CARLOS GARCÍA
En una final sin un brillo sublime pero que sí superó con creces la mediocridad general vista en las tres fases (algo que por otra parte no era muy complicado), Triqui Traques se alzó con el primer premio de Interpretación. El auditorio habilitado para la ocasión en el Recinto Portuario capitalino registró un lleno absoluto, con 12.000 personas repartidas en gradas y sillas después de superar colas que rozaron el caos, pues la organización habilitó únicamente dos accesos.
La teoría, convertida estos últimos años casi en dictadura, no se cumplió esta vez por completo e hizo que las quinielas previas al fallo del jurado que hablaban de tres, sólo tres, posibles ganadoras, saltaran por los aires. Triqui y Bambones entraban en todos los pronósticos, pero al aparición de La Traviata desconcertó a más de uno.
Al final fueron los chicos de La Noria los que se alzaron con el máximo galardón por tercer año consecutivo, con lo que ya acumulan ocho primeros en la historia moderna de los concursos (con fase) y un total de 12. Triquis volvió a echar mano de la parodia como mejor aliada, dejando la crítica en un cajón, una apuesta que sigue dándole enormes réditos.
En esta ocasión su ´Sinfonía número 69´ y su ´Natación, chapoteando de forma original…´ le valió de nuevo el cartón más preciado. Triquis vive de lo visual y la final de 2010 lo volvieron a demostrar. Primero con una orquesta, instrumentos en ristre incluidos, trataron temas diversos, como la discusión entre dos miembros de la banda, para acabar con un homenaje al carnaval.
Más show todavía fue su segundo tema en el que se disfrazaron de nadadoras de sincronizada, incluido un atrezzo que simulaba una piscina. La ejecución fue fiel a su estilo, aunque el contenido consistiera en un vómito continuo de gags. A parte del público gustó… y al jurado le encantó.
Los Bambones mantienen su idilio con los cartones, pero de nuevo lejos del primer premio. Esta vez se tuvieron que conformar con el segundo. Para muchos candidatos a la victoria, los de Primi Rodríguez abrieron la noche con dos temas completos, sin grandes picos, pero sin ninguna laguna significativa. El primero ´Santa Cruz es un SPA´, una sesión relajante en clave irónica sobre los problemas de Santa Cruz con el mar, para tratar también una telenovela entre el empresario Luis Gil y el abogado Felipe Campos en el conflicto por el Parque Marítimo.
Terceros fue La Traviata. Sólo el jurado sabe por qué. Con ´Paloma la funcionaria´ contaron la historia (nada nuevo) de una trabajadora pública que no para de hacer argollas; y a continuación, con ´En busca del litoral perdido´ afrontaron de forma diferente al resto un recorrido por el litoral capitalino en un supuesto matrimonio entre "una niña bonita", Santa Cruz, y el litoral. Es la primera vez que Traviata moja en interpretación en toda su historia y el regreso a los premios de El Flaco desde que en 2004 se llevara el primero con Singuangos.
Del resto de los ocho finalistas que tomaron parte en el concurso que conmemoraba las bodas de oro de este certamen, destacó especialmente Trapaseros, que lejos de desentonar tras supuestamente haber quemado en fase todos sus fuegos para tratar de estar entre los mejores, dieron la talla de forma notable. Demostraron que, hoy por hoy, muy pocas murgas de la capital están a su altura.
Los realejeros, con un particular homenaje a Michael Jackson, fueron capaces de levantar a la plaza, y lo hicieron pasada la una de la madrugada, justo tras La Traviata, cuando la final ya había decaído un tanto. Además, los chicos de Domingo González tuvieron que hacer un esfuerzo extra puesto que apenas cuatro horas antes actuaron en el Concurso de Murgas del Norte.
Diablos Locos fue quizá la gran perjudicada, pues pese a merecer premio para más de uno, acabó sin rascar en el año de su 40 aniversario. Su crítica al carnaval desde el prisma de los que lo viven por dentro, y su caótica historia de un piojo, un perro y un hippie, no merecieron cartón para el jurado.
El sistema de elegir puesto en la final en función de la puntuación obtenida en las fases preliminares provocó que, con la citada salvedad de Trapaseros, la noche fuera de más a menos. Ni Pico Ni Corto, Clónicas, Traviata (pese al premio) y Los que Son Son (tal vez los más flojos de los candidatos) no desentonaron, pero tampoco optaron a meter la cabeza en la cerrada lucha por los cartones