N.R. | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El cierre de 440 plazas de aparcamientos en la zona portuaria, por la construcción de la vía litoral, fue recibida ayer por los usuarios con resignación y críticas ante la falta de información. Muchos de los conductores se acercaban hasta la explanada situada entre el edificio del Cabildo y la plaza de Europa y se encontraban con que los accesos estaban cerrados.
Operarios de la empresa Dragados-Frompeca, informaban de que el parking estaba cerrado a causa de la construcción de los desvíos que se extenderán durante los próximos seis meses para hacer las obras de la nueva vía litoral. Los vecinos se encogían de hombros y daban media vuelta resignados. Muchos, ni siquiera sabían en qué consiste el proyecto de regeneración de la avenida de Anaga.
La mayoría de los usuarios eran funcionarios del Cabildo. Por ello, la institución insular ha habilitado guaguas gratuitas que desplazan a los trabajadores que residen en el norte o en el sur de la isla. Desde la Consejería de Obras Públicas y Transportes del Gobierno de Canarias, se recordaba además que este aparcamiento estuvo cerrado durante un mes por los Carnavales. Por otra parte, el Gobierno de Canarias señalaba en que más de la mitad de las plazas que hay repartidas por todo el puerto no se utilizan.
Usuarios. Miriam Díaz Bastarrica, no es una usuaria habitual de este espacio. Ayer acudía a realizar una gestión a Hacienda. Critica la pérdida de plazas y la falta de información. "Entré por aquí, me encontré con que esto estaba cerrado y di media vuelta". Las franjas de los aparcamientos que no habían sido cerradas y que se sitúan a la altura de la calle San Sebastián, permanecían totalmente abarrotadas de vehículos.
July Pérez García era otra conductora que ayer se encontraba en mitad del aparcamiento totalmente despistada. "Me parece muy mal que no hayan informado antes a la gente. Al menos deberían haber puesto una señal en la entrada. Falta información totalmente", lamentó.
Durante estos días no había escuchado "absolutamente nada" del cierre, añadía. Pérez García no es una usuaria habitual de estos aparcamientos, pero los conoce y utiliza en ocasiones por motivos de trabajo. La alternativa que tenía más a mano era dejar el coche en el parking privado de la plaza de España. Pero por experiencia, sabe que no es raro que también esté lleno.
Cristina Boix estaba ayer indignada por el cierre de parte de los aparcamientos. "Debería haber más plazas gratuitas y menos de pago". Es usuaria habitual, pero así y todo, ayer no tenía ni idea de que gran parte de las plazas no se iban a poder usar. "Yo me he visto que no tengo dinero para aparcar y tampoco encuentro donde dejar el coche". Boix trabaja en la calle de El Castillo. Este espacio le venía "como anillo al dedo".
Manuel Díaz pertenece a una empresa vinculada con la vía litoral, por lo que estaba más que informado, pero admite que el cierre le causa un trastorno. Aparcaba en este punto y dejaba una propina al guardacoches.
Primera jornada sin problemas
La primera jornada oficial de las obras de la vía litoral se desarrolló ayer según lo previsto. No hubo problemas con los conductores que dócilmente aceptaron el desalojo de los aparcamientos. El viernes se comenzará a vallar todo el recorrido de los futuros desvíos que se habilitarán a lo largo del puerto. El lunes le tocará el turno a las farolas situadas en este espacio y a los jardines que están repartidos en la acera más cercana al mar entre la calle San Sebastián y el Cabildo. Las plantas serán trasladadas a viveros del Gobierno de Canarias. Otro aspecto importante de las actuaciones es cuando se va a desalojar toda esta acera. Por lo pronto, la Consejería de Obras Públicas indica que aún transcurrirán al menos tres semanas hasta que se prohiba el paso por esta acera. A partir de aquí, los chicharreros se quedarán sin lugar para pasear y practicar footing. El inicio de la vía litoral se ha desarrollado con ciertas dosis de polémica por el desalojo de los aparcamientos de la zona portuaria. Durante la rueda de prensa celebrada el pasado lunes no se concretó el número de plazas que iban a desaparecer. Por ello, saltó la sorpresa cuando el Ayuntamiento informó horas después de que 440 plazas no iban a poder ser utilizadas por los ciudadanos. La resignación fue ayer otra de las constantes entre las cientos de personas que utilizan este espacio para dejar sus coches. Las obras de la vía litoral suponen la construcción de un túnel de cerca de dos kilómetros que separará el tráfico que va de paso por la ciudad del que quiere acceder al centro. Las actuaciones costarán 40,2 millones y durarán, al menos, 30 meses, a partir de ayer.