NOÉ RAMÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El ex interventor de la Gerencia de Urbanismo y actual tesorero municipal, José Luis Roca, ordenó la "suspensión" de las obras de Las Teresitas. Así ocurrió después de elaborar cuatro informes en el que imponía determinados reparos a la tramitación de la obra. El último de ellos corresponde al mes de diciembre del año 2006, meses después de haberse iniciado los trabajos.
Roca denunció que no se le llegó a facilitar el proyecto de regeneración de la playa o que se incumplieron determinados trámites en la adjudicación de la obra a OHL, por lo que también pidió su anulación. Pero el inconveniente que tal vez tenga más calado es que no se llegó a firmar el acta de replanteo. Un paso administrativo que implica que se delimite sobre qué terrenos se iba a realizar la obra.
Este trámite tenía su especial importancia en el caso de Las Teresitas ya que por un lado la obra se iba a desarrollar sobre terrenos cuya titularidad quedó en entredicho por parte del Tribunal Supremo (TS) y por otra en terrenos de dominio público marítimo. El entonces interventor llegó a pedir en hasta cuatro ocasiones que se paralizaran las obras y peor aún, nunca se le llegó a hacer caso.
Justificar. Normalmente el alcalde, Miguel Zerolo, suele levantar los reparos con la firma de un Decreto en el que apela a cualquier principio por futil que resulte. Sin embargo, en este caso ni siquiera el grupo de gobierno se molestó en justificar los errores. El grueso de las irregularidades detectadas por Intervención giraba también sobre extremo de gravedad como que el proyecto de Las Teresitas no llegó a ser supervisado por el Servicio Técnico de Urbanismo. Durante la tramitación previa al inicio de los trabajos el interventor impuso reparos por la aportación del Ayuntamiento que ascendía a casi 16 millones de euros. Y fue así en cuanto que no se incluyó esta actuación dentro del Plan de Inversiones ni se dispuso de crédito inicial.
Un ´mamotrético´ y aparente olvido
El ex interventor de la Gerencia de Urbanismo, José Luis Roca, es uno de los imputados del caso Teresitas que investiga la presunta comisión de delitos de prevaricación y cohecho y donde existe una larga lista de imputados encabezados por el alcalde, Miguel Zerolo ,y el anterior concejal de Urbanismo, Manuel Parejo. A finales del pasado año Roca fue llamado a declarar en calidad de testigo dentro del conocido como caso mamotreto. Curiosamente en aquel entonces el ex interventor no profundizó demasiado sobre el alcance de los reparos que había impuesto a las obras de la playa. Se limitó a relatar de forma muy genérica ante la fiscal de delitos Medioambientales, Inmaculada Violán y la jueza, Juana María Hernández, que efectivamente había advertido de algunas irregularidades durante esta tramitación pero que las iba levantando según el Servicio Jurídico le aseguraba que todo estaba en orden. Según declaró Roca en aquel entonces fue en el año 2007 cuando dio por correcto todo lo que tenía que ver con la actuación. Y ello pese a que fue por estas fechas cuando la Dirección General de Costas advirtió que los trabajos del edificio de aparcamientos y centro comercial conocido como mamotreto iba a invadir suelo público sin contar con ningún tipo de autorización. Un año más tarde la Fiscalía de Delitos Medioambientales elaboró una contundente denuncia donde ratificaba este extremo y además señalaba que las obras en el suelo propiedad del Gobierno de Canarias nunca contaron con licencia. Curiosamente Roca sólo recordaba haber hecho dos informes, cuando en realidad fueron cuatro. En estos momentos es el tesorero municipal, designado por Zerolo.