PDF
Homenaje

Adiós a los ángeles del asilo

El Cabildo despide a las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl tras más de 162 años de dedicación a enfermos mentales

 12:27  
Las hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl reciben su merecido homenaje tras más de 162 años de trabajo con los enfermos de la Isla.
Las hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl reciben su merecido homenaje tras más de 162 años de trabajo con los enfermos de la Isla.  manuel lérida

MARYORIE GONZÁLEZ
SANTA CRUZ DE TENERIFE
Sor Juana María llegó a Tenerife en 1962. Su primera labor: atender a los enfermos del antiguo Manicomio Provincial. "Cuando entré en el centro aquello era una selva. Los enfermos vivían hacinados en un patio como si fueran animales", recuerda la hija de la Caridad de San Vicente de Paúl. La hermana narra que en las dependencias del manicomio "no había ni cubiertos y los pacientes comían en latas de sardinas". "La situación era insostenible, no disponíamos de recursos de ningún tipo y tuvimos que salir poco a poco adelante", comenta.

Sor Juana agradece la llegada de María Dolores Bethencourt, una hermana joven y dinámica que trajo ideas renovadas para ayudar a los enfermos psíquicos. "Esta hermana se dedicó a criar cerdos y con la venta de la carne se pudieron adquirir recursos indispensables para que los ingresados vivieran como personas", explica.

Éstas son algunas de las historias que cuentan las hermanas de la congregación Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, que ayer recibieron su merecido homenaje por los 162 años de trabajo en esta Isla.

El Cabildo acogió a las hermanas en su sede, a las que les dedicó un emotivo acto y un triste adiós por la marcha del hospital Febles Campos, conocido antiguamente como el Asilo Provincial de Dementes de Santa Cruz.
El presidente del Cabildo, Ricardo Melchior, y la consejera insular de Bienestar Social, Cristina Valido, mostraron su profundo agradecimiento por la labor de las monjas. Melchior explicó que abandonan el hospital porque "cada vez hay menos monjas y ya están muy mayores". El presidente aprovechó para aludir a la falta de valores y de sacrificio en estos tiempos, motivo por el cual hay escasez de personas que quieran dedicarse al cuidado de los demás.

Un día triste

"Es un día triste. Hoy abandonan el hospital Febles Campos nuestras queridas monjas", comentó emocionado Melchior, que no encontró las palabras adecuadas para agradecer tantos años de entrega. Sólo pudo decir que "esta Isla ha estado atendida por muy buenas personas, humildes y próximas".

Caridad y misión. Son los dos términos que definen a la perfección a las hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Más de cien monjas que han vivido dedicadas al prójimo, prestando ayuda a millones de personas desgraciadas: niños abandonados, huérfanos, enfermos, heridos, refugiados, presidiarios, etc.

En 1917 llegaron las Hijas de la Caridad a la Isla. Cuatro de ellas, sin pensarlo dos veces, se entregaron a la dura labor de atender a los enfermos psíquicos. Juana María Rivero Padrón trabajó durante 22 años con los enfermos en el antiguo manicomio sin esperar recibir en ningún momento nada a cambio. Ayer, al igual que al resto de sus compañeras le llegó su merecido homenaje.

Cientos de casos

Una niña hiperactiva que rompía todo a su paso, un chico que no paraba de gritar, otra que se emperraba por comer con una cuchara doblada y una mujer que no cesaba de llorar 24 horas del día. Estos son algunos de los cientos de casos que recuerda la hermana Rivero. "He vivido momentos muy difíciles y otros de lo más divertidos", explica sonriente, mientras mira hacia el cielo. La hermana vive noche y día por y para los demás , pero confiesa que "la fuerza de Dios y la satisfacción de ver cómo el prójimo sale para adelante es mi mayor recompensa".

La superiora provincial de la congregación, sor María Nieves López se mostró conmovida por el reconocimiento recibido y declaró que "es una pena que nos vayamos del Febles Campos pero somos pocas y tenemos que distribuirnos" al tiempo que añadió que "hemos de asumir la realidad de estos tiempos".

Cristina Valido les dedicó unas palabras a la congregación y con la voz entrecortada por la emoción afirmó que "dar las gracias se queda corto al lado de toda esta labor de tantos años". Por unas horas, las hermanas fueron las protagonistas. Hoy, Juana María y sus compañeras han vuelto a sus labores diarias: cuidar de los demás.

  HEMEROTECA
  LA SELECCIÓN DE LOS LECTORES
 LO ÚLTIMO
 LO MÁS LEÍDO
 LO MÁS VOTADO

Suplementos

 
 
  CONÓZCANOS:  CONTACTO |  LA OPINIÓN |  LOCALIZACIÓN     PUBLICIDAD:  TARIFAS |  CONTRATAR  
laopinion.es es un producto de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de laopinion.es. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.
 

  

Aviso legal
 
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca | El Diari  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  |  La Nueva España  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad | Oscars | Premios Goya