N.R. | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El catedrático de Historia del Arte de la Universidad de La Laguna Alberto Darias recordó ayer que la Unesco –a través de la conocida como Carta de Venecia– prohíbe de forma taxativa la construcción de réplicas de edificaciones históricas. Así lo señalaba el catedrático tras el derribo de dos edificaciones del siglo XVII situadas en la calle de La Noria y el anuncio de que iban a ser sustituidas por réplicas exactas.
"O se deja muy claro que se trata de una construcción contemporánea que simplemente rememora la anterior, o mejor hacer un edificio moderno de calidad", dijo Darias. El catedrático quitó importancia al hecho de que las dos viviendas características de la arquitectura doméstica de Santa Cruz del siglo XVII no tuvieran una protección específica y resaltó que, en cualquier caso, se encuadran en un enclave declarado Bien de Interés Cultural (BIC), como es el Santa Cruz Antiguo, y además, tienen protección ambiental. Recordó también que, en La Laguna, el Plan Especial de Protección (PEP) estuvo paralizado durante años por los reparos que puso el Cabildo al no respetarse este tipo de edificaciones.
Plan General. Curiosamente, en el nuevo Plan General de Ordenación (PGO) de Santa Cruz, esta parcela permite una edificación de tres alturas para uso terciario, pese a que desde el Ayuntamiento se asegura que se respetará la actual altura.
El historiador Luis Cola terció ayer en esta discusión y recordó que se trata de las dos viviendas más antiguas que existían en el entorno de La Noria. Lamentó que el estado de ruina haya sido la excusa para proceder a este derribo. En cuanto a la construcción de una réplica no se mostró tan radicalmente en contra y dijo que, al menos, el nuevo edificio servirá como recuerdo del que existía anteriormente. "Siempre que se haga con el debido respeto, la verdad es que tampoco me parece tan mal". Por su parte, el concejal del Partido Popular (PP) Alfonso Soriano, que hasta el pasado mes de julio llevó el área de Patrimonio Histórico, ratificó ayer que ambas edificaciones no contaban con una protección específica y particular, aunque sí se encuentran dentro de un ámbito que ha sido declarado BIC y en el que, por lo tanto, se deberían extremar las actuaciones en materia de Patrimonio. Soriano sospecha que en el caso de estos inmuebles se ha incurrido en un abandono intencionado.
El concejal presentará al próximo pleno una pregunta a través de la cual quiere conocer todos los pormenores sobre las viviendas por boca de la concejal de Urbanismo, Luz Reverón. Especialmente, está interesado en saber si el estado de ruina ha sido lento o en apenas unos pocos años.
Y es que, en muchas ocasiones, este tipo de viviendas se dejan caer en el mayor de los olvidos, con lo cual su estado de ruina, dada su antigüedad, se acelera. Soriano, en cualquier caso, tachó de "vergüenza" que no se hayan dado los pasos precisos para rehabilitar a tiempo los inmuebles.