LA OPINIÓN
SANTA CRUZ DE TENERIFE
Güímar nunca ha mostrado sus solidaridad con los ciudadanos de Candelaria que conviven desde hace más de 40 años con la central eléctrica de Las Caletillas. Esta queja fue hecha ayer por el alcalde candelariero, el socialista Gumersindo García Trujillo, quien reiteró su apuesta porque esta infraestructura que ocupa ahora parte del casco de su municipio se traslade al polígono industrial del Valle de Güímar.
"Una industria debe estar en suelo industrial y no en medio de una zona urbana como está ahora", insistió García Trujillo, quien respondía de esta forma al alcalde de la vecina localidad de Güímar, el también socialista Rafael Yanes, que se opone a llevar hasta el Valle de la comarca la nueva central eléctrica.
Para Yanes, esta alternativa no es más que un "globo sonda" de la empresa eléctrica Unelco-Endesa. Sin embargo, el regidor candelariero quiso dejar claro que la propuesta partió "única y exclusivamente" de la Corporación municipal.
García mostró su sorpresa porque Güímar "rechace ahora" que se construya una central en el Valle, cuando hace 40 años que ya existe una. "Candelaria y Las Caletillas forman parte del Valle y en este tiempo hemos sido solidarios con la Isla soportando los aspectos negativos, ruidos y polución, que conlleva tener una central obsoleta en un entorno urbano", recalcó García Trujillo, al tiempo que hacía un reproche: "Durante todo este tiempo no hemos recibido nunca una palabra de aliento y apoyo de Güímar", lamentó.
Además, reiteró que el municipio de Candelaria sigue manteniendo su postura a favor del traslado de la central al Valle porque "entendemos las necesidades energéticas" de Tenerife, añadió Gumersindo García, quien insistió en que fue su Corporación la que propuso un emplazamiento para la nueva central dentro del término municipal. Esta zona que se vería menos afectada por los efectos negativos de la central, porque "tendrá una estación de ciclo combinado, que usaría gas y gasóleo", explicó.