N.R. | SANTA CRUZ DE TENERIFE
Los propietarios originales del edificio Iders situado en el Puerto de la Cruz han querido llamar la atención sobre los efectos que trae consigo estar fuera de ordenación. Más allá de las palabras de los responsables políticos de Santa Cruz, que durante estos días han repetido hasta la extenuación que no tiene ningún tipo de consecuencias, estos propietarios señalan que sí las hay y muy importantes. "Hemos podido escuchar estos días los mismos discursos que en su día escuchamos a las administraciones y políticos del Puerto de la Cruz". Este edificio quedó fuera de ordenación con el Plan General de Ordenación (PGO) del año 1992. Recuerdan estos vecinos que aquel plan admitía la construcción de seis plantas, frente a las nueve que posee en la actualidad.
Después de "diagnosticar" que el edificio tenía aluminosis y obligar a los ocupantes a desalojarlo, "no nos permitieron construir las nueve plantas, no nos facilitaron la rehabilitación, ni tampoco nos dieron ninguna solución para los vecinos que perdían sus viviendas. Eso sí, antes del desalojo nos prometieron exactamente lo mismo que ahora les prometen a los vecinos de Santa Cruz... aumento de la volumetría, todo tipo de ayudas para la rehabilitación, y demás".
Especulación. Para estos vecinos, al igual que han dicho los propietarios del antiguo edificio Imperial en el centro de Santa Cruz, ambos planeamientos "favorecen la especulación con nuestras viviendas". Así, en el caso del Iders, desde el año 2002 un promotor inmobiliario se ha hecho con el 28% del edificio con objeto de demolerlo y construir uno nuevo. En el caso del Imperial, ya hay un sólo propietario que ha adquirido el 35 por ciento del total de las propiedades.
"Los vecinos del Iders estamos demandados por este promotor y todos los acuerdos tomados en junta, impugnados. De esta forma dilata que podamos volver a nuestras casas. Algunos vecinos no han podido soportar económicamente esta situación y le han vendido sus propiedades a precios de risa. Ése es el resultado del PGO".
No pueden evitar ironizar con las palabras de Guillermo Meca, concejal de Urbanismo, cuando dijo que todo era un problema "entre vecinos". En cuanto al papel que han desempeñado en este entramado las administraciones públicas, la comunidad de propietarios del Iders les recomienda a los afectados futuros y pasados de Santa Cruz que "no esperen que les apoyen si tras la aprobación del PGO hay complicaciones. Al Gobierno de Canarias, por ejemplo, no se le ocurre otra cosa que proponer convertir nuestras viviendas en un centro comercial".
Simplicidad. En contra de la simplicidad con la que desde el Ayuntamiento de Santa Cruz se ha intentado despachar todo lo relacionado con las viviendas fuera de ordenación, como ocurre en Puerto de la Cruz, los vecinos de este edificio, situado en pleno centro de la ciudad turística, señalan que "estas cosas nunca son fáciles ni sencillas. Nos asusta la frivolidad con la que se tratan estos temas. De esta experiencia creo que podemos aprender todos". "Especialmente aquellos que creen que emitiendo certificados desde un ayuntamiento pueden controlar el devenir de las cosas", añaden.
Pero no son los únicos casos en Santa Cruz. También se ha dado una circunstancia muy parecida con el edificio Alsaca, que fue cerrado tras sufrir daños en su estructura que se agravaron tras las lluvias torrenciales del 31 de marzo de 2002. En este caso, las previsiones de los dueños eran demolerlo en su totalidad y volverlo a construir. Pero fueron advertidos de que perderían una altura. Así, optaron por una muy costosa y larga rehabilitación.
Un blog y un centro comercial
Los dueños originales del edificio Iders cuentan con su propio blog en el que se recopilan las últimas noticias relacionadas con la trama que ha rodeado a este edificio. "Somos dueños de viviendas supuestamente afectadas de aluminosis y desalojadas por la Consejería de la Vivienda del Gobierno de Canarias y el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz en el año 1991. Según los informes técnicos de estas instituciones públicas, el edificio se caía en un mes. Con el miedo ante este argumento, los propietarios no dudaron en desalojar. De buena fe iniciaron así lo que sería la ruina para muchos. Hoy, los propietarios siguen esperando a que el edificio se caiga después de 18 años". Así se relata en este blog ante la incredulidad propia y ajena. Indican que la aprobación del Plan General de Ordenación de Puerto de la Cruz dejó fuera de ordenación al edificio Iders limitando el número de plantas existentes. Ante esta coyuntura, los vecinos optaron por rehabilitar para impedir la pérdida de viviendas. Sin embargo, en el año 2002, un conocido promotor inmobiliario, Francisco Rodríguez Castro, puso los ojos en el edificio Iders, comprando su primera vivienda. Hoy es propietario del 28% del inmueble. Su voluntad es derribar el edificio para construir nuevas viviendas, que de esta forma tendrían más valor sin importarle que los vecinos pierdan tres plantas del edificio. Al final, las administraciones se lavan las manos y se refieren a esta situación como "un conflicto entre los vecinos". Por otro lado, se ha descubierto que no toda la estructura tiene aluminosis, hecho en el que se justificó la Consejería de la Vivienda para ordenar el desalojo. Según los últimos estudios técnicos llevados acabo por Bureau Veritas, menos de una décima parte del edificio tiene aluminosis. La medida del desalojo fue sin duda precipitada. "¿Y las instituciones públicas?... pues aparte de mirar para otro lado, el Gobierno de Canarias propone convertir el edificio Iders en un centro comercial y cultural para turistas con alto poder adquisitivo. Así lo ha señalado ya la propia Consejería de Medio Ambiente en su página web sobre el proyecto Gesturis. Como se puede ver, casi todo es virtual. Pero no todo.