NOÉ RAMÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Coalición Canaria y el PP vuelven a gobernar juntos en Santa Cruz. Sin embargo, la alianza sellada ayer entre el alcalde Migeul Zerolo y la presidenta insular de los populares, Cristina Tavío, poco tiene que ver con la suscrita en 2007 y que se resquebrajó hace casi diez meses. La principal novedad del nuevo acuerdo radica en el papel que jugará a partir de ahora el líder del PP santacrucero, Ángel Llanos, quien ya desde hoy tendrá que dejar la portavocía en la Corporación municipal. Tampoco asumirá, tal y como reclamaba, el área de Economía y Hacienda.
Maribel Oñate asumirá el liderazgo del grupo municipal y la tenencia de Alcaldía, mientras que Jaime Hernández Abad se hará cargo de Economía y Hacienda. Los populares esperan que sea el propio Llanos el que renuncie a la portavocía y acate un acuerdo para el que le han reservado la concejalía de Recursos Humanos.
Además, los populares dirigirán Sanidad y Calidad Ambiental; Cultura, con toda probabilidad para Oñate; Patrimonio Histórico; la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC) y los distritos de Anaga y Salud-La Salle.
La presidenta del PP insular, tras suscribir el acuerdo, informó que será a lo largo del día de hoy cuando se reúna con su grupo municipal para determinar quién ocupará cada área. La presidenta negó que hayan aceptado veto alguno, ya que, de lo contrario, habría tenido que levantarse de la mesa. Tavío abogó por "aparcar antiguas rencillas" derivadas de "declaraciones desafortunadas" que espera "que no se vuelvan a repetir".
Lo cierto es que Llanos y el también concejal Alfonso Soriano se ausentaron del acto de firma de la entente, algo que no censuró la presidenta insular.
Los prolegómenos. Un día antes, el teniente de alcalde, Hilario Rodríguez, había advertido que CC se negaba a dar Economía y Hacienda y la primera Tenencia de Alcaldía al PP si estos cargos iban a ser para Llanos. "No aceptamos ningún veto. Son los partidos políticos los que deciden quién pone a quién", dijo Tavío.
Las negociaciones más o menos oficiales se han extendido durante un mes. En las últimas semanas eran continuas las informaciones sobre desavenencias o vetos a Llanos."Hemos tardado tanto porque estábamos restableciendo la confianza, pero nuestra intención es gobernar en equipo y al servicio del alcalde", dijo Tavío. Zerolo explicó también que cuando el PP le proponga a las personas que asumirán cada área, procederá junto a los miembros de CC y el representante del CCN a reorganizar el equipo de gobierno "de mutuo acuerdo".
La firma se rodeó de la habitual parafernalia de acuerdos bienintencionados y de lugares comunes. Las fuerzas políticas aseguran que su objetivo es dar estabilidad hasta el final del mandato al gobierno municipal y más aún en las "actuales circunstancias económicas".
Los principales puntos pasan por la elaboración de unos presupuestos municipales "realistas" y "adaptados" a la situación actual "y donde se priorice la generación de empleo". Otro asunto es el impulso al nuevo planeamiento urbanístico, ya apoyado por el PP cuando estaba en la oposición. "Continuaremos con la campaña informativa y explicativa del plan, en aras de aclarar el documento. Me parece imprescindible transmitir las bondades del plan, dotándolo de la seguridad jurídica necesaria para salvar las inquietudes que ha generado su actual revisión", precisó Tavío.
Agilizar. La nueva mayoría pretende agilizar ante otras administraciones las obras pendientes y apostar por las políticas sociales municipales. Más objetivos genéricos son la promoción del comercio y el turismo y la mejora de la calidad de vida. El texto del acuerdo leído ayer por Tavío concluye con la intención de conformar un grupo de gobierno "único y cohesionado", avanzar en la coordinación y respaldo mutuo y eludir debates "innecesarios que nos distraigan del objetivo que preocupa a los vecinos de esta ciudad, que no es otro que luchar contra el paro, auténtica tragedia que nos proponemos combatir prioritariamente como equipo municipal".
