HARIDIAN DEL PINO | LA LAGUNA
El solar de El Ortigal se ha convertido en un verdadero vertedero ilegal. Esta es la denuncia que hace el Ayuntamiento de La Laguna, cuyos responsables han iniciado una investigación para descubrir quién está llevando hasta este lugar todo tipo de materiales. Este antiguo invernadero es ahora el último punto negro del municipio y hasta sus instalaciones, ya abandonadas, se dirigen los camiones para tirar sus cargas.
Es una vergüenza, según el concejal de Servicios Municipales, Plácido Mejías, quien denuncia además que sospecha que los infractores engañan a los vecinos al cobrarles y hacerles creer que sus utensilios serán llevados a la Planta Industrial de Residuos Sólidos.
"Estamos intentando averiguar quién ha vaciado hasta tres camiones de escombros procedentes de la reforma que ha hecho algún particular de la zona", avanzó Mejías, cuyo departamento se ha visto obligado a limpiar de forma periódica este solar abandonado. "Cada cierto tiempo, aparecen desperdicios, escombros y basuras en este terreno privado, por lo que las palas tienen que hacer limpieza cada tres meses", insistió el titular de Servicios Municipales.
A pesar de la existencia de este foco, Plácido Mejías apuntó que "las cosas han mejorado mucho con los años" en el municipio y aseguró que los ciudadanos están más conciencias de que la existencia de estos vertederos ilegales causan problemas en el medio ambiente. La Laguna cuenta con un servicio gratuito de recogida de enseres, recordó.
Baja el volumen de basuras
El concejal de Servicios Municipales en el Ayuntamiento de La Laguna, Plácido Mejías, destacó ayer que "ha bajado mucho el índice de vertidos". Asimismo, recordó la corporación ha realizado labores de limpieza en los barrancos del municipio para evitar la crecida del agua en las épocas de lluvias. A pesar de que los ciudadanos son cada vez más respetuosos con el medio ambiente y considerados, sigue existiendo el punto negro de El Ortigal. En julio de 2009, los operarios del Ayuntamiento tuvieron que retirar lavadoras, sillones, inodoros, sillas, asientos de coches, latas, pantallas de televisión bicis, zapatos y estanterías, entre otros enseres que habían sido depositados tanto en el interior de esta antigua nave industrial como en los exteriores de la misma. En aquella ocasión, el concejal explicó que se había procedido a bloquear los accesos a estas instalaciones pero "los ruedan para poder entrar". Además, agregó que "el problema está en que los terrenos no son municipales sino privados y aunque hemos mandado a los operarios para que realicen las labores de limpieza, los camiones siguen entrando y la retirada de los residuos sólo se puede hacer en los accesos a este antiguo invernadero". Por este motivo, el Ayuntamiento decidió llevar el asunto a los tribunales.