TERESA NICOLÁS | ADEJE
Ayer abrió sus puertas en el municipio de Adeje el supermercado de la cadena alemana Lidl, y lo hizo puntualmente a las 9:15 horas, lo que no evitó que una hora antes ya hubiera una gran multitud, cerca de 140 personas, esperando en la zona de aparcamientos hasta que se abrieran las puertas y así ser los primeros en poder entrar al establecimiento, como si se tratara del primer día de las rebajas de enero.
Con la apertura de Lidl en Adeje, la cadena de color azul, rojo y amarillo, se consolida en España con la puesta en marcha del supermercado número 500 y entra pisando fuerte en el Archipiélago, y en el Sur de Tenerife, donde ya ha abierto sus puertas, en San Isidro (Granadilla de Abona) y espera poder apostar muy pronto con sus productos en otros municipios de la comarca.
Público de variada edad y condición social, unido por un mismo denominador común: una compra buena y barata, en tiempos de crisis, se dirigió ayer hasta el Lidl de Adeje, a tope hasta el cierre del establecimiento, después de una larga jornada de 12 horas, sin parar.
En ningún momento descendió la afluencia de público, según pudo apreciarse y tal como resaltó el director regional de Lidl en Canarias, Javier Suárez Ordoño, lo que demuestra, en su opinión y en la del resto del equipo ejecutivo "la buena acogida y grandes expectativas de la cadena que acaba de desembarcar en Tenerife". La misma foto de la pasada semana en San Isidro, se repetía ayer en Adeje, y pese a la gran cantidad de público, con colas de más de 140 personas, la sensación de agobio se disipaba gracias a los amplios espacios de las inmediaciones del supermercado. Aparcamientos anchos y cómodos y una organización calculada, han hecho que Lidl entrara en el Sur con buen pie y gran aceptación. En Adeje, el supermercado se sitúa en el Polígono de Las Torres, con fácil acceso desde desde la TF-1.
Ni un solo carro al poco rato de abrir
Ni un solo carro se encontraba ayer libre en el exterior del Lidl de Adeje , al poco rato de abrir sus puertas. A partir de las 09:15 horas, los 150 carros estaban ya copados por los clientes en el interior del supermercado. Además, las 150 cestas disponibles se encontraban también en uso, de manera que nada más abrir, dentro del establecimiento de 1.200 metros cuadrados había, a contar por los carros y las cestas, unas 300 personas, además de aquellas que se encontraban también en el interior y que sólo disponían de sus manos para coger y amontonar los productos. Amén de los clientes que estaban a la espera de poder entrar, mientras ojeaban fuera el catálogo de precios.
En definitiva, una afluencia de gente que se repitió a lo largo de toda la jornada del primer día de apertura. El director regional de Lidl en Canarias, Javier Suárez Ordoño, manifestó su gran satisfacción por el éxito de la puesta en marcha de la cadena de supermercados en el Archipiélago. "Sin duda se han superado las expectativas", dijo, lo que, en su opinión, se debe a que "para que la gente compre hemos hecho una campaña de publicidad muy buena, pero además, nuestros productos se venden casi solos, ya que los precios no tienen comparación y son de muy buena calidad". Sin embargo, detrás del fenómeno LiIDL hay también todo un equipo de expertos y personas trabajando a todas las escalas "para conseguir y ofrecer lo mejor", reconoció contento el ejecutivo regional, mientras apuntó que "hemos notado que la competencia se está moviendo", a causa de la gran acogida que ha tenido la expansión de la cadena en Canarias; "expansión que se inició hace siete años", según aclaró, y añadió que lo que unos pueden entender como el fenómeno Lidl, es también el resultado de "un gran trabajo y esfuerzo, pese a que sabíamos que en Canarias había beneficios, pero aún así supimos también que era un reto y por eso no tiramos nunca la toalla". Por Puerto de la Cruz, con sólo 3,5 días de apertura, han pasado por su establecimiento 12.500 clientes, 10.000 en San Isidro y en Adeje, con sólo un día de apertura, lo hicieron ayer varios miles de personas.