NOÉ RAMÓN | SANTA CRUZ DE TENERIFE
El arquitecto, José Ángel Domínguez Anadón, autor del Plan General de Ordenación (PGO) de Santa Cruz el año 1992 rechaza entrar en la discusión sobre si las edificaciones que actualmente aparecen como fuera de ordenación en el municipio tienen su origen en este planeamiento. En cualquier caso, recuerda que este documento descartó de forma rotunda proceder a una amnistía sobre las edificaciones que se encontraban en aquel momento en situación de ilegalidad.
Señala el arquitecto que el primer documento con fines parecidos al de un PGO tuvo su origen en el año 1956 pero entonces fue vulnerado "de forma sistemática". Y es que en ese momento tal y como parece que ha venido ocurriendo de nuevo, el Ayuntamiento otorgaba licencias contra este ordenamiento.
Edificios ilegales. Entonces se elaboró un plan para legalizar estas construcciones pero hete aquí que la Comisión provincial de urbanismo se plantó y puso sobre la mesa un Plan de volúmenes que nunca llegó a aprobarse. En este documento se apostaba por dar más zonas verdes a los edificios con mayor altura. De esta época data la existencia de "un montón" de edificios ilegales, casi todos centrados en calles como San Francisco o la Rambla de Pulido. A este problema se le quiso dar solución de forma drástica con el PGO del año 1992, donde supuestamente se recogieron como fuera de ordenación estas edificaciones o parte de las mismas. Sin embargo, posteriormente se han incluido con esta carga otros inmuebles más recientes. Entre ellos, por ejemplo, uno situado enfrente de la Comisaría de Policía Nacional en los alrededores de la plaza de Weyler. Domínguez califica al PGO del 92, actualmente vigente, como "un plan pacífico" y descarta que no fuera dado a conocer entre la población. Al respecto recuerda que fue exhibido durante varias jornadas en el Círculo de Bella Artes e incluso por los barrios. Recuerda que en aquel entonces se avanzó en la retirada de la Refinería, la construcción de calles en la periferia y la urbanización de la avenida Príncipes de España de Ofra. En concreto este arquitecto señala que a la vez que se iba elaborando el primer Plan General se iban ejecutando las obras. Desde que comenzaron los trabajos hasta que se aprobó transcurrieron exactamente diez años. El primer concejal de Urbanismo fue Adán Martín, luego presidente del Gobierno canario y al final ocupó este puesto Manuel Parejo, quien ayer no recordaba si efectivamente en su momento se elaboró un plan de alturas, tal y como ahora se ha dado a conocer.