la restricción del consumo de agua. Las cubas se encuentran localizadas en Chimiche, uno en cada cooperativa, y en las plazas de Los Blanquitos y El Desierto, así como en la plaza de El Calvario del casco.
El servicio de abastecimiento continúa durante el día de hoy desde las 8:00 a las 12:00 y de 18:00 a 21:00 horas. Desde el Ayuntamiento quieren trasladar a la ciudadanía un mensaje de tranquilidad y han informado de que la medida que se ha tomado es meramente preventiva y que ya se ha procedido al vaciado y a la limpieza de los depósitos. Además, agregan que se ha trabajado desde que se tuvo constancia de la situación para que el servicio se reponga lo antes posible.
El origen del microbio es aún un interrogante. El gerente de la empresa Entemanser, David Díez, reiteró que "aún se desconoce el lugar exacto del Canal del Sur del que partió la contaminación, por lo que otros municipios de la zona también podrían estar afectados por la bacteria". Díez aseguró que la concentración del microbio es bastante baja y que habría que beber grandes cantidades de agua para que afectara a la salud. Todavía no se ha registrado ningún caso de persona afectada por la bacteria, certifica.
De todos modos, para informar a los vecinos sobre el estado del servicio de abastecimiento de aguas, la empresa ha facilitado el número de teléfono 902 47 60 64. Por su parte, el Ayuntamiento de Granadilla ha solicitado a la empresa responsable un informe exhaustivo sobre las causas de la contaminación y sus posibles consecuencias.
Por primera vez
Los vecinos se muestran impotentes ante el desconocimiento, ya que no sólo no saben qué tiene el agua, sino que ignoran desde cuándo está contaminada. Isidro Díaz reside en Granadilla de Abona desde que era niño y asegura que nunca antes se había encontrado con este problema. "El agua no es que tenga una calidad increíble pero siempre ha sido apta para cocinar", comenta.
La mayoría de los vecinos critica la forma en la que se ha difundido el mensaje. "Esto no es el tercer mundo y creo que deberían de haber emitido la advertencia por escrito y no con un altavoz por cuatro calles de todo el municipio", se quejó Juan Rodríguez.
Otro de los locales se asombró al ver a la gente haciendo cola para abastecerse de agua y admitió que ha seguido empleando el agua y no ha tenido problemas. "Mi mujer la ha usado para cocinar y todos estamos bien", comentó Domingo Ramón.
Muchos usuarios consideran que al hervir el liquido se elimina a la bacteria, pero el germen sólo se destruye con temperaturas superiores a los 121 grados centígrados y al cocinar no se sobrepasan los 100º. Por este motivo, desde el Ayuntamiento de Granadilla recomiendan que no se utilice el agua procedente de la red de abasto en ningún momento, "ni siquiera para los animales".
Mercedes Martín lleva viviendo en el pueblo desde hace dos años. Su madre es mexicana y aseguró que "en México nunca se ha visto algo igual", al tiempo que añadió que "me parece algo más propio del tercer mundo que de un país desarrollado como es España".
Han pasado seis días desde que se restringió el consumo de agua del grifo en la localidad sureña. Prácticamente una quinta parte de la población de Granadilla se encuentra afectada y el servicio de abasto que les llega a sus hogares inutilizado. La mayoría conoció la noticia por casualidad, por los comentarios de vecinos o por las charlas con amigos en el bar. Con todo, hay quien, como Domingo Ramón, consciente de lo que sucede se atreve a hacer caso omiso a las advertencias y continúa consumiendo el agua para cocinar o abastecer a sus animales.
Otros vecinos que siguen ajenos a la situación han bebido del agua contaminada. Hasta que hoy se conozcan los resultados por parte de la empresa encargada de suministrar el agua en la zona sur, habrá que seguir con el grifo cerrado y acercarse a algunos de los puntos en los que se reparte agua y llenar las garrafas para los próximos días.