ANDRÉS LOBATO
SANTA CRUZ DE TENERIFE
La vía del barranco de Santos es ya una realidad. Su inauguración durante el mediodía del próximo lunes, día 28, y posterior apertura al tráfico de Santa Cruz de Tenerife supondrá una auténtica revolución en la circulación de la ciudad. Después de ocho años de obras, esta nueva arteria viaria conectará la zona centro de la capital tinerfeña con el barrio de La Salud en poco más de tres minutos al volante, descongestionando el tráfico en el centro y en los accesos desde la zona alta de la ciudad como la Rambla Pulido o la calle Ramón y Cajal, entre otras.
Sin embargo, la puesta en marcha de la vía también se traducirá en diversas modificaciones en el actual tráfico de ambas zonas, especialmente en sus dos extremos: el puente de General Gutiérrez Mellado, situado en la avenida Bravo Murillo, y la rotonda de la avenida de Venezuela.
Para armonizar en la medida de lo posible todos estos cambios con las menores incidencias para los conductores santacruceros, el área de Tráfico del Ayuntamiento h a realizado trabajos de señalización horizontal y vertical en todas las zonas afectadas por este nuevo vial.
Del mismo modo, Tráfico ha activado el resto de enlaces al barranco de Santos. Uno de ellos partirá a la altura del asilo de ancianos, a través de la calle Veremundo Perera, por donde también se podrá entrar y salir a la nueva vía rápida. Otra de las salidas del barranco estará a la altura del puente de Salamanca y permitirá la incorporación de los vehículos a esa zona a través de la calle Goya.
Inicialmente, el Ayuntamiento ha previsto asimismo una reorganización del tráfico en la zona baja del barrio de La Salud, ya que será necesario adecuar la salida del barranco hacia la calle Benahore y sus alrededores.
De cualquier manera, en los días posteriores a la inauguración, los técnicos del Consistorio santacrucero realizarán un seguimiento de la fluidez del tráfico de la capital en virtud de estas novedades viarias. Gracias a esta evaluación, Tráfico podría complementar dichos cambios con nuevas medidas en diversos puntos de la ciudad. Las modificaciones en la circulación también llegarán a la zona baja de Santa Cruz. Los conductores podrán acceder a la vía del barranco de Santos por la avenida Bravo Murillo, utilizando un itinerario que discurrirá a través de la calle Fuente Morales, calle Aguere y que confluirá en el puente General Gutiérrez Mellado.
Del mismo modo, la administración local informó ayer r que los cambios también afectarán a la calle José Calzadilla Delahanty, que pasará a tener sentido avenida Islas Canarias - calle Fermín Morín. La modificación del tráfico afectará igualmente a la calle Poggi Borsott, que, a partir del mediodía del próximo lunes, tendrá circulación hacia la avenida Islas Canarias.
Uno de los mayores cambios en la zona alta de la ciudad será el cambio a un único sentido de la calle Fermín Morín, que pasará a tener ser ascendente hacia la avenida de Venezuela. Esta modificación supondrá que los accesos a la calle Salvador Pérez Luz Paralela se realizarán a través de la calle José Calzadilla Delahanty.
El último cambio destacable consecuencia de la apertura de la vía del barranco de Santos será que el tramo de la calle Aguere comprendido entre el nuevo paso existente bajo el puente Serrador y la calle Malaquita, pasará a tener sentido único ascendente en dirección hacia el puente General Gutiérrez Mellado.
La sección de Tráfico del Servicio de Seguridad Ciudadana y Vial del Consistorio recordó asimismo ayer que la nueva arteria vial tendrá doble sentido de circulación y que la velocidad máxima permitida a lo largo de la misma para los vehículos que la utilicen será de 50 kilómetros por hora. Del mismo modo, Tráfico recomendó que, debido a todas las novedades en la circulación de la capital tinerfeña, los conductores transiten con la máxima precaución y prestando especial atención a la señalización existente para hacer la circulación lo más cómoda, segura y fluida posible para el tráfico rodado y los peatones.
La apertura del barranco de Santos a la circulación pondrá el lunes el punto y final a una de las obras más importantes y más ambiciosas de la capital tinerfeña de la última década, una actuación de más de ocho años de trabajo marcada por los sucesivos retrasos en su entrega y los aumentos con respecto al presupuesto inicial. Pese a que en un principio el Ayuntamiento estimó el coste de la actuación en 18 millones de euros, el desembolso final para las arcas municipales ronda los cien.
Durante la jornada de hoy y de mañana, los trabajadores concluirán los últimos detalles de la obra para que todo esté listo de cara a la inauguración oficial a cargo del alcalde Miguel Zerolo del próximo lunes. Principalmente, las tareas se centrarán en la recogida de herramientas y materiales a lo largo de los más de dos kilómetros de longitud de la vía del barranco de Santos y la limpieza de la misma.
Durante la jornada de ayer, los operarios efectuaron diversas pruebas en la iluminación de las canchas deportivas situadas en las inmediaciones del puente Galcerán y remataron el exterior del centro de interpretación de la fauna y flora del barranco.