Se quieren evitar manifestaciones públicas que puedan ser consideradas "lesivas" para la cohesión del grupo de gobierno y se constituye una mesa de seguimiento del pacto para abordar las fricciones que se produzcan. Al final del texto se abre la posibilidad de que se integre en el acuerdo el grupo municipal socialista, única fuerza política que en estos momentos se mantiene en la oposición.
Ciudadanos, por su parte, seguirá ocupando la comisión de Quejas y Reclamaciones y la Sociedad de Desarrollo. Parte de la rueda de prensa la ocupó el alcalde en desmentir que en el mes de julio hubiese roto el acuerdo con el PP. Incidió en que destituyó a Llanos porque había perdido la confianza en el entonces primer teniente de alcalde "y a partir de aquí le siguieron los demás concejales de su grupo municipal".
El alcalde dejó en manos del PP la designación de concejales al frente de cada una de las áreas. Incluso, Zerolo señaló que Llanos "lo hará muy bien", en el cargo para el que sea designado. La presidenta del PP subrayó que quieren avanzar en una nueva forma de gobierno donde se aparquen antiguos enfrentamientos. El alcalde lo quiso decir de una forma más expresiva: "Vivíamos en una separación temporal de la convivencia y ahora nos hemos vuelto a unir".
Durante la rueda de prensa la mayor parte de las preguntas giraron entorno a la ausencia de Llanos del acto de la firma del pacto y el lugar que ocupará en el nuevo acuerdo. El concejal ayer declinó hacer cualquier tipo de declaración y seguramente esperará hasta conocer hoy el reparto de áreas.
En idéntico sentido se expresó el concejal del PP, Alfonso Soriano, quien se limitó a contestar ayer a las preguntas con un lacónico: "Ya hablaré. No tengo nada que decir". En el reparto de áreas se ha incluido la de Patrimonio Histórico que hasta julio dirigió. Sin embargo, ayer Soriano declinaba garantizar que fuera a integrarse en la nueva mayoría. Durante las semanas que ha tardado en cerrarse el acuerdo, el veterano concejal ha sido el más crítico hacia las negociaciones. Ayer no parecía muy satisfecho. "Espero a ver cómo se desarrollan los acontecimientos. No digo ni que sí, ni que no".
El ex portavoz del grupo parlamentario popular, Miguel Cabrera Pérez-Camacho, se expresaba en idéntico sentido. No quería pronunciarse hasta que lo hagan los concejales. "No quiero quitarle protagonismo al grupo municipal" -señalaba.
Gobierno de concentración. Con este acuerdo se viene en cierta manera a concretar la oferta de gobierno de concentración en el Ayuntamiento de Santa Cruz, lanzada hace ya más de un año. A partir de ahora sólo los socialistas ocupan el espacio dedicado a la oposición. Por contra, en el grupo de gobierno se sitúan CC, PP, CCN y Ciudadanos de Santa Cruz, cuyo concejal, Ángel Isidro Guimerá, insistía ayer en mantener su apoyo a la mayoría en los acuerdos que sean impotante para la ciudad.
El secretario de los socialistas santacruceros, José Manuel Corrales, lo indicaba ayer por la noche: "Este es un reparto entre bucaneros". Consideraba que Llanos quedaba tras el acuerdo "con la dignidad por los suelos". Para Corrales en realidad lo que se ha suscrito ayer es tan sólo "un negocio de trileros. Aquí sólo se ha hablado de reparto de guardaespaldas y de coches oficiales, pero no de los problemas de los ciudadanos".
Guimerá tampoco regateaba críticas. "El pueblo de Santa Cruz no se merece este espectáculo" -dijo. El concejal de Ciudadanos asegura que fue informado por el propio alcalde del contenido del acuerdo poco antes de su firma. El concejal ratifica que mantienen su oferta de dar un apoyo "razonable" al alcalde en los asuntos que sean de calado para la ciudad.
En cuanto a su posición crítica sobre el PGO, Guimerá dijo que votaron en contra del planeamiento porque no se aceptó su propuesta de que se elaborara previamente un catálogo con el fuera de ordenación